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Biotopías 2: Una mirada a la naturaleza a través del arte

La muestra que comparten el Doramas y ‘SaladeArteSocial.com’ pone a circular el concepto ‘street-web’ como un nuevo modo de experimentar la creación en la ciudad

Biotopías 2: Una mirada a la naturaleza a través del arte

Biotopías 2: Una mirada a la naturaleza a través del arte

Los fenómenos naturales del planeta han maravillado al hombre hasta el punto de mostrar su fascinación con expresiones que se encuentran más allá de las palabras. Podríamos establecer una línea discursiva que relacionaría la historia del arte con la forma en la que el ser humano se ha relacionado con la Naturaleza. Desde las pinturas rupestres hasta el arte digital, cada nueva mirada dirigida al mundo natural ha tenido como consecuencia una renovación del lenguaje del arte. Incluso en los casos más radicales de abstracción nos vemos seducidos por la materia natural o sintética utilizada. Nada escapa a su dominio que abarca de lo concreto a lo virtual, de la realidad a los sueños. La idea panteísta que desrrollaron pensadores como Spinoza o Giordano Bruno no se alejaba de la idea animista de aquellos primeros humanos que vieron en el mundo natural atribuciones divinas.

Hubo un momento de la historia en que naturaleza y arte llegaron a vivir bajo el mismo techo. La unión de dos saberes tan próximos motivó que en el edificio actual del Museo del Prado proyectado por Juan de Villanueva exista la inscripción redactada por Tomás de Iriarte en la que se puede leer : Naturam et artem sub uno tecto.

Frente a la naturaleza domesticada de los jardines neoclásicos surge en la pintura romántica un hombre que se enfrenta a la fuerza de la naturaleza. Poco después a finales del siglo XIX el modernismo se refugia en la naturaleza como forma de rechazo a la fealdad y monotonía de la producción industrial. De esta forma la humanidad se adentra en el siglo XX y a finales de los años sesenta se presentan en Estados Unidos las primeras manifestaciones de land art como una forma de hacer arte en la naturaleza. Las intervencines se proponen como un camino para explorar en la creación no objetual ni representativa ni imitativa del mundo natural y escapar así de los condicionantes del arte, de sus espacios y de su comercialización. La corriente comenzó en octubre de 1968 con la exposición grupal Earthworks en la Dwan Gallery de Nueva York. Virginia Dwan, fundadora de la galería patrocinó las monumentales esculturas de los pioneros Robert Smithson y Michael Heizer. El land art mantiene una conexión con el arte povera en el uso de materiales tradicionalmente considerados “poco artísticos” o “sin valor”. El fundador del arte povera, el italiano Germano Celant, fue uno de los primeros curadores en promover el land art. El espectador contempla la modificación que hace el artista en el paisaje pero además se impregna de un valor agregado como es la construcción de una conciencia del paisaje y la naturaleza. El Arte, por tanto, se cualifica también como una suerte de estrategia educativa para la sociedad democrática.

Figuras como Beuys se convierte en un representante de la “plástica social” como un nuevo modelo de sociedad. Para lograr este nuevo modelo de sociedad, se requiere de dos herramientas: arte y creatividad. En 2001 Ina Blom, profesora del Department of Philosophy, Classics, History of Art and Ideas at the University of Oslo, publica un estudio sobre el artista alemán e investiga en el campo de la vanguardia en el arte contemporáneo focaliza sus estudios en los la estética de los medios y la relación entre arte, tecnología, medios de comunicación y política.

La crisis medioambiental de los últimos trinta años ha impulsado nuevas corrientes artísticas. En algunos casos la naturaleza y sus procesos biológicos se convierten en materia para la propia obra de arte. En el mundo del conocimiento surgen neologismos y términos que definen diferentes formas de abordar el acto creativo desde los avances en bioquímica y la conciencia ecológica: Ecoarte, Bioarte, Arte transgénico; también aparecen los conceptos filosóficos: Transmodernidad y Transhumanismo que definen a un ser destinado a superar su naturaleza humana. Todo ello existe como signos destinados a señalar elagotamiento de la Modernidad, como última etapa del Antropoceno (El término Antropoceno fue acuñado en el año 2000 por el ganador del Premio Nobel Paul Crutzen por analogía con la palabra Holoceno. Época geológica que refleja el impacto del hombre sobre la Tierra).

La contaminación del aire y los océanos, la desforestación, el calentamiento global y el consumo masivo se reconocen ya como serias amenazas para la propia existencia del mundo. La mirada que muchos artistas dirigen a la naturaleza deja de ser contemplativa. La incertidumbre que acompaña a los tiempos que vivimos se agudiza tras la aparición del Covid 19 que pone en jaque la civilización tal como la conocemos. No es de extrañar que las obras de arte creadas con estos nuevos conceptos estén impregnadas de un activismo social y político para lo que utilizan las nuevas tecnologías, medios de comunicación y redes sociales. Estos proyectos se exhiben menos en las galerías pero son visibles en el campo para fortalecer la conciencia y la participación de la comunidad en la protección del medio ambiente.

