El día 4 de julio, a las 19.00 horas, la Biblioteca Insular de Gran Canaria proyectará el filme del oscarizado director Bruce Beresford, El último bailarín de Mao, inspirada en un libro Mao's Last Dancer que narra la peripecia de Li Cunxin escrito por Jan Sardi, también guionista de la mencionada cinta.

Basada en una historia real, cuenta la vida de Li Cunxin, rescatado a los 11 años de una humilde familia campesina de un pueblo de China por delegados culturales y enviado a Pekín para formar parte de su Academia de Danza. Allí comienza un increíble viaje que le llevará a pasar años de un entrenamiento brutal hasta convertirse en uno de los mejores bailarines del mundo. Será aclamado como un héroe de la China comunista y, más tarde, despreciado por traidor.

Bajo esta aparente sencilla premisa, la película es un recorrido por la mentalidad de uno de los muchos chinos que, tras las pequeñas muestras de apertura de su restringido país, vieron tambalearse sus férreos principios comunistas al toparse de frente con la sociedad liberal norteamericana. El último bailarín de Mao es la historia de una vida. Una existencia marcada por la dominación estatal pero también por la lucha y la superación personal, en la que el ballet se convierte en el elemento clave que une todo lo bueno y lo malo de la vida de Li Cunxin.

El libro autobiográfico que cuenta la historia de Cunxin ha vendido más de un millón de ejemplares y se mantuvo entre los diez más vendidos en Australia durante más de año y medio cuando fue publicado en más de veinte países. Ha ganado el premio Book of the Year en Australia, el Christopher Award en Estados Unidos y estuvo preseleccionado para el National Biography Award.

El libro de Sardi, que también escribió el memorable guión de Shine: El resplandor de un genio, basada en la vida del pianista David Helfgott, El Diario de Noa y Love's brother, entre otros, se publicó en España en 2010.

Tanto en el libro como en la película de Beresford quedan muy bien reflejadas las duras condiciones de vida de la escuela de Pekín, un centro que estaba alejado de la escuela oficial del Ballet Nacional de China, algo así como una escuela alternativa más politizada. El propio Li participó en el casting para seleccionar al bailarín que se mete en su papel en el filme El último bailarín de Mao, que cuenta con tres actores distintos en la película: uno niño, otro adolescente y el que hace de Li Cunxin adulto, que es hijo de dos de sus profesores del Birmingham Royal Ballet.

El primer reto de adaptar el libro Mao's Last Dancer consistió en partir de una historia muy diversa y que abarca muchos años (desde la infancia de Li Cunxin en la China rural hasta su interpretación ante el presidente de los Estados Unidos), trazando a la vez un viaje emocionalmente satisfactorio desde el punto de vista cinematográfico.

El filme, rodado en localizaciones de China, Estados Unidos y Australia, está interpretado por Bruce Greenwood, Kyle MacLachlan, Amanda Schull, Joan Chen, Chi Cao y Alice Parkinson. En China se eligieron a los actores de varios papeles importantes, así como a cientos de extras, entre ellos bailarines jóvenes de todo el país. Asimismo se seleccionó al equipo técnico chino que trabajaría con el equipo internacional de Australia, México, Europa y los demás países. Bruce Beresford volvió en esta película a contar tanto con el director de fotografía, Peter James, como con el diseñador de producción, Herbert Pinter, con los que había ya trabajado en doce películas anteriores.

Las restantes tres películas que conforman la nueva entrega de la Biblioteca Insular de su ciclo del cineforum dedicado a la literatura en el cine son Neruda, de Pablo Larraín (3 de octubre), El expreso de medianoche, de Alan Parker (7 de noviembre) y La guerra de Charlie Wilson, de Mike Nichols (5 de diciembre).

Todas las cintas se exhiben a las 19.00 horas con entrada libre hasta completar el aforo de la sala.

La moda del 'biopic'

Abundan tesis en ese sentido con muchas preguntas de fondo: ¿Se puede catalogar como género fílmico?, ¿Es verdad lo que se cuenta?, ¿Es la forma estética el enfoque que debe prevalecer para defender el contenido biográfico?

Lo que sí es seguro es que las biografías gozan de buena salud, tanto a nivel literario como audiovisual. Con estas seis películas queremos poner ese debate encima de la mesa sin menoscabar el disfrute que cualquier exposición artística se merece. En este sentido, queremos valorar el concepto de "verosimilitud", la subjetividad y el enfoque del artista para contar las historias de estos protagonistas, y que ello propicie un estudio pormenorizado de la época y de la persona retratada, siempre y cuando, ustedes como espectadores/as lo crean conveniente.