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Crisis del coronavirus Cultura contra la pandemia

Miradas que acortan distancias

El fotógrafo grancanario Leandro Betancor retrata las sonrisas veladas durante la "nueva normalidad" en la serie '¿Me conoces, mascarilla?'

De izq. a dcha., arriba, Drag Sethlas y Jose, frutero del Mercado de Vegueta; abajo, el actor Luifer Rodríguez y Joaquín Jiménez, enfermero del Hospital Dr. Negrín.

De izq. a dcha., arriba, Drag Sethlas y Jose, frutero del Mercado de Vegueta; abajo, el actor Luifer Rodríguez y Joaquín Jiménez, enfermero del Hospital Dr. Negrín. © LEANDRO BETANCOR / CANARIASAHORA.COM

En el Mercado de Vegueta, dos vecinas cruzan sus caminos a dos metros de distancia e intuyen sus sonrisas detrás de las mascarillas hasta que, por fin, se reconocen en los ojos de la otra. El grito bidireccional de ¡Eres tú! dibuja el nuevo abrazo virtual en el marco de la "nueva normalidad", que releva el confinamiento doméstico contra el coronavirus y suplanta las pantallas mediadoras por miradas sonrientes que acortan la separación forzosa a pie de calle. Y este punto de inflexión o cambio de fase, en jerga pandémica, inspiró la serie fotográfica ¿Me conoces, mascarilla?, creada por el fotógrafo y artista visual Leandro Betancor, donde reúne retratos de distintos rostros anónimos y conocidos de la isla, pero velados bajo este equipamiento de protección contra la Covid-19.

"El símil carnavalero me sirvió para señalar que nos hemos quitado el antifaz en marzo y nos hemos puesto la mascarilla en mayo, pero también para darle la vuelta al discurso dramático del uso de la mascarilla y tratar de que la gente me diese una expresión de felicidad con la mirada", explica Betancor. En este sentido, destaca el afán de recorrer con su objetivo ese puente que nos une y nos separa, puesto que "entre dos personas que se miran de una punta a otra del pasillo, las miradas tienen muchos menos metros que el pasillo".

Para seguir esa trayectoria afectiva desde el pulso cotidiano de la realidad social grancanaria, la serie intercala rostros anónimos ligados a distintos ámbitos o empleos esenciales, como personal de enfermería, cuerpos de seguridad, transportistas, comerciales, fruteros o panaderas, con caras reconocidas del imaginario cultural isleño, como los escritores Alexis Ravelo y Santiago Gil, el escultor Manolo González, la actriz Mari Carmen Sánchez, el fotógrafo Nacho González o Drag Sethlas, doblete ganador en la gala Drag Queen. El resultado es un conjunto visual diverso que rinde homenaje a las redes de solidaridad y apoyo que también conformaron los abrazos que nos faltaron durante el estado de alarma.

"Se me ocurrió pensar en estos amigos y amigas conocidos porque le daba visibilidad a la serie y también la dimensionaba", apunta Betancor, y, precisamente, la viralización veloz de ¿Me conoces, mascarilla? ha avivado "una conversación sobre el hecho de protegernos y cuidarnos sin tocarnos". "El verbo viralizar suena terrible en una pandemia, aunque sea el más utilizado porque todo se ha viralizado, pero es cierto que, en Canarias, donde somos tan dados al tacto y al contacto, quizás esta distancia sea ahora lo más difícil de sobrellevar", añade.

Sin embargo, Betancor utiliza una analogía cromática en la que incorpora el color de las mascarillas a un serial concebido en blanco y negro, con el objetivo de ilustrar que "el hecho de salir del confinamiento es evolucionar hacia el color, porque hemos estado viviendo en una especie de blanco y negro". "También hay una intencionalidad estética donde la idea de colorear la mascarilla tiene que ver con la consigna carnavalera de ¿Me conoces, mascarita?, y que alude a esa realidad de que, incluso con mascarillas, todavía nos reconocemos en nuestra mirada y nuestra sonrisa".

Los dos bloques de la serie de Betancor vieron la luz al abrigo del medio digital Canarias Ahora, donde el fotógrafo también ha publicado fotogalerías sobre los espacios vacíos, los edificios deshabitados o la tregua de la naturaleza que rebrota en nuestra ausencia, fraguadas durante los meses del confinamiento. En principio, su objetivo es dar continuidad a la serie ¿Me conoces, mascarilla? con nuevos rostros, disciplinas y escenarios, en consonancia con su vocación artística de "documentar la realidad que me rodea". "Aunque mi mirada ha estado puesta en deconstruir el paisaje y situarlo en los márgenes, volver al retrato me ha permitido encontrarme con un juego de espejos que quiero seguir explorando", revela.

También atesora en la recámara un proyecto artístico expositivo y otros dos editoriales, que espera acometer cuanto antes porque, como tantos, "yo tampoco he salido ileso de la crisis". Y a esto añade el afán de proyectar este serial, al menos, hasta donde llega una última sonrisa. "Me gustaría que esto tuviera una salida editorial, ya sea en papel o en digital, porque me parece que es una buena radiografía de este momento. Además, sus protagonistas no han podido ponérmelo más fácil", concluye.

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