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El infierno de la batalla decisiva

La Fundación Negrín acoge un documental sobre la Guerra Civil con un testigo de la ofensiva final

Momento en que el ejército republicano atraviesa el puente del Ebro que daría lugar a la larga y sangrienta batalla que acabaría con la Guerra Civil. LP / DLP

Es el único relato de un testigo directo de la Batalla del Ebro. Dichas declaraciones pertenecen a Patricio de Azcárate, que participó como ayudante del coronel Sánchez Rodríguez -Jefe del Estado Mayor del Ejército- en calidad de secretario e intérprete en el enfrentamiento más largo y decisivo de la Guerra Civil.

Azcárate es el protagonista del documental La amarga derrota de la República que ayer se estrenó en la sede de la Fundación Negrín en un acto que se celebraba con motivo del 128 aniversario del nacimiento del médico y estadista grancanario.

A primeros de mayo de 1938 la Batalla del Ebro estaba a punto de comenzar. Los conocimientos de varios idiomas de Azcárate, y su desconocimiento absoluto de la práctica militar, hizo que fuera destinado para funciones de interlocución con otros soldados ya que el ejército republicano estaba lleno de extranjeros de las Brigadas Internacionales.

"Fue un personaje singular que murió con 98 años en 2018, y era hijo del embajador en Londres, don Pablo de Azcárate, que fue un gran colaborador de Juan Negrín", recuerda el productor del documental y presidente de la Asociación de Amigos de la Fundación Juan Negrín, Félix Vidal. Patricio de Azcárate pertenecía a una familia de la burguesía ilustrada leonesa. Su tío abuelo Gumersindo de Azcárate fue uno de los fundadores de la Institución Libre de Enseñanza. Y su padre, secretario general adjunto de la Sociedad de Naciones, embajador de la República en Londres y secretario de la Comisión Palestina de la ONU, por lo que "Patricio se educó en un ambiente cosmopolita", añade Vidal.

El filme, de 35 minutos de duración, y dirigido por la periodista Rosa Brines, cuenta además con las intervenciones de la presidenta de honor de la Fundación Juan Negrín, Carmen Negrín, y de los historiadores especialistas Ángel Viñas, José Ramón Valero Escandell y Jorge Ramos.

Voluntario

"En el 38 Patricio decide presentarse como voluntario para luchar en el ejército con la República", recuerda el productor. "Llega de Londres, se presenta en el gobierno, y como carecía de todo tipo de formación militar, pero hablaba cuatro idiomas, deciden destinarle como secretario particular e intérprete del jefe del estado mayor del ejército del Ebro ya que se estaba formando ese frente desde hacía un mes", añade. Vidal recuerda que "había muchos voluntarios internacionales que eran miembros de las Brigadas y que pertenecían a 60 nacionalidades distintas por lo que había problemas de comunicación entre mandos y soldados". Por este motivo, Azcárate "vivió la guerra en primera línea, al lado del jefe del Estado Mayor, el coronel José Sánchez Rodríguez, que era un militar profesional". Para el productor lo realmente importante ha sido "contar con el relato en primera persona de alguien que lo vivió directamente". Y, por este motivo, lo fundamental es el relato humano "porque los hechos se conocen casi todos". De este modo, el testigo relata cómo fue la percepción que tenía un chico de 17 años de lo que estaba ocurriendo durante esa batalla.

"Patricio no hace grandes aportaciones en cuento a los hechos", aclara. "Sino que habla principalmente de las relaciones con otros chicos de su edad" y pone el ejemplo de "uno que le dio una carta para su madre y que luego murió en uno de los primeros combates". Así, cuando Patricio regresa a Londres después de la guerra intenta localizar a la familia del soldado fallecido, que era muy humilde, pero no consigue encontrarla, aunque habla con una hermana suya.

"Es un relato muy humano dentro del contexto de lo que era la Guerra Civil", señala. "Y nosotros hemos intentado que sea muy divulgativo y didáctico para difundirlo por las escuelas".

Sin embargo, Vidal pone el acento en que Patricio tenía un punto en común con Juan Negrín y es que ambos sabían que lo que vendría después de la confrontación española sería la Segunda Guerra Mundial. "Patricio, por su educación en Ginebra, al igual que Negrín, era de los pocos que sabían lo que realmente se estaba jugando aquí, y que se resume en que si la democracia o el fascismo triunfaba en Europa".

El productor subraya que "hemos estado unos tres años grabando" y ha ido creciendo poco a poco con nuevas aportaciones y colaboraciones. "Patricio falleció en 2018 cuando no habíamos terminado el filme, pero ya teníamos sus declaraciones", añade.

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