La tesis de la exposición Biotopías 2 bebe de estos antecedentes. Promovida por el Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria y comisariada por el equipo PSJM (Cynthia Viera y Pablo San José) se muestra en dos espacios expositivos a la vez. Una parte se localiza en el Parque Doramas y otra en la SaladeArteSocial.com. La primera edición tuvo lugar en la Sala de Arte Social del Gabinete Literario en 2018 y ya combinaba arte y ecología. La creación de una sala virtual permite no solo crear obras web-art, específicas para el entorno web sino tener un amplio alcance desde cualquier parte del mundo. De esta forma se estable un vínculo entre las intervenciones artísticas en el espacio público de la ciudad y el espacio virtual. Nace así el concepto de street&web como un nuevo modo de experimentar el arte en la ciudad.

Biotopías 2 consiste en cuatro intervenciones street&web que se enfocan en el tema ecológico realizadas por Laboratory for Microclimates, equipo holandés de referencia internacional en arte y ecología; Avelino Sala, artista con una dilatada trayectoria internacional en el campo del arte social y las intervenciones en el espacio público; uh513 (María Castellanos y Alberto Valverde) artistas y tecnólogos de trayectoria internacional que combinan la robótica con el trabajo con especies vegetales; y, por último, Marta Torrecilla, joven arquitecta y artista local que ya está repuntando y cuyo trabajo se centra en la conciencia ecológica.

Laboratory for Microclimates es una iniciativa artística iniciada por la artista Annechien Meier, el cineasta/diseñador conceptual Gert-Jan Gerlach y el ingeniero Joost Suasso, que tiene como objetivo concienciar sobre la agricultura urbana desde una perspectiva climática con proyectos artísticos y cinematográficos. Para Biotopías 2 han creado el Microclima captador de rocío, empleando únicamente materiales naturales. Se trata de una construcción en forma de flor creada con hojas de platanera y de cycas que recogen el rocío de la noche. La obra se desdobla para proporcionar una versión digital en la SaladeArteSocial.COM que va más allá de la mera documentación, sino que supone una experiencia on-line.

Avelino Sala (Gijón, 1972) comisario y editor de la la revista Sublime. En esta ocasión ha convocado a surferos y surferas para S.O.S. (paddle out), una performance participativa que se inspira en un ritual funerario dentro de la cultura de surf. En esta ocasión cambia el círculo tradicinal por un S O S como llamada de auxilio ante la acelerado exterminio de la vida marina. En su versión digital la obra permitirá navegar a través de links que aportan soluciones a los graves problemas medioambientales a los que se enfrentan nuestros mares.

El colectivo uh513 está formado por los/as artistas y tecnólogos María Castellanos y Alberto Valverde. Con amplia experiencia en el diseño de sistemas, creación de entornos interactivos, multimedia y robótica, presentan para esta ocasión Jardín prostético, una serie de objetos robóticos diseñados específicamente para el Parque Doramas que, incorporados a las plantas, medirán las oscilaciones eléctricas que se producen en estos organismos vegetales, mostrando de este modo sus reacciones bioquímicas a la presencia de humanos, de otros seres vivos, y el ambiente que las rodea. La información recogida por los sensores es procesada y traducida para construir un sistema complejo e interespecie que propicia la comunicación entre los humanos y las plantas. Por su parte, en la SaladeArteSocial.COM se podrá experimentar el punto de vista de las plantas a través de un vídeo interactivo grabado en 3D.

Con El viaje de los residuos, Marta Torrecilla (Las Palmas de Gran Canaria, 1986) presenta una imponente pieza escultórica con ecos arquitectónicos que sirve como desvelamiento estético de una información oculta para el gran público: los productos con envases plásticos que consumimos en Canarias son producidos en Asia, consumidos, desechados y separados aquí, y debido a la falta de plantas de reciclaje local, enviados de vuelta a los países asiáticos para su reciclaje. Torrecilla representa el viaje de ida y vuelta de estos envases, más de 30.000 km recorridos para ser utilizados una sola vez. Una estructura tubular a modo de metáfora de los contenedores que transportan los plásticos, se desnuda para mostrar su interior: bloques de residuos ya compactados. Su versión digital, en la SaladeArteSocial.COM, permitirá descubrir el viaje que hacen los envases con un juego de narración interactiva en el que el “navegante virtual”. A través de la una serie de opciones se construirá el viaje para, al final, volver como residuo al lugar al lugar dónde se generó el desecho para acabar en el mar o ser incinerado de manera ilegal.

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