21 de julio de 2019
21.07.2019

Falero: "El cine está lleno de ladrones"

"Garantizo por contrato que mis películas se van a vender internacionalmente", afirma el director tinerfeño l El 29 de junio preestrenó 'La desgracia de Ron Hopper'

21.07.2019 | 01:14

Lo afirma sin contemplaciones: "El cine está lleno de ladrones, lleno", como quien comunica una evidencia que no le hará tirar la toalla. Michael Madsen es actor de varias de las películas de Quentin Tarantino, entre ellas Reservoir Dogs (1992). Iba a tener una colaboración especial en el tercer largometraje del director de cine canario Jaime Falero, La desgracia de Ron Hopper, preestrenado el 29 de junio pasado en los multicines Gran Sur de Arona, en el sur de Tenerife. "A Madsen le pagamos la mitad del sueldo por adelantado y una semana antes me dicen que está hospitalizado. Ni apareció ni devolvió el dinero. Meterle una demanda nos saldría más caro que recuperarlo, con eso es con lo que juegan. Como tengo un máster en esto, no me asusto de nada". Actor de formación, guionista y director de cine autodidacta, el tinerfeño habla claro. "Hay", explica, "que pensar en el cine como un negocio, es lo que es. Tenía la ilusión de que fuera diferente, pero al final la única magia es la que hacen los creadores, la ilusión con que todos trabajan cuando se prepara y se rueda, esa parte me sigue pareciendo maravillosa, pero todo lo que hay antes y después es terrible, no tiene otra definición".

Nos citamos en El Laúd de Ito, bar de colegas habitual, situado en una calle perpendicular a Herradores en La Laguna, muy cerca de la iglesia de La Concepción. La entrevista la realizamos en El Buchito, la tasca de enfrente, vacía a estas horas. Entre copas de buen vino tinto de Tenerife y una interesante tapa de secreto ibérico, el mismo viernes de la investidura de Ángel Víctor Torres como nuevo presidente de Canarias, profundizamos en el litigio más conocido del cine canario reciente. Es el de su ópera prima, El clan (2013). Según Falero, el productor desvió dinero de la película para otros fines. El propio director, el inversor privado de los 250.000 euros que tenía presupuestado el filme y quince actores se han unido en la causa. La primera denuncia fue en 2013. Ahora está pendiente de recurso en el Tribunal Supremo.

Milagro


Falero califica El clan de "milagro" pues, a pesar de "ser una película pobre, haber sido rodada en 20 días sin horas extras y enfrentándome cada día a un recorte del 50% de mi planificación, se vendió por dos años a la multinacional Fox para Latinoamérica". En 2017, El clan se estrenó en Estados Unidos, ya subtitulada en español, en el canal de televisión por cable Starz, propiedad de la poderosa Lionsgate. "Ahora la tiene Xfinity", informa, "otra plataforma norteamericana. Está en Polonia en pago por visión y el otro día me enteré de que se había vendido en Suiza. Ha sido un éxito empresarial, solo que el dinero no acabó en las manos que correspondían". La película fue la última del actor Pepe Sancho.

Jaime Falero (La Laguna, 1976) lleva tres largometrajes dirigidos en siete años. En 2010 se marcó la meta de hacer cuatro hasta 2020. Cree que lo conseguirá. "Lo primero que tengo que hacer es no morirme debajo de un puente, si fuera rico, sería distinto, pero mi padre es marinero y mi madre ama de casa. Vivo al día porque sé que mañana estoy muerto. El protagonista de mi última película dice que la vida es una estafa. Eso sí, siempre comiendo y bebiendo bien. Ahora mismo estoy casi en la nada más absoluta, tratando de colocar mi nueva película en distribución y completar la financiación de la próxima. Tengo tres guiones aparcados. Haré el que dé el dinero".

No hay ningún director canario que haya dirigido tres largometrajes en una década trabajando en las Islas. Es histórico. El secreto está en cómo financia sus películas. El director es punta de lanza en el uso de la Reserva de Inversiones de Canarias para producir cine. Es la tercera vía, aún apenas explorada, junto con las subvenciones públicas y los incentivos fiscales. "La gente del cine aquí va por un camino de financiación equivocado", opina. "Eso sí, hay que hacer películas dirigidas a un público específico e internacional, porque tienes que garantizar que ese producto se termina y vende, yo lo garantizo por contrato", asegura.

China


Vuelvo del baño y me muestra en el móvil una plataforma de visionados online de pago de China ( www.vqq.com), donde está "desde 2017, por diez años", su segunda película, Project 12 The Bunker. Va por 3,2 millones de visionados, el número no para de crecer. También está pirateada en YouTube.

Al director no le preocupa, "es publicidad". Sony la ha vendido como un tributo a las películas de serie Z de los 80 y 90 del siglo pasado. "Ya la tienen 12 distribuidoras, 11 de Estados Unidos y una de Japón. Además, se ha vendido en la práctica totalidad del mercado europeo y asiático, Israel, Sudáfrica, Etiopía y traducida a 20 idiomas. Tiene siete ediciones de DVD y BluRay. En Alemania han llegado a sacar una edición en 3D. Su presupuesto real fue de 800.000 dólares (aunque una distribuidora la valoró en 1,5 millones) y, en este caso, la rentabilidad sí fue a los inversores. " Project 12 The Bunker es", concluye Falero, "una película de dos, por la implicación de Joaquín Sánchez, que fue actor, coguionista y productor. Por eso digo que La desgracia de Ron Hopper es mi primera película personal, porque es la primera que hago con libertad absoluta".

