La Orquesta de París, principal formación sinfónica de Francia, fue la encargada de poner los compases finales a la 36ª edición del Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) ayer en el Auditorio Alfredo Kraus. La formación, que hoy actúa en Tenerife, estuvo dirigida por el maestro Christoph Eschenbach, contó como solista con el violinista sueco Lozakovich y ejecutó un programa que incluía el Concierto para violín y orquesta en Mi menor de Mendelssohn y la Sinfonía fantástica de Berlioz . LP / DLP