Antonio Lozano recuerda los comienzos de festival como "muy difíciles", ya que "se veía como un atrevimiento que un municipio como Agüimes celebrara un acontecimiento de este tipo, y era complicado convencer a los artistas para que vinieran a un Festival que no conocía nadie". Para Lozano, lo mejor es que los jóvenes han podido relacionarse con gente de otras culturas, y muchos han repetido otros años como voluntarios.

Lozano puede contar numerosas anécdotas sobre el festival. En este sentido, el que fuera su director durante 22 años, destaca la presencia en Agüimes de la compañía La Zaranda por vez primera en Gran Canaria; el éxito multitudinario del espectáculo de Eduardo Galeano, para el que tuvieron que poner altavoces fuera de la sala, o cuando, en la décima edición, desde el Festival y la SGAE, en la representación de Teddy Bautista, se propuso a José Saramago para el premio Nobel de Literatura.

El Premio Max Iberoamericano es, junto al Premio Nuevas Tendencias, el Premio de la Crítica y el Premio de Honor, una de las cuatro estatuillas de los Max. En los años anteriores el galardón ha recaído en Julio Bocca, Víctor Hugo Rascón, el Festival Cervantino de Guanajuato, Les Luthiers, Héctor Alterio o Alicia Alonso.