Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Muros, mares y otras fronteras

La obra de Nicolás Castellano, Javier Bauluz, Juan José Téllez y Daniela Pastrana hilvana sus miradas sobre los movimientos migratorios

Muros, mares y otras fronteras

Muros, mares y otras fronteras

Las cifras no deberían ser un telón tras el que olvidar las vidas de quienes bajan de una patera, saltan una valla o esperan ocultos para cruzar una frontera creada por el hombre. Cada número encierra una motivación, un drama, un deseo. Cada migrante tiene un rostro, un nombre, una historia. El libro Fronteras plasma la semblanza de esas personas que deciden abandonar su país, su hogar y su familia para huir a un lugar desconocido en el que anhelan forjarse un futuro mejor o, al menos, encontrar una zona segura en la que poder sobrevivir.

La obra hilvana cuatro miradas sobre los movimientos migratorios, a través de los ojos del primer fotoperiodista español en ganar un premio Pulitzer, Javier Bauluz, y los periodistas Nicolás Castellano, Juan José Téllez y Daniela Pastrana. Cada uno de estos profesionales acumula más de dos décadas de experiencia en la cobertura de información relacionada con el derecho a la movilidad de las personas desde distintas partes del mundo. Hoy, a las 19.30 horas, en el patio interior del Cabildo de Gran Canaria, Balauz y Castellano, junto a la periodista de LA PROVINCIA Cira Morote, presentarán el libro y reflexionarán sobre cómo humanizar los movimientos migratorios.

Este proyecto se trata de la segunda entrega de la Colección Compromiso, una recopilación de libros de análisis de la realidad dirigido por Bauluz. Quien en este volumen plasma su experiencia como fotoperiodista incrustado en una columna de migrantes sirios que partieron desde Lesbos para llegar a Alemania, caminando por las vías ferroviarias y subiendo a trenes atestados en los que tenía que andar por encima de los reposabrazos. Durante seis semanas se convirtió en uno más de los migrantes, con la gran diferencia de que él podía regresar a su casa cuando quisiera.

Durante ese viaje vivió miles de instantes cargados de dureza, desaliento y fatiga. Pero si algo le marcó fue comprobar que hay quien nunca pierde la calidez humana y el compañerismo, aunque sea lo único que lleve en su equipaje. "Un chico sirio vio que tenía las suelas de mis zapatos rotos y me dijo que así no podía caminar con ellos. Le respondí que no tenía otros, que me tenía que conformar. Al poco tiempo, apareció con un par nuevo, que era de lo poco que llevaba en su mochila", relata. Tampoco puede olvidar que cuando el grupo de migrantes llegó a Frankfurt, dos niños sirios de cinco años se acercaron a un parque público y disfrutaron felices tirándose por los toboganes. "Más allá de la alegría, me di cuenta de que a esos dos niños ya no los iban a matar", rememora Bauluz con la voz entrecortada por la emoción.

"La migración es como el agua, si se cierra una ruta, busca otro camino", señala Bauluz y añade que al poner barreras "lo único que se consigue es crear más sufrimiento y más muertes". Este veterano fotógrafo alerta sobre el discurso xenófobo que "está ganando corazones y votos". Considera que esta línea de pensamiento está avanzando a base de "patrañas" y apunta que el problema reside en que "no existe un discurso, ni políticas firmes a favor de los derechos humanos, que actúen de escudo contra el nuevo fascismo". En ese sentido, lamentó que "no hemos aprendido de la historia, por lo que estamos condenados a repetirla".

"Ellos somos nosotros"

Castellano ofrece en el libro una visión desde los datos, las estadísticas de muertes en la frontera española y algunos testimonios. Con su análisis, el periodista grancanario traza la idea de que existe un sistema injusto de fronteras en el que mueren muchas personas, pero hay fronteras más determinantes como son el compromiso de la sociedad, que debe reclamar a los gobiernos que dejen de utilizar a las personas en la contienda electoralista.

En el mundo hay 70 muros fronterizos terminados o en construcción, destaca Castellano. Quien recuerda que cuando cae el muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, se produce una "moda" de derribar barreras, pero tras los atentados del 11 de septiembre "se dispara la militarización y el amurallamiento del Planeta, con el chivo expiatorio del exterior como causante permanente de los problemas de las sociedades ricas". En la actualidad hay más barreras físicas que nunca y la legislación se ha complicado. "Esto erige un muro infranqueable para muchas personas y hace que el racismo sea una barrera difícil de superar", sostiene.

La artista colombiana Doris Salcedo contó con la colaboración de Castellano para recabar nombres e historias de personas fallecidas en la travesía que les llevaba hacia las costas europeas. En su muestra Palimpsesto, expuesta en el Palacio de Cristal de Madrid, inyectaba agua en el suelo y dibujaba con pequeñas gotas los nombres de esos migrantes pero, a pesar de que había cola para entrar a hacerse selfis en el edificio, "nadie miraba al suelo, nadie leía los nombres, nadie se cuestionaba qué estaba pasado". Ante esa situación, el periodista llegó a la conclusión de que "el mar de la indiferencia también mata, se traga las vidas y las historias".

Castellano lamenta que un cuarto de siglo después de la llegada de la primera patera a Canarias los representantes públicos "se siguen tirando los migrantes a la cabeza", algo que, a su juicio, "es absolutamente intolerable". En este sentido, recuerda que el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos contempla la facultad de las personas a circular libremente y en el 14 se detalla que, en caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo.

"Es un error demostrado insistir en el sistema de control militarista, porque la gente se ha movido desde el inicio de los tiempos", recalca. Los migrantes siguen llegando, dado que las razones para salir de sus países son más poderosas que cualquier medida de control de fronteras. El problema está, según Castellano, en que el sistema "genera más muertes que nunca". Además, insiste en que "las historias humanas que explican los motivos por los cuales emigran no llegan a la sociedad, pero sí los mensajes políticos manchados de racismo". Por esto, concluye que la sociedad tiene el reto de asumir que "ellos somos nosotros".

Por su parte, Daniela Pastrana, una de las periodistas mexicanas con más experiencia y prestigio, muestra en el libro la cobertura de los movimientos migratorios desde México hacia Estados Unidos; y Juan José Téllez, periodista de referencia de la frontera sur española, hace su aportación escribiendo acerca de la realidad migratoria en España y refleja la realidad de las pateras desde un punto de vista humano.

Compartir el artículo

stats