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31ª Feria del Libro | Entrevista | María Reig

"Siento que el papel y la tinta siempre formarán parte de nuestras vidas"

"La primera pregunta fue qué hubiera pasado si hubiese nacido 100 años antes con las mismas aspiraciones", explica

La escritora barcelonesa María Reig.

La escritora barcelonesa María Reig. paco navarro

Su novela Papel y Tinta se retrotrae 100 años atrás para construir un relato sobre feminismo y periodismo, dos realidades ligadas a su propia trayectoria. ¿Cuál fue el detonante de esta novela?

La primera pregunta que surgió en mi mente para comenzar a escribir Papel y tinta fue precisamente la de qué hubiera pasado si yo hubiese nacido 100 años antes con las mismas aspiraciones que he tenido como periodista y escritora. Pero la novela también surge en parte porque leí una biografía de tres de mis antepasados, que fueron periodistas y autores de Zarzuela entre finales del XIX y principios del XX, lo cual me hizo reflexionar sobre cómo se identifican nuestras aspiraciones y, sin embargo, qué diferentes han sido nuestras vidas. Y a partir de estas ideas fui construyendo el personaje de Elisa Montero, que es precisamente una mujer que nace en esa época y quiere dedicarse al periodismo.

¿Cómo fue el proceso de documentación para la novela, tomando como punto de partida el silencio que pesa sobre el relato y el papel de las mujeres a comienzos del siglo XX?

A grandes rasgos, la documentación tuvo dos fases: la primera se centró en investigar no sólo sobre el marco histórico amplio, sino, efectivamente, en aterrizar en cuál era la situación de la mujer en esa época, cuáles eran sus limitaciones y, sobre todo, cómo fueron ganando terreno, poco a poco, y capacidad de decisión. En esa primera fase, para construir el esqueleto de la novela, consulté muchísimos documentos sobre la época en la Biblioteca Nacional de España, fotografías y música de la época, así como una exposición de la Residencia de Señoritas de María de Maeztu, donde pude descubrir cómo fue el papel de la mujer que intentaba abrirse camino en la educación y los estudios superiores. Y una vez empecé a escribir la novela empezó la segunda fase de documentación, que consistió en consultar constantemente los periódicos del momento, como El Heraldo de Madrid, La Correspondencia de España, El Liberal o Abc, lo que me permitió dibujar no sólo las escenas que transcurren en la redacción del periódico, sino también las conversaciones de los personajes en su día a día.

El resultado es una novela histórica de casi 800 páginas. ¿Cuál fue el mayor reto de escribir una ficción tan extensa dentro de los parámetros del rigor histórico?

Yo soy una absoluta amante de la historia y la respeto muchísimo, así que me daba mucho vértigo encarar un proyecto que tiene mucha dosis de ficción pero en el que, ante todo, he querido respetar el marco que he escogido. En este sentido, ese fue el gran desafío al que me enfrenté con Papel y Tinta, porque quise hacerlo pero quise hacerlo bien.

Curiosamente, España suspende la asignatura de memoria histórica y, sin embargo, una gran tradición literaria rescata sus episodios para restañar las heridas de ese silencio.

Exacto, creo que a la gente le llama la atención descubrir la historia a través de la novela, que es algo que a mí también me sucede. Creo que la novela te permite descubrir una época histórica de España de una forma más amena, menos teórica, que te permite acercarte a un determinado período histórico y vivirlo mejor.

El camino previo a su publicación nace de una exitosa campaña de micromecenazgo en la que sus mecenas, incluso, renunciaron a su dinero cuando trabó contacto con Suma de Letras.

La verdad es que esa experiencia ha sido preciosa porque, al principio, no sabía si iba a conseguir que Papel y tinta llegara a los lectores en un corto plazo. La sorpresa fue que en 25 horas conseguí los 2.000 euros base y, cuando acabaron los 40 días del crowfunding, habíamos superado los 4.500. Y lo bonito de esta historia es que, gracias a la buena acogida de la campaña, el libro llegó a oídos de un conocido común del equipo de Suma de Letras, que valoraron este manuscrito y decidieron apostar por él. Lógicamente, esto cambió el planteamiento y, cuando ofrecí a los mecenas devolverles el dinero, todos quisieron quedarse conmigo para que utilizara el dinero para promocionar esta primera novela, así que ha sido una aventura preciosa.

Con todo, a juzgar por su título, ¿ Papel y tinta entraña cierta nostalgia de una idea sobre el periodismo de otro tiempo?

Sin duda, siento que Papel y tinta obedece a esa voz interior que estudió periodismo pensando en esa época en que la prensa escrita era un medio de referencia que, aunque limitado, entraba en la rutina de los españoles. Creo que en el libro se percibe esa voz nostálgica, aunque yo siento que el papel y la tinta, aunque sea en diferentes formas, siempre estarán en nuestras vidas.

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