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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Ángel Sala: “Vivimos en un mundo un poco ‘The walking dead”

Ángel Sala, director del Festival de Sitges.

Estos días se han cumplido nueve años del estreno de Contagio, de Steven Soderbergh, en el Auditori del Festival de Sitges. Fueron proyecciones cargadas de paranoia, con pavor a las toses y los estornudos, pues aquellos días del 2011 se hablaba de rebrotes de gripe aviar en diferentes zonas de Asia. Hoy, esos miedos de los que siempre se ha nutrido el festival rompen la cuarta pared y se manifiestan a través del covid-19. “Contagio fue una película realmente premonitaria, no solo en lo sanitario, sino también en las repercusiones económicas, el caos social y las fake news”, recuerda el director del Festival de Sitges, Ángel Sala, que acaba de clausura su 53ª edición, marcada, como todo en este mundo, por la pandemia.

La ciencia ficción es de naturaleza premonitoria.

Absolutamente. Tiene una capacidad tremenda de avanzar el futuro. No nos iría mal leer más novelas o ver más películas de ciencia ficción. A los que nos gustan este tipo de cosas, no paramos de oír noticias de planetas o satélites donde puede haber vida. Y de todo eso se ha hablado con mucho rigor en la ciencia ficción. No sé si recuerda que, tras los ataques del 11-S, el Gobierno de EEUU citó a los grandes directores de cine de ciencia ficción y catástrofes para advertir sobre posibles escenarios de atentados. Y películas como Hijos de los hombres, de Alfonso Cuarón, se han cumplido en un 70%: el brexit, la inmigración, el desastre social… La verdad es que Vivimos en un mundo un poco The walking dead.

El virus lo condiciona todo. ¿Tiene la impresión de que esta edición del festival ha sido la más complicada de su historia?

Ha sido complicado, es cierto, porque ha habido que trabajar con muchos escenarios posibles. Pero el equipo del festival es magnífico y ha respondido de maravilla a todos los retos. En cualquier caso, no le miento si le digo que ha habido años en los que he pasado mucho más estrés que en este. Quizá el hecho de que no haya apenas invitados ha ayudado a hacerlo más llevadero... De todos modos, que usted y yo estemos hablando con mascarilla demuestra que la situación es rara.

¿Qué medidas tomó el festival para reducir el riesgo de contagio?

Principalmente, el uso obligatorio de la mascarilla en todo momento y en todo lugar. O que hubiese más tiempo entre sesión y sesión para facilitar la necesaria desinfección de la sala. Se hizo también una nueva gestión de las colas, de entradas y salidas de las salas. Y establecimos las entradas numeradas. Hubo también que renunciar a ciertas cosas: menos películas en el conjunto de la programación y suspensión de los grandes eventos como la Zombie Walk. Renuncias obligatorias. Pero lo realmente importante es que se hizo cine presencial. Y eso lo hemos conseguido.

“El cine en salas debe ponerse las pilas. Y si queremos salvarlo, hay que abrir una mesa de diálogo entre todos”

Ángel Sala - Director del Festival de Sitges

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Podían haber llenado las salas hasta un 80%, pero han preferido que el aforo no superase en ningún caso el 70%.

Así es. Hemos preferido asumir un porcentaje manejable, operativo. No se trataba de ser demasiado ambicioso en un año como este, sino sensato.

El otro día decía usted en la rueda de prensa de presentación del festival que Sitges 2020 iba a ser diferente, pero seguiría siendo Sitges. ¿A qué se refería?

Al ADN del festival. A eso que solo se vive y se siente aquí. A pesar de todo lo que está pasando, se celebraron sesiones, como las de Peninsula , 30 monedas o No matarás, que desprendían la misma intensidad, o más, que de costumbre.

Sitges tuvo este año una parte on line. ¿Decisión coyuntural o lo on line ha llegado a los festivales para quedarse?

Es un tema que siempre ha estado encima de la mesa. De algún modo se quedará. Es un buen complemento. Sitges no es un festival para hacer on line, pero era necesaria tener una red de seguridad por si la cosa se ponía realmente complicada. En todo caso, Sitges es cine, y es cine presencial: un punto de encuentro, una comunidad de gente que se saluda, que ve películas, que las comenta. Un lugar donde la industria hace negocios. Pero muchas cosas cambiarán. Hace mucho tiempo que el cine, lo audiovisual, está en mutación.

¿A qué se refiere?

Hay que cambiar muchos chips. Y el cine en salas de cine debe ponerse las pilas. Si queremos salvar el cine en salas, hay que abrir una mesa de diálogo entre todos y no dividir tanto entre el cine de salas y el cine de plataformas. Los dos mundos deben convivir. En cuanto a los festivales… Seguirán siendo lo que son: eventos más o menos grandes en los que se den a conocer las nuevas tendencias del audiovisual.

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