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Entrevista | Alberto Vázquez

"El premio es poder vivir de esto"

"El sector de la cultura suele estar en un estado precario y una crisis así le golpea mucho más", apunta el director de animación español

Alberto Vázquez.

Alberto Vázquez. VÍCTOR ECHAVE

¿Qué supone resultar premiado en Annecy?

Es uno de los festivales de animación más importantes del mundo. Es un gigante, tanto de afluencia como de repercusión. Desde mi primer corto y película, siempre he tenido trabajo seleccionado en el festival, en el que también he llegado a ser jurado. Hace tres años tuve un premio por otro corto, Decorado, pero este galardón es superior. Es muy importante en el sector y estamos muy contentos.

¿Cuál es el mensaje de Homeless Home?Homeless Home

Es un corto de fantasía, que dura 15 minutos, en el que los protagonistas son brujas, orcos, ogros, pero sus preocupaciones son muy contemporáneas. Aunque se trabaja con este tipo de imaginería, los conflictos son pocas expectativas laborales, cuestiones sentimentales, depresión, falta de dinero y pocas expectativas vitales. La idea es hablar de la España vaciada. Esos pueblos en los que no hay trabajo y la juventud se ve abocada a sobrevivir y vivir de otra manera. Ese fue el punto de partida.

Un tema muy de actualidad tras la crisis del Covid-19.

Sí. Eso es lo interesante de trabajar con metáforas y con ideas genéricas. No pertenecen a ningún tiempo ni ningún lugar. Esta fábula se puede aplicar a muchas épocas y contextos. Ahora desgraciadamente estamos en uno de ellos.

¿El confinamiento le interrumpió la producción del corto?

No. Ya estaba acabado unos meses antes de la cuarentena. Estábamos esperando a ver en qué festival lo estrenábamos.

¿Por qué en Annecy?

Pensamos que era el que tenía que ser para nosotros, así que enviamos nuestro trabajo. Es un festival al que se apuntan 5.000 cortos de animación y la selección oficial son 38. Ya la selección es muy compleja. Hay grandes cortos que se quedan fuera por cuestiones mínimas.

¿Pierde la magia un festival online y recibir el galardón de esta forma?

Creo que es una buena solución que se haga por internet porque se están cancelando muchos festivales. Se podían ver las películas desde casa, con su plataforma propia. Ha sido algo interesante dentro de lo malo. El año que viene me invitan a ir y recogeré allí el galardón. Este año se pierde la emoción, pero en 2021 iré mas relajado para disfrutar del festival.

¿Cuál será la trayectoria del cortometraje?

Este fue su estreno y ahora el corto tiene un año y medio de recorrido por festivales. Ya tiene selecciones, tanto en España como fuera, y seguirá un recorrido largo. Se pasa también en Movistar+ o Canal Plus Francia.

El premio de Annecy se une a los tres Goya que ya lucen en su vitrina, ¿qué es lo siguiente?

Ahora mismo estoy trabajando en mi segundo largometraje, que se llama Unicorn War. Es una especie de película bélica-fantástica para hablar de problemáticas de ahora. Empezamos la producción y esperamos estrenarla dentro de un año y medio. Lo que importa no es ganar más premios, que también está bien, sino poder seguir haciendo más películas y trabajar de esto porque es algo que me encanta y es muy complicado, ya que el trabajo que hago yo no es muy comercial. El premio es ese, poder vivir de esto y seguir haciendo proyectos.

¿Cómo nació ese amor por la animación?

Siempre me gustó el cine, pero no estudié animación. Hice Bellas Artes y, después, me he dedicado a hacer libros ilustrados, cómics y publicar en prensa. La llegada a la animación fue un poco por casualidad. Un productor leyó un cómic mío que le gustó, que era Psiconautas, y me dijo que por qué no hacíamos una película. Y desde eso, hace diez años, me he quedado en la animación.

Una década en la que la tecnología lo ha revolucionado absolutamente todo, ¿cómo ha afectado eso a su trabajo?

Ha cambiado todo mucho. Además, la animación se mezcla con los videojuegos, la realidad virtual y las aplicaciones. El trabajo de animador ahora mismo es muy extenso. Te puedes dedicar a mil ramas. En mi caso, me dedico a una animación muy tradicional. Dibujo a dibujo como se hacía hace 50 años, pero utilizando simplemente los ordenadores y las técnicas de montaje de ahora. Pero es un trabajo bastante clásico.

Con un nuevo proyecto en marcha, ¿cómo le ha afectado el confinamiento?

Mucho y mal, como a todos. Trabajando a distancia. Podemos seguir trabajando, pero nuestra productividad baja. No es lo mismo estar en una oficina que en casa y separados. Cada reunión es una pesadilla.

Y a nivel global, ¿cuál es la situación del sector audiovisual?

Es muy preocupante. Ya no solo el sector del cine, sino que el sector de la cultura suele estar siempre en un estado precario y una crisis le golpea mucho más. Puede hacer que se pierdan cientos o miles de puestos de trabajo. Es una situación incierta y tampoco veo que por parte de los gobiernos se apoye especialmente a la cultura. Más bien se deja la cosa igual o peor.

Supongo que en la actualidad, además de la falta de ayudas económicas, la limitación de aforo es el gran enemigo.

Sí. En cuanto a festivales, hablamos de citas que reunían a 600 o 700 personas para ver una película. Ahora, si se hacen, se podrá meter a 150 personas. Y eso si se puede. Va a ser una mala temporada para los eventos culturales físicos. Para teatros, cines o conciertos en directo serán unos años muy malos.

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