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Marco Arrocha y ‘Busqui’: "Estamos subiendo el Everest en cholas”

“Estamos subiendo el Everest en cholas”

“Estamos subiendo el Everest en cholas”

Marco Arrocha y Juan Rafael Martínez Curbelo (Busqui) pusieron en marcha la Muestra de Cine de Lanzarote hace 10 años para crear un referente nacional e internacional 

¿Cómo describirían el cine que ofrece la Muestra de Cine de Lanzarote?

Marco Arrocha: Es un cine que estimula, que no es mero pasatiempo, una herramienta para abrir los ojos. El cine que nos enamoró cuando éramos unos niños chicos.

  Busqui: Nos interesa el cine que es expresión artística, que ofrece una visión diferente de las realidades que vivimos y las que soñamos.

 ¿Cómo nació su interés por ese tipo de cine?

 M. A. : En el Instituto escuchábamos mucha música, leíamos, veíamos películas en televisión. Entonces César Manrique abrió la Sala Buñuel. Un tipo de cine que sólo se veía en Madrid y Barcelona. Y eso que las butacas eran súper incómodas, supongo que para no quedarnos dormidos (risas).  

B. : Era la época de los videoclubs, y a Manrique se le ocurrió la idea de montar una sala de cine a contracorriente, con películas de autor. Le debemos muchísimo.

 ¿Cómo surgió la Muestra de Cine de Lanzarote?

M. A. : El cierre de la sala Buñuel y el estreno de la película Holidays de Víctor Moreno, nos hicieron ver el potencial de la isla. De ahí surgió el primer ciclo de películas, con Copia certificada, de Kiarostami. Es llamativo que diez años después el eje de la Muestra sea otra película suya, Y la vida continúa.

 En estos diez años, ¿cuáles han sido las personas más importantes que han pasado por la Muestra?

B. : Hace unos años, un grupo de mujeres vinieron desde Punta Mujeres para ver una película. Su situación era muy complicada, pero sacaron dinero de donde no había para pagar una niñera y venir. Una emoción muy grande para nosotros. Aparte de eso, han estado directores como Víctor Erice o Basilio Martín Patino, que nos dijo que lo que se hacía en la Muestra, “era de verdad”.

M. A. : Lo más importante para nosotros es la gente joven; escolares y adolescentes que se sientan en la butaca y descubren un mundo por explorar. Nos sentimos muy identificados. El cine que la Muestra pone a su alcance es el que nos cambió la vida a nosotros hace casi cuarenta años.

 ¿Cómo ha crecido la Muestra en esta primera década?

 M. A. : La Muestra ha tenido tres directores que marcan tres etapas. Javier Tolentino levantó el proyecto a pesar de las dificultades. Él trajo a los primeros directores conocidos y nos situó en el mundo del cine. Víctor Moreno consiguió que la Muestra se convirtiese en algo respetado, y se ganó la confianza de las instituciones públicas. Y con el actual director, Javier Fuentes Feo, la Muestra ha levantado el vuelo. Javier le ha dado una identidad propia, un sello que nos diferencia de los demás; algo con lo que llevábamos soñando mucho tiempo.

“Queremos conectar con el entorno de Lanzarote y ofrecer nuevas perspectivas del territorio”

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 B. : Con Javier Fuentes caminamos en dos direcciones: de Lanzarote al mundo y del mundo a Lanzarote. Estos tres años, marcados por su forma de consensuar y dirigir al equipo, han sido los mejores. La Muestra ha cuajado, se ha convertido en un referente nacional e internacional no sólo para la gente del cine, sino para la cultura en general. Javier Fuentes ha organizado un trabajo serio, riguroso y minucioso. Ese es su sello. Y con él han llegado personas increíbles, profesionales de primer nivel, que defienden la cultura como una necesidad social.

 ¿Qué caracteriza la Sección Oficial de la Muestra?

 M. A. : Es el cine por el que apostamos. Películas con poca o ninguna distribución comercial. Este año, por ejemplo, son cinco películas preciosas y más arriesgadas que nunca. En el equipo de selección hay una sintonía increíble y muy satisfactoria. Este año hemos hecho propuestas que han sido acogidas con mucho júbilo.

 B. : De las cinco películas seleccionadas, cuatro están hechas por mujeres. No es algo que hayamos buscado, pero esperamos que sea el reflejo de un cambio de ciclo en el cine y en la sociedad.

  Llama la atención la Sección Trasfoco, ¿en qué consiste?

  M. A. : Es una de nuestras señas de identidad. Aborda temas como el volcán o la sal, que son sustanciales para Lanzarote. Este año el tema es Y la vida continúa, y plantea cómo Lanzarote, y otros lugares del mundo, se sobrepusieron a momentos muy difíciles.

