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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Joyas impagables de las esposas

El cuarteto de Queens, Wives, plasma en su debut toda la esencia de las grandes bandas surgidas en la ciudad de los rascacielos desde los sesenta hasta ahora

El grupo Wives durante una actuación reciente.

El debut del cuarteto de Queen respira New York por los cuatro costados. Y decir esto no es cualquier cosa porque la segunda ciudad más importante del pop inteligente del mundo, después de Manchester, ha visto nacer a algunas de las formaciones más interesantes del planeta que Las Esposas condensan en este fantástico trabajo.

Así, dos canciones tan arrebatadoras y, a su vez, pegadizas como The 20 teens y Sold out seatz, recogen toda la energía que caracterizaba a los mejores tiempos de Blondie, Talking Heads y B-52's, las tres bandas que dieron forma a la segunda edad de oro del pop en su vertiente norteamericana. Dos composiciones, en definitiva, que representan como pocos un pop vitaminado, optimista y contagioso, pero fiel a la tradición de la primera New Wave con un cierto regusto punk y arty.

El Lou Reed más cercano a la Velvet Undreground en su vertiente más experimental, con un pie en los tiempos de Marc Bolan en los Tyrannosaurus Rex, sale a relucir en la maravillosa Servant con final con distorsión inclusive. Este ambiente, característico del grupo que patrocinó Andy Warhol, revive de una manera mucho más rotunda posteriormente en la hipnótica Workin', aunque con un cantante y bajista, Dean Spunt, que utiliza la voz hablada como una manera de mostrar un homenaje nada oculto al Mark E. Smith de los insustituibles The Fall.

Con un aroma global muy The Strokes, su conocimiento del pop anglosajón más clásico queda patentes en las perfectas Waving past Nirvana y Hit me up. Incluso son capaces de emular el rock de garaje de los maravillosos The Cynics en la imparable Whatevr.

Pero, ante todo, lo que transmite este trabajo es el legado de las dos mejores bandas que han surgido en la ciudad de los rascacielos y, por ende, del mundo. De este modo, el elegante noise de Sonic Youth y el prepunk de Television quedan plasmados en la sensacional Even the planet. Incluso el grupo recrea el movimiento No Wave con enlaces con grandes exponentes como James Chace, DNA, Big Black y todo lo que fue el origen el posthardcore en las matemáticas Why is life y The future is a drag. Incluso, para no dejar ningún espacio sin cubrir, se puede encontrar algo de los mismísimos Ramones en el power-pop de Hideaway. Lo dicho, un trabajo para aquellos que amen el pop inteligente.

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