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Festival Hispanoamericano de Escritores

Escribir como hablamos en Canarias

La cuarta jornada del encuentro palmero arrancó con una mesa redonda sobre la plasmación del habla isleña, entre otras variantes de la lengua hispana, en la literatura

Escribir como hablamos en Canarias

Escribir como hablamos en Canarias

Si la esencia del Festival Hispanoamericano de Escritores de La Palma estriba en la celebración y promoción de la literatura universal escrita en español, el diálogo en torno a sus múltiples variantes, modismos, usos y tabúes en el habla y en la escritura conforma el alma del debate de esta cita literaria. Y la cuarta jornada del encuentro de Los Llanos de Aridane, compuesta ayer por tres únicos actos, arrancó con esta reflexión colectiva, centrada en el panorama literario de las islas bajo el epígrafe El español de Canarias y protagonizada por los escritores tinerfeños Iván Cabrera Cartaya y Andrea Abreu; el palmero Anelio Rodríguez Concepción; y el escritor y lexicógrafo venezolano Francisco Javier Pérez Hernández, junto al también venezolano Juan Carlos Méndez Guédez como conductor.

Ante esta representación de autores de ambos lados del Atlántico, el moderador planteó un análisis sobre la imposición de “un español estándar o global” en la literatura de habla hispana, en detrimento de su riqueza lingüística y oral. El poeta y narrador Iván Cabrera Cartaya argumentó con las palabras de César Vallejo que ”lo genial viene del pueblo y va hacia él”, en el sentido de que “quizás el español se está homogeneizando y cada variedad de habla está perdiendo sus particularidades a la hora de escribir, también en Canarias”.

“Yo no creo en un español neutro, porque me gustan las diferencias. Por eso me parece milagrosa la novela de Abreu [Panza de burro], que rescata muchos modos de hablar de esa variedad popular que es mucho más rica y tiene más que aportar que el habla culta, más plana y homogénea”, apuntó el escritor. “Por eso, dentro de que, como decía Borges, todos podamos entendernos y leernos compartiendo el español, defendamos nuestras particularidades. Por ejemplo, yo sería incapaz de usar en un poema la palabra autobús, porque sería acuchillarme a mí mismo lingüísticamente”.

Cabrera y Abreu invitan a “desacomplejarse” en el uso de la oralidad canaria

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Por su parte, Abreu coincidió en que “yo hago una apuesta oral muy clara en mi novela”. “Desde mi condición de mujer canaria, creo que sí hay una vertiente reaccionaria que tiende al español estándar porque, para mí, las ideas políticas se reflejan a través de la forma en el lenguaje. En cambio, desde finales del siglo XX, la teoría crítica feminista o los movimentos anticoloniales han hecho que replanteemos ese concepto de centralidad desde otras miradas, y creo que mi generación [nacidos en los 90] se está dando cuenta de que la riqueza está en la variedad local del habla”, expuso la autora, quien citó como referentes a las mexicanas Fernanda Melchor o Brenda Navarro. “Creo que en Latinoamérica se ha normalizado el hecho de experimentar con la oralidad, mientras que en Canarias a mí me llueven palos por experimentar con algo tan cotidiano como la oralidad de mi barrio de Icod de los Vinos”, añadió.

Por su parte, Anelio Rodríguez señaló que “en mi generación [nacidos en los 60] nunca tuvimos el mínimo reparo en retorcer el uso lingüístico para introducir palabras propias del dialecto canario”. “Por eso, mis primeros libros están llenos de elementos canarios, porque el escritor debe dejarse llevar por las circunstancias propias de la historia que cuenta y del lugar desde donde la cuenta”, expuso.

Tanto Cabrera como Abreu defendieron la urgencia de “desacomplejarse” a la hora de hablar y escribir en canario, herencia cultural de una tierra colonizada y alienada hasta la palabra. “Mi proceso es desaprender la vergüenza histórica para con la variante del canario en la escritura, porque cierra las puertas a un campo de experimentación enorme, además de que los canarios no se ven reflejados en la ficción”, declaró Andreu. También Pérez Hernández destacó que “debemos desmitificar la RAE”, pues “no existe el español global, sino construcciones teóricas que inventamos los lexicógrafos para entendernos, si bien la esencia de la lengua española es su enorme variedad, porque lo que la hace potente son sus diferencias, no sus similitudes, que nos permiten entendernos desde el Río Bravo hasta la Patagonia, de Barcelona a Manila”.

La tarde continuó con una interesante alineación literario-científica encarnada por Nuria Barrios, Juan Carlos Chirinos, Romano Corradi y Yolanda Castaño, con el sugerente título Mirar lo que ya no existe. Desde los agujeros negros descritos por el astrónomo Corradi a los fantasmas que concita la literatura, en palabras de Chirinos, o los abismos en los que se sumen sus personajes en la obra de Barrios, lo que no se ve es el sustrato de la literatura. Y su culmen es la poesía, "que amplía las fronteras de lo real y pone nombre a lo que no lo tiene", expuso Castaño. La literatura nombra lo que no es visible al ojo humano, como los agujeros negros. Y la jornada de ayer culminó con un acto muy especial en homenaje a las memorias de J. J. Armas Marcelo y José Esteban, conducido por Carmen Posadas, con la participación de los protagonistas, arrropados por Elsa López, Nicolás Melini y Jerónimo Saavedra.

EL PENÚLTIMO ASALTO

La penúltima jornada del III Encuentro Hispanoamericano de Escritores de La Palma despliega un abultado programa de actos antes de su clausura, mañana. Los primeros encuentros están dirigidos a estudiantes, con los actos Recital. Qué es un recital de poesía, con Andrea Abreu, Yolanda Castaño, Bernardo Chevilly, Aurelio Major, Bruno Mesa y Ernesto Pérez Zúñiga; y Microficciones, cuentínimos, microrrelatos y micropoemas: el don de la brevedad, con Jorge F. Hernández, Ana Rossetti y Tina Suárez Rojas, moderado por Santiago Gil. También se celebra un encuentro con el fotógrafo Daniel Mordzinski, apodado como “el fotógrafo de los escritores”, en el Parque Antonio Gómez Felipe, y otro con la escritora Blanca Riestra, en la Biblioteca Municipal de Los Llanos de Aridane. El mismo parque acoge un encuentro sobre Gabriel García Márquez con Jorge F. Hernández, Fernando Javier León Rodríguez yJuan Carlos Chirinos. Entre medias, se celebran dos firmas de libros en la Plaza de España. Por la tarde, regreso al parque con una conversación entre Aurelio Major y Andrés Sánchez Robayna sobre Octavio Paz, seguida de la mesa Tiempos convulsos. El relato cultural del mundo. Y como guinda: el acto del nombramiento de Elsa López “hija adoptiva” de la isla de La Palma. | N. N.

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