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El silencio de la codicia

'Intisar en el exilio' muestra el origen del conflicto yemení a través de varias mujeres que luchan por la igualdad femenina

Una de las viñetas en la que Intisar y otras dos compañeras se unen a los hombres en las protestas sociales.

Una de las viñetas en la que Intisar y otras dos compañeras se unen a los hombres en las protestas sociales. lp / dlp

Dedicar una novela gráfica a un conflicto tan poco mediatizado como la guerra civil yemení supone una apuesta muy arriesgada. Es evidente que la cifra de sesenta mil muertos en dicho conflicto no puede competir con el más de medio millón de sirios que han perdido la vida, y a diferencia de estos últimos los refugiados yemeníes tampoco llaman a las puertas de Europa.

Sin embargo hay otro motivo mucho más siniestro detrás del silencio informativo creado en occidente respecto a esta guerra: Arabia Saudí es el país que más material militar compra a España, que casi duplicó la venta el año que estalló la guerra. Evidentemente a los gobiernos europeos no les interesa que se conozcan las atrocidades que se están cometiendo contra la población yemení usando armas fabricadas en nuestros civilizados países. Y así es difícil comprender las claves de un conflicto que comenzó con las protestas de la primavera árabe, degeneró en una guerra civil y ahora es una guerra internacional entre suníes armados por Arabia Saudí y Estados Unidos, y chiíes, apoyados por Irán y Rusia.

Por eso, Intisar en el exilio de Pedro Riera, que supone la continuación de El coche de Intisar, es una oportunidad para conocer esa realidad que sistemáticamente se nos oculta. La protagonista homónima nos explica durante su exilio jordano la situación de su país sin perder el sentido del humor a pesar de la brutalidad del conflicto. Del mismo modo, la obra combina testimonios de la lucha de las mujeres árabes por conquistar su libertad, con una disección de la historia de Yemen.Quizás sea este último aspecto el más destacable, ya que Pedro Riera traza un fresco histórico que se inicia cuando el emperador Augusto intentó conquistar el país. Pero la mayor parte de las referencias históricas se centran en el periodo que va de 2011 a la actualidad, incluyendo un retrato certero de todos los ejércitos, grupúsculos y guerrillas que han convertido en un infierno lo que una vez se denominó Arabia Feliz. El dibujo, del zaragozano Sagar Forniés, aporta imágenes casi expresionistas, ya que reproducen una realidad deformada por el sentimiento.

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