El 20º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, que se celebra del 17 al 26 de abril próximos, cambia de sede: deja los Multicines Monopol y el entorno de Vegueta, y se traslada al centro comercial El Muelle. Una decisión que fue anunciada ayer en un comunicado por la organización del Festival de Cine, que este año celebra su vigésimo aniversario. Así, las siete salas de Cinesa de El Muelle acogerán el grueso de las proyecciones tanto de las secciones a concurso, informativas y resto de programación del certamen, cuyos contenidos se darán a conocer en fechas próximas.

Las instalaciones del centro comercial serán sede igualmente de las actividades del festival. Junto a estas dependencias se suman otros espacios en el entorno del parque Santa Catalina, caso del Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, que ha colaborado en anteriores ediciones, y que en ésta será también sede de las proyecciones de algunos de los ciclos, y actividades paralelas como la cuarta entrega del Mercado del Cine Casi Hecho y, del llamado Cine por Hacer.

"Dentro de esta nueva configuración, el Teatro Pérez Galdós seguirá siendo el espacio donde tenga lugar el acto de inauguración y la proyección de la película de apertura", destaca la organización del Festival de Cine.

Es la tercera vez en la historia del Festival de Cine que se produce una rotación en sus sedes principales. Durante sus cinco primeras ediciones, el Auditorio Alfredo Kraus fue base de operaciones, con las galas de apertura y clausura, proyecciones especiales y otras actividades, con las salas de Las Arenas para los pases del grueso de la programación. A partir de 2005 con la sexta edición, el evento se trasladó a Vegueta, con proyecciones en los Monopol, y con sede entre el Gabinete Literario y el Cicca.

Ahora, el traslado del Festival hacia Santa Catalina "es un cambio que tiene que ver con un ejercicio de responsabilidad del gasto público, con la gestión del dinero", explica Luis Miranda, director del Festival de Cine. De cara a la edición de 2020, según Miranda, "había dos escenarios posibles, de cines y salas, y la diferencia económica era enorme".

En este sentido, "en términos económicos", la organización del festival se ha decantado por la oferta y condiciones económicas de El Muelle frente a la oferta de los Monopol. "Contamos con una sala más", avanza Miranda respecto a la nueva sede para las proyecciones del certamen. Una decisión, que tal como razona, no ha sido fácil por "el vínculo histórico que tiene el festival con el Monopol, que ha pesado mucho, pero había imponderables que había que asumir".

Zona de ocio

A juicio del director del Festival de Cine, "ésta ha sido la decisión y es una decisión que nos lleva a probar con el festival en otra zona [de la ciudad] y que puede ser muy estimulante, es además una zona muy activa en términos de ocio, y que nos permite tal vez proyectarnos hacia otro público, que quede integrado en el festival, no cambiar de público sino otro distinto, y lo vemos más como una oportunidad que como otra cosa, y no creo que sea una decisión de riesgo".

El cambio de ubicación trastoca parte de las estructura y actividades ligadas al Festival de Cine, como es el caso del Monopol Music Festival (MMF), el proyecto que aúna rockumentales y música en directo, con proyecciones en los Monopol y conciertos en la plaza de Santa Ana, y que en 2020 cumple su séptima edición.

A este respecto, Luis Miranda reconocía ayer que "dadas las circunstancias algún cambio tiene que haber". De momento, "la idea es mantener la actividad pero es Víctor Ordóñez [el director del MMF], es quien tiene que tomar una decisión. Evidentemente el nombre no puede estar, sería totalmente incompatible a efectos corporativos". Sobre el futuro del MMF "no hay nada definitivo, se barajan varias alternativas, hay voluntad de continuar y estamos contentos con la oferta del MMF y queremos mantener la actividad, y la fórmula ya la veremos...".

La organización del Festival trasladó ayer este mensaje a los responsables del Monopol Music Festival, en el sentido de que no peligra la continuidad del evento. Para el director del MMF, Víctor Ordóñez, "el cambio de ubicación lo vemos entendible y una oportunidad que nosotros apoyamos". No obstante, Ordóñez precisó que "la denominación de nuestro festival surge en un entorno y en un contexto, y es cierto que el Festival de Cine está contento con la ofeta del MMF, aunque tendremos una reunión la próxima semana para decidir cómo, cuando y de qué manera se celebra el MMF".

De otro lado, y en cuanto a los contenido del Festival de Cine en 2020, la organización anunció ayer que ha recibido 47 inscripciones, entre cortometrajes y largometrajes. La cifra supone un récord en el histórico del Festival: 407 largos y 340 cortometrajes.

De todas estas obras recibidas, la organización prevé valorar 120 obras para sus secciones competitivas; otras 64 para Canarias Cinema; 56 para el ciclo Banda Aparte; y el resto para completar la parrilla de programacin de otras secciones oficiales y paralelas.