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El resurgir de un riesgo perdido

El grupo californiano Wand publica un quinto disco que lo confirma como la esencia de la música experimental más elegante y transversal del último lustro

El grupo norteamericano Wand en directo. lp / dlp

A falta de unos Radiohead que nos sorprenda con el riesgo que los caracterizaba en épocas pasadas, nada mejor que disfrutar con este sensacional combo californiano que ha confeccionado una de las discografías más completas y transversales del último lustro en Norteamérica.

Y es que este quinto trabajo, al igual que los anteriores, está formado por canciones que requieren una escucha atenta y relajada. Temas sustentados por un juego instrumental repleto de matices que ganan con cada nueva escucha. Además, la manera totalmente anárquica en la que se desarrollan sus canciones, desde el punto de vista estilístico, recuerda tanto a Frank Zappa como a los imprescindibles Animal Collective. Del pop al post-rock, o de la música tradicional a la experimental. Y así sucesivamente. Esa es una manera acertada de definirlos. Hay que señalar además que, en 2016, Cory Hanson y Evan Burrows, guitarrista y batería respectivamente de la banda estadounidense, formaron parte de la formación The Muggers de Ty Segall, con quien grabaron y presentaron su octavo disco Emotional Mugger.

Ya el primer tema de este disco, Scarecrow, al igual que otros como Thin air, son una auténtica delicia al surgir ambos de las estructuras típicas de la banda que lidera Thom Yorke con un interés en la lectura más académicas con cierta dosis de paranoia que tanto elaboraron en los noventa. Le sigue un Xoxo que define a la perfección el actual buen estado de salud del quinteto de Los Angeles con una melodía intensa en un punto intermedio entre los Jefferson Airplane y Flaming Lips. El folk acústico del tema que titula el disco supone una transición hacia una contundente Walki talkie con un riff de guitarras que parece sacado del Diamond dogs de Bowie y con un toque de locura en la apoteosis final tan típico de bandas de su misma generación como Thee Oh Sees o Black Lips.

El grupo entra de lleno en la experimentación con un Hare de estructura minimalista y tiene tiempo de exhibir algo de country psicodélico en Evening star. Luego, en Rio Grande y Airplane, penetran por el estilo de Yo La Tengo. Y es, al final del disco, cuando la banda ofrece lo mejor de toda la obra con un Lucky sight que parece el Helter skelter de los Beatles, o un Jennifer's gone que rememora a John Cale.

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