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LA PENÚLTIMA PALABRA

Profecías, augurios, agüeros

Profecías, augurios, agüeros

Profecías, augurios, agüeros

En 1670 Spinoza escribe: "Si los hombres pudieran conducir todos sus asuntos según un criterio firme, o si la fortuna les fuera favorable nunca serían víctimas de la superstición". Intempestivas palabras, o, lo que es lo mismo, contemporáneas, que se nos muestran idóneas en la actualidad.

Lo sabemos: lo indeterminado, lo imprevisible, lo incierto desdibuja el horizonte de espera que se difumina manifestando a continuación una sensación de angustia que dura en el mar de dudas, en el que se está (Ortega); o irrumpiendo el miedo, esa pasión fundamentalmente espacial que procura susto, espanto tras la aparición sorprendente de algo o alguien inesperado. Entonces, siguiendo a Ortega, se intenta llegar a tierra firme. Como sea. Por ejemplo mediante conocimiento imaginativo, que es como define Spinoza a la profecía; por palabras o imágenes; por signos. La observación, signos, de las aves da lugar al auspicio y los signos de adivinación de los augures al augurio. Y a las señales o indicios que anuncian un hecho futuro las llamamos presagio. Vaticinio, agüero, pronóstico o predicción son otros tantos sinónimos pertinentes para intentar anticipar o prever un inasible futuro que construye actores y personajes que, desde el paranoico o el delirante, seguidores rigurosos de vaticinios nefandos, al supersticioso, superstes, superviviente y testigo de creencias imposibles, buscan la consolación fanática de un imaginado futuro como en tantos productos mediáticos que hoy podemos consumir ?películas, vídeos, series... Profetas, videntes, pitonisas, adivinos que observan el futuro escapando de un presente continuo.

Predicciones, anticipaciones, premeditaciones, proyectos preñados de acronía. Recordemos el teorema de W. I. Thomas: "Si los hombres definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias".

Una metáfora de Hannah Arendt, la voluntad como "órgano mental del futuro", ha sido vista como una amenaza para el capitalismo de la vigilancia responsable de escribir nuestra historia (Zuboff) después de establecer nuevos mercados de comportamientos futuros. La experiencia humana puede transformarse en datos, máxime cuando el aumento de datos de Google ha generado productos predictivos siempre mejores.

Leamos a W. H. Auden: "Otro tiempo tiene otras vidas que vivir". Sea.

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