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Crítica | 'Mula'

'Mula': la tozudez de un mito

Nick Schenk y Clint Eastwood.

Nick Schenk y Clint Eastwood. la provincia/dlp

Este pasado 8 de marzo era curiosamente el día en el que Clint Eastwood regresaba a las pantallas con Mula. Un título que guarda bastantes similitudes con Gran Torino (2008), uno de sus últimos grandes films. En esta cinta Eastwood interpreta a Earl Stone, personaje que guarda bastantes similitudes con el Walt Kowalski de aquella. Ambas están protagonizadas por un hombre de avanzada edad en una peculiar crisis existencial con una situación familiar delicada y al que el destino le pondrá en situación de realizar una última gesta, hasta tal punto que se puede considerar a Earl Stone una versión (no muy) oscura de Kowalski.

Por ello no resulta sorprende que el guionista de ambas películas sea Nick Schenk, quien ha tenido la amabilidad de concedernos unas palabras: "En este proyecto, Mula, la verdad es que le envié el guion a Clint yo mismo. Teníamos relación desde los días de Gran Torino, cuando me había dicho que le gustaba mi trabajo, y que si tenía algo más en lo que él pudiera estar interesado, se lo enviase. El único pero fue que me llevó diez años escribir algo que creyese que le iba a gustar. Trabajar con Clint es un sueño, sus rodajes son muy tranquilos, muy profesionales. La gente se respeta entre sí, evitan confrontaciones, hacen su trabajo. Clint es muy accesible, siempre está hablando con alguien, desde los maquinistas y eléctricos pasando por los actores y productores. Es alguien que ya lo ha visto todo, y da la impresión de pasárselo bien y disfrutar del trabajo".

El trabajo de Schenk está basado en el artículo de Sam Dolnick publicado en el New York Times sobre el caso real; este último autor no ha tenido mucho que ver con el guion: "Mi participación fue bastante incidental. Yo escribí el artículo en su momento y entonces los productores, de alguna forma que desconozco, se lo hicieron llegar a Clint. Solamente lo conocí una vez para estrecharnos la mano".

También tenemos de regreso a Bradley Cooper tras El francotirador ( American Sniper, 2014) y a Alison Eastwood, hija del director que trabajó en varias películas con su padre. Mula nos ofrece una esperada dosis de incorrección política muy de agradecer en el Hollywood actual con unas pizcas de thriller y western crepuscular que hace de su visión algo obligatorio para los amantes del séptimo arte.

Para quienes teman que esta sea la última película de Eastwood, Nick Schenk nos comenta que todavía le queda mucha energía al veterano director/actor en esta anécdota: "La última noche de rodaje de Mula tuvimos una fiesta de fin de rodaje en la localización del Jefe del cartel. Fue muy divertida, todos los actores y los extras y el equipo estaban allí. Había música y comida y gente en la piscina. Se prolongó hasta muy tarde. Yo me fui de la fiesta sobre las tres de la madrugada. ¡Pero he oído que Clint se fue a las seis de la mañana!"

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