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El delirio de la política en un sótano

'Siete hombres buenos' de Juan Mayorga recrea en el Cuyás los conflictos de un gobierno en el exilio

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Obra de teatro 'Siete hombres buenos', de Juan Mayorga

"Esta obra reflexiona sobre el exilio, pero tiene que ver principalmente con el ser humano y el delirio de la política, el poder y el gobierno. Básicamente el tener una ideología u otra". Son las palabras de la actriz Blanca Rodríguez acerca de la obra de teatro Siete hombres buenos de Juan Mayorga que se representa este viernes y sábado en el Teatro Cuyás, a las 20.30 horas, tres décadas después de haber sido publicada.

La actriz grancanaria interviene junto a un elenco formado por Toni Báez, José Luis Massó, José Luis de Madariaga, Miguel Ángel Maciel, Abraham Santacruz, Ruth Sánchez y Luis O´Malley en esta última producción de 2Rc que dirige Rafael Rodríguez. "Pero, por encima de todo, Mayorga destaca el mensaje de que tiene que prevalecer la justicia más allá de las revoluciones", añadió la actriz durante un encuentro con los medios que tuvo lugar ayer.

El principal atractivo del montaje radica en que se trata del primer texto de Juan Mayorga, el dramaturgo más representado actualmente en castellano, escrito en 1989 pero que nunca se había representado, y que fue aún así distinguido con el Accésit del premio Marqués de Bradomín ese año. El propio Mayorga ha trabajado mano a mano con la compañía para adaptarla a una situación diferente ya que si en un primer momento se trataba de recrear la interacción entre varios representantes del gobierno de la República que tras la Guerra Civil se estableció en México y luego en París, en este caso no se concreta qué gobierno puede ser.

Rafael Rodríguez añadió que quiso dirigir esta obra desde que cayó en sus manos el textos original de Mayorga y añadió que estrenarla 30 años después representa para el director "un reto importante" en el que el autor y él mismo han trabajado "codo con codo" para contar con una nueva versión adaptada a la escena.

Los actores recrearon ayer una escena donde aparecen casi todos los personajes en el sótano de un almacén en el que se reúne este consejo de ministros muy particular. Todos han recordado el pasado y se ha creado cierta tristeza ya que surgieron reproches sobre sus respectivos intereses. Luego entra un ministro que, tras un desfalco, les pide dinero y todos los rechazan.

Reflexión

"Siete hombres buenos", explicó Rodríguez, ofrece una reflexión de Mayorga sobre un gobierno "muy particular" de una "república en el exilio" que espera volver y que gobierna "un país que no está entre sus manos".

El país "se ha ido transformando en manos de un tirano" pero en ese tiempo "también evolucionan los personajes" en una fórmula de "texto clásico en estructura y escena", al ser una historia que ocurre al completo en "la hora y 40 minutos sobre el escenario", en una única línea de acción y espacio. La obra es "importantísima", señaló el director, porque lleva a escena una propuesta que "mantiene la tensión y atención de los espectadores con solo ocho actores". El espectáculo, detalló, "transita por momentos diferentes, de recuerdos, nostalgia, tensión, enfrentamiento, alegría y decepción e incluso frustración". Todo esto matizado a través de "un thriller de uno de los personajes con su propia historia personal". Son, a juicio de Rodríguez, "una serie de ingredientes" que hace "muy interesante el venir a ver esta obra", para la compañía " también para el teatro canario en general".

La obra se estrena en Teatro Cuyás en la capital grancanaria, pero también se representará en Tenerife y Lanzarote, con la previsión de que haya una gira, ya que según espera Rodríguez "es una obra que puede moverse en Canarias y en el territorio español". Al finalizar la función del sábado, a eso de las 22.10 horas, se celebrará un encuentro con el propio autor en el patio de butacas.

El montaje aborda ideas de absoluta actualidad, a la vez que invitan a la reflexión sobre la lucha por un ideal o sobre cuestiones como quienes nos dirigen y con qué finalidad, spbre si estas son personas limpias y honestas o si es posible mantener la esperanza cuando todo está perdido.

El actor José Luis Massó, que interpreta al presidente de esa República en el exilio, señaló que, desde su punto de vista, ese concepto "es el refugio de un montón de gente, como un punto de huida, que a veces es lógico y otros no". Para Massó en la obra aparecen personajes anclados en el pasado, que se han exiliado y viven una realidad que no es suya. "El exilio supone para ellos incluso una parada en el tiempo, pero les alimenta las ganas de poder restaurar una República ideal, aunque lleven 30 años en ello".

Se trata de "un exilio emocional donde dan la vida por la política, pero hay mucho detrás, mucho trapo sucio, mucha cosa oscura que impide volver a nuestro país", añade. Para este papel, Massó reconoce que "he mirado muchas referencias de presidentes en el exilio que incluye desde Negrín porque tengo mucho más información estando en Las Palmas, hasta Puigdemont, pasando por toda la clase política bien o mal exiliada fuera de su país".

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