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Música | El impacto de la crisis en los festivales 'dance' y electrónica

El año negro de la música electrónica

Ingresos del 56% menos con respecto al año pasado en la industria que se dedica a estos eventos y alrededor de 350 festivales cancelados en el mundo

El año negro de la música electrónica

"El valor de la industria de la música electrónica podría alcanzar este año los 3.300 millones de dólares, lo que supone una caída de hasta un 56% con respecto al 2019". "Los clubes y festivales de música electrónica podrían perder el 75% de sus ingresos en 2020". "El beneficio de los dj y artistas podría caer un 61%, desde los 1.100 millones de dólares hasta los 400 millones de 2020". Así explica el International Music Summit (IMS), el festival anual de la industria de la música electrónica que se celebra cada año en Ibiza y que este año ha tenido que ser cancelado por la crisis del coronavirus, el devastador efecto que el Covid-19 va a tener en esta industria.

La plataforma presentó a través de un webinar en Zoom, el Informe Anual de Negocio (IMS Business Report), un documento que ha sido elaborado por el analista Kevin Watson y que los profesionales del sector utilizan "como una herramienta fundamental", ya que además de ofrecer las cifras anuales del gremio, aporta una visión general de las tendencias de la industria.

Además, este año, debido a la crisis del sector provocada por la alerta sanitaria por el Covid-19, que ha supuesto la cancelación de cientos de festivales y actuaciones en todo el mundo, el informe también recoge el profundo impacto de la crisis en la música electrónica. Por primera vez en 10 años, el IMS Business Report fue examinado en un debate que presentó en directo su autor y que moderó la editora de Billboard Dance, Katie Bain.

Pre y postcoronavirus

El informe del IMS revela que, en 2019, "a pesar de haber caído dos puestos para convertirse en el quinto género más popular del mundo, la música electrónica tuvo un resultado muy positivo". Los beneficios de los artistas del top 10 se incrementaron un 4% hasta los 273 millones de dólares; los clubbers contribuyeron en 500 millones de euros a la economía de Ibiza y la industria en términos generales se incrementó en 100 millones de euros, hasta los 7.300, con respecto a 2018. Sin embargo, unos meses después, artistas, tours managers, promotores, dueños de clubs, relaciones públicas, ingenieros de sonido, fotógrafos y un largo etcétera de trabajadores del sector se han visto afectados por el virus, en mayor o menor escala. De hecho, el 2020 ha golpeado tanto al sector de la electrónica que los expertos aseguran que se verá ,"seriamente y a largo plazo", afectado.

Pero no son todo noticias negativas, ya que la pandemia también ha impulsado a la industria a utilizar las sesiones en directo, o s treaming, a través de diversas plataformas y redes sociales de internet, hasta conseguir un resultado de 127 millones de visitas de contenido de música electrónica, incrementando notablemente la marca y el seguimiento en redes sociales y obteniendo una recaudación de hasta 3,6 millones de dólares para causas caritativas. "En mayo de 2020, siete de las diez retransmisiones de música más vistas en Twitch fueron de música electrónica, con un total de seis millones de horas de audiencia", destacó Watson durante la presentación.

"También Mad Decent, el sello discográfico estadounidense, obtuvo 35 millones de visitas en 11 semanas en Twitch a través de música y juegos electrónicos, aunque el copyright de las canciones usadas fue un problema", continuó Watson.

Coloquio final

Con respecto a este asunto, Daouda Leonard, CEO de Cresatesafe, una empresa de management virtual y desarrollo del sector, explicó durante el debate que se llevó a cabo tras la presentación de informe, que uno de los grandes problemas a la hora de pinchar en streaming es que la sesión se puede ver en "prácticamente todos los países y cada uno tiene diferentes leyes con respecto a los derechos de autor de las canciones, lo que supone un problema para los productores". En el coloquio estuvieron presentes también Dipesh Parmer, presidente de Ministry Of Sound Recordings; Maria May, agente de Global Music en Creative Artists Agency y Patrick Moxey, presidente y fundador de Ultra Records, Ultra Music y Ultra International Music Publishing.

Los expertos también destacaron que las sesiones en directo online han supuesto un aumento muy notable en el número de seguidores de Instagram de los artistas, que se han disparado durante el periodo de confinamiento. Sobre la cancelación de los festivales y las actuaciones y respecto a las pérdidas que esto acarrea, el documento contabiliza que, desde abril, alrededor de 350 festivales de música electrónica han sido cancelados, lo que perjudicó a alrededor de nueve millones de fans de estos eventos.

De cara al futuro, la esperanza de que las fiestas en clubes y los festivales al aire libre vuelvan a permitirse en un corto periodo de tiempo, teniendo en cuenta las restricciones sanitarias y la falta de vacuna para el virus, es "más bien poca". Sin embargo, la agente de Global Music, Maria May, insistió en el gran esfuerzo que se debe hacer para poder celebrar este tipo de eventos sin poner en riesgo la "seguridad de los asistentes". "Tenemos que dar con la solución", destacó. La realización de test rápidos en las entradas de los festivales o eventos multitudinarios sería una de las posibles soluciones.

Con respecto al tema, el Informe del IMS señaló que es "poco probable que las alternativas actuales de clubes o festivales de música electrónica que se están probando por todo el mundo sean comercialmente viables para muchos lugares, incluyendo transmisión en vivo, conciertos en coche o pistas de baile a distancia". En Bélgica también se han celebrado sesiones al aire libre con personas en jaulas, en grupos de 10.

Ingresos por 'streaming'

De momento, el documento arroja unos ingresos inesperados y no demasiado bajos relacionados con las actuaciones online. "Se espera que el crecimiento continuo de las actuaciones que se ofrecen en streaming genere en 2020 ingresos adicionales de 100 millones de dólares en la industria de la música dance y la electrónica", explicó el creador del documento. Sin embargo, a pesar de los buenos resultados de esta relativamente nueva fuente de ingresos, "los beneficios obtenidos del software, hardware y otros productos de la música electrónica podrían caer un 25% interanual en 2020, lo que supone una pérdida millonaria", por lo que las cuentas siguen sin salir.

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