En La desgracia de Ron Hopper, una periodista entrevista a un enigmático personaje que resulta ser la muerte. Eso –y la gravedad con que el actor Vinnie Jones interpreta a la parca–, te traslada a la inolvidable película de Ingmar Bergman El séptimo sello (1957). Falero reconocer influencias de John Carpenter, Alfred Hitchcock, George Mélies y el Nosferatu (1922) de F.W. Murnau. Para hacerla, también repasó la obra maestra del stop motion Jasón y los argonautas (Don Chaffey, 1963). La desgracia de Ron Hooper es un descenso al inframundo que se desarrolla en su mayoría en un garaje, aunque el relato tiene fugas que nos llevan a otras épocas y lugares. Los diálogos están llenos de sentencias que son como losas inamovibles. Entre ellas, que el amor es el único fin para la salvación.

Es una rara coincidencia que justo enfrente del reloj de flores del parque García Sanabria, el lugar donde se selló ante la prensa El pacto de las flores que el mismo día de la entrevista ha certificado el mayor cambio político de Canarias en 26 años, fuera el set de filmación principal de la película. "Se rodó en Muebles La Moderna, una antigua fábrica que llevaba así como sale en la película desde los años 60. ¡Me encontré el decorado montado! El edificio lo van a derrumbar ya mismo". Los únicos exteriores de la película son en Las Lagunetas, en el bosque de La Esperanza. "La Tenerife Film Commission no nos dejó meter caballos, nos decían que la mierda de los animales contaminaba el entorno. Tampoco aceptaron poner gente para recogerla. Al final encontramos una finca privada cruzando la carretera justo enfrente, la Finca Don Leandro. Es curioso el doble rasero del Cabildo. En Furia de Titanes (Louis Leterrier, 2010) dejaron explotar estatuas de corcho de cuatro metros de alto en el Teide".

Los dos actores protagonistas de La desgracia de Ron Hopper son el británico Vinnie Jones y la rusa Alyssa Lozovskaya. Jones es un exfutbolista inglés con fama de haber sido de los más duros de la historia de la Premier League. Tras su retirada del deporte en 1999, se dedicó plenamente al cine. Ha obtenido reconocimientos en su país y llegado a trabajar en la película de Hollywood X-Men: la decisión final (Brett Ratner, 2006). Se da la circunstancia de que su mujer, Tanya, murió seis días antes de nuestra entrevista. "Tenía cáncer desde hacía seis años. Ella fue la que leyó el guión y le dijo a Vinnie: "tienes que hacer esta película". Murió después de que los dos la vieran. A Vinnie sé que le fascinó", afirma.

El caso de Lozovskaya es peculiar. "Tenía confirmada una actriz mexicana a la que había conocido por Facebook, pero, a dos semanas de la fecha de inicio de rodaje, se echó atrás. Le habían metido en la cabeza que todo era un montaje para secuestrarla". Ocurrió más o menos con la misma antelación que lo de Michael Madsen. "Estuve dos noches sin dormir buscando actrices en Rusia. Sé que las rusas son mujeres valientes. En una agencia vi un videobook que me gustó, le mandé el guión a la actriz y la contraté. Después de la experiencia, Alyssa ha empezado a creer en los milagros. Yo también salí ganando. Su aspecto físico venía mejor para los dos personajes que interpreta, tiene matices y dulzura".

El rodaje de esta producción de La Ira Film duró 22 días entre enero y febrero pasado. "Tiene un presupuesto estimado por un distribuidor norteamericano de entre 1 y 3 millones de dólares", revela el director. "Detrás de todo esto hay un montón de trabajo que nadie ve para tener lo mejor con muy poco. A La desgracia de Ron Hopper aún le falta culminar la sonorización, los títulos de crédito del final y terminar algunos efectos visuales". El estreno comercial está previsto en 2020.

El tiempo se nos agota y Jaime Falero vuelve atrás, un flashback. "Mi padre compró un video VHS sobre el año 83, yo tendría ocho o nueve años. Y todas las tardes íbamos al videoclub Cosmos de aquí al lado y alquilábamos entre una y cinco películas. Quemábamos el vídeo", apunta antes de explotar en una carcajada. "Un vídeo Telefunken, lo mismo que la tele. Nunca se rompieron. Veíamos todas las bazofias de la distribuidora Canon Films, películas de Chuck Norris y Bud Spencer, pero también las películas de los Hermanos Marx, Louis de Funès y Jorge Porcel. También alquilábamos las de Fernando Esteso y Andrés Pajares, Antonio Ozores, Juanito Navarro... Todas las películas de todos los géneros tienen cosas buenas, todas", recalca.

"Pero si el mundo se fuese a la mierda me llevaría Regreso al futuro (Robert Zemeckis, 1985). Hay dos o tres directores que son el top, Zemeckis es el número uno. Martin Scorsese, Clint Eastwood y Steven Spielberg los demás. El personaje de Ron Hopper empieza diciendo: 'Sé mucho de lo que ha pasado en el mundo gracias a las películas'. Por eso La desgracia de Ron Hopper son un montón de películas".

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