 B. : Trasfoco nos hace ser diferentes a los millones de festivales que hay en el mundo. Es el sello de la Muestra. Conecta el cine con temas genuinos y, a través de ellos, a Lanzarote con el mundo.

 ¿Por qué una Muestra de Cine organiza ‘Pateadas’?

 M. A. : Por la Sección Trasfoco: la idea es conectar el cine con nuestro entorno y ofrecer nuevas perspectivas sobre sobre el territorio a partir de las películas que seleccionamos cada edición.

 B. : Además se hacen de la mano de especialistas en la materia. Con las pateadas reflexionamos acerca de cosas que nunca nos habíamos parado a pensar. Conecta el territorio con el cine, la experiencia y el pensamiento colectivo y personal.

 Otra sección importante es ‘Cruce de Caminos: cineastas canarios’.

 B. : Fíjate si es importante que este año, por primera vez, la abrimos a competición, con dotación económica y, además, se va a pagar un canon a cada uno de los cortometrajes.

M. A. : Es fundamental apostar por la gente que trabaja aquí, por el cine canario.

 Una sección especialmente curiosa es ‘Maguas’, ¿a qué responde?

B. : La dinámica de estrenos de muchos festivales es muy peligrosa. Para nosotros lo fundamental es que las películas se vean en pantalla grande. Y eso no lo permiten las políticas de estreno exclusivo de determinados festivales. En Maguas rescatamos películas de otros años que consideramos que siguen siendo necesarias hoy.

 Al parecer tienen muy pocos recursos económicos, ¿cómo sale adelante cada año la Muestra?

 M. A. : Nos dejamos la vida. Nos vaciamos cada año. Y eso al principio podía tener sentido, pero ya no lo tiene. La Muestra puede convertirse en un baluarte para Lanzarote, hacer de la isla un auténtico destino cultural. Pero eso pasa ya por una apuesta fuerte de las instituciones.

 B. : Hay que tener en cuenta que sacamos adelante un proyecto de esta envergadura desde la periferia de la periferia. El esfuerzo es enorme y ponemos mucha energía personal en el proyecto. Demasiada. Nos estamos midiendo con festivales que tienen literalmente veinte veces más presupuesto que nosotros.

 ¿Han tenido el apoyo necesario de la sociedad civil? ¿Del sector privado? ¿Y de las instituciones?

 M. A. : Hay personas que nos apoyan desde el principio con un respaldo increíble. Pero llegados a este punto, solo podemos seguir creciendo con un mayor compromiso de la administración pública. La Muestra ofrece experiencias cinematográficas que nada tienen que envidiar a los grandes festivales.

 B. : Sería increíble que en unos años Lanzarote fuera definitivamente un destino cultural. Desde luego, la Muestra trabaja duramente cada edición para eso. Es un valor intangible pero, si se piensa bien, puede aportar tanto a Lanzarote, que sería una locura desaprovechar ese valor añadido que César Manrique nos enseñó a apreciar, y que diferencia a nuestra isla.

 ¿Qué ha sido lo más difícil en estos diez años de existencia?

 M. A. : Lo más difícil ha sido encontrarnos con algunas actitudes que no eran capaces de entender el valor de nuestro proyecto en particular y de la cultura en general. Situaciones de una incomprensión y una indiferencia muy preocupantes.

 B. : De esas situaciones hemos salido porque somos cabezudos, muy cabezudos, y teníamos muy claro que el futuro de la isla pasa por su cultura, por su talento, por insistir, insistir y otra vez insistir en que se pueden hacer las cosas diferentes si queremos una isla mejor.

 ¿Y lo más bonito?

 M. A. : Los jóvenes viendo cine, debatiendo, oírlos decir que quieren hacer cine. Uno nunca sabe cómo va a reaccionar la gente al ver películas tan diferentes. Pero esa misma gente es la que te sorprende.

 B. : Estamos plantando semillitas que esperemos que algún día reluzcan. Es muy reconfortante ver cómo un proyecto cultural hecho desde la Asociación de Cine Tenique, puede cambiar la vida de la gente. Y no queremos parar en ese empeño.

¿Cómo ven los próximos diez años?

 B. : Este año la Muestra ha sabido encajar el golpe de la pandemia. El resultado ha superado todas las expectativas. Pero en las condiciones actuales, hemos llegado a un límite de crecimiento. Un grupo muy pequeño de gente altruista está haciendo algo muy grande a costa de su vida personal, de su economía y de un sacrificio insólito. Ahora el compromiso debe venir de parte de las instituciones.

 M. : Queremos seguir ampliando la cultura de Lanzarote y transmitir al mundo que esta isla es realmente especial. Pero un proyecto verdaderamente poderoso y transformador para la isla no puede estar basado en una estructura en la que todas las personas somos voluntarias. Estamos subiendo el Everest en cholas.

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