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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Un aniversario de cine

Ejercicio de nostálgica cinefilia para adentrarse en los intérpretes del séptimo arte nacidos en 1920: Mickey Rooney, Schelley Winters, José Luis de Villalonga, Virginia Mayo, Montgomery Clift, Alberto Sordi...

Montgomery Clift en ‘Vencedores o Vencidos’. LP/DLP

En este artículo sólo pretendo rendir un sencillo homenaje a intérpretes del cine que nacieron en 1920, hace 100 años. A vista de pájaro algo los une: su dedicación al séptimo arte y nacer el mismo año en los más diversos lugares de la geografía mundial y que alguna vez atravesaron la línea de fuego de nuestra nostálgica cinefilia.

Rafael Alonso (Madrid-Madrid 1998): Uno de los secundarios de lujo del cine español inolvidable como afeminado homosexual en La Colmena (Mario Camus, 1982). En los últimos años tuvo un mayor protagonismo como actor principal.

Tony Randall (Tulsa-Nueva York, 2004): De familia judía fue un loable actor que tuvo cierta fama como el noble acompañante en comedias de lujo en los años 60.

Mickey Rooney (Nueva York-Los Angeles 2014): Fue unos de los actores infantiles más populares junto a Elizabeth Taylor y Judy Garland. A lo largo de su vida hizo de todo en cine, televisión y teatro. Recibió un Oscar honorífico en 1982.

Gerard Tichy y Luis Induni: Actores secundarios de similar trayectoria en el cine policíaco español.

José Luis de Vilallonga ( Madrid- Mallorca, 2007): Actor de elegante virilidad con apariciones como protagonista en la trilogía de la familia Leguineche de Berlanga ( La escopeta Nacional I, II, III). También apareció en Desayuno con diamantes ( Breakfast at Tiffany’s Blake Edwards, 1961) y Giulietta de los espiritus ( Giulietta degli spiriti, F. Fellini, 1965).

Shelley Winters (Saint Louis-Los Angeles 2006): Una actriz fundamental que reforzaba la calidad de los filmes en los que intervenía. Por su actuación en Lolita ( Lolita, Stanley Kubrick 1962) y el Diario de Ana Frank (The diary of Anne Frank, George Stevens, 1959) ) recibió ambos Oscar como actriz secundaria; intervino en más de 100 películas de todo tipo de géneros, en su mayoría en papeles no protagonistas.

Shelley Winters en ‘Lolita’.

Sacha Pitoeff: Conocido por su papel en El año pasado en Marienbad (L’annèe dernière a Marienbad , Alain Resnais, 1961).

Michèle Morgan ( Neully-sur Seine-Meudon, 2016): Es una de las actrices mas famosas del cine francés, con una carrera dispersa y variada con actuaciones en Estados Unidos y otros países. Recibió la Legión de Honor en 2011. Desde su protagonismo en El muelle de las brumas ( La quai des brumes, Marcel Carné, 1938) formó con Jean Gabin la pareja perfecta del cine francés. Se retiró en 1967 en la cumbre de su popularidad.

Melina Mercuri (Atenas-Nueva York,1994): Actriz griega de fama mundial. La mayor parte de su filmografía está ligada a su marido, el director Jules Dassin. Su repercusión mediática se cimentó al ocupar el Ministerio de Cultura en su país donde luchó encarnizadamente por el reconocimiento de la mujer en la política y la defensa de la cultura clásica.

Viveca Lindfors: Actriz sueca que inició su carrera con Ingmar Bergman y que alcanzó cierto renombre por ser protagonista de películas de serie B fuera de su país.

Ricardo Montalbán ( México- Los Angeles 2007): De origen español por sus padres, alcanzó éxito en su país en obras de teatro y cine. Pronto se desplazó a Hollywood y alli su fama como heredero de la saga de galanes latinos se consolidó al actuar en numerosos filmes, si bien no como protagonista. Con el tiempo llegó a obtener un gran prestigio tanto en el cine como en televisión. Basta recordar su papel, ya en edad madura, en la serie de Star Trek .

Ralph Meeker ( Minneapolis-Los Angeles 1988): Fue el típico secundario del cine americano en los más diferentes géneros. Pero su fama viene de ser el protagonista de una película considerada como una obra clave del cine negro: El beso mortal (Kiss me deadly, Robert Aldrich, 1955)).

Leo Mc Kern: Actor inglés nacido en Australia participó en películas de renombre en la cinematografía mundial. Su rostro de mirada amenazante y una voz excepcional le hicieron imprescindible en papeles más allá de la condición de secundario en la cinematografía británica.

Virginia Mayo (Saint Louis Missouri-California 2005 ): Sin gran personalidad y dotes interpretativas bastante mejorables ha sido reconocida como una de las imprescindibles del cine americano. Su belleza y encanto personal ha dejado una huella que es difícil de olvidar por su participación en películas de aventuras que siempre perdurarán en nuestro recuerdo. Fue compañera de reparto del olvidado cómico Danny Kaye, que en su momento gozó de mucha popularidad. Su lugar en la historia del cine ocupa un sitio preferente por su presencia Al rojo vivo ( White heat, Raoul Walsh, 1949.

Yul Brynner ( Vladisostok-Nueva York 1985). Al parecer era de etnia gitana. Su familia se instaló en Nueva York después de un enrevesado periplo. En los años 60 tuvo un romance con Marlene Dietrich. La filmografia de Brynner tiene hitos que le confieren un protagonismo muy relevante en la historia del cine: El rey y yo ( The King and I, Walter Lang, 1957), musical que el mismo interpretó en Broadway y que recibió el Oscar al mejor actor en 1957; Los diez mandamientos (The ten commandments, Cecil B. de Mille, 1956 ), Los siete magníficos (The magnifecent seven, John Sturges, 1960), una recreación de los Siete samurais de Kurosawa; Salomón y la Reina de Saba ( Solomon and Sheba, King Vidor, 1959), en la que sustituyó a Tyrone Power por el súbito fallecimiento de este último, Almas de metal ( Westworld, Michael Critchon, 1973) que ha dado origen a una serie del mismo nombre.

Toshiro Mifune ( Quingdao, China-Tokio 1997): A nadie se le oculta que su fama y prestigio proviene de ser el actor fetiche del gran Kurosawa, el máximo exponente en Occidente del cine japonés. Un actor de multitudinario éxito en Japón que traspasó las fronteras. Así resume Kurosawa la esencia interpretativa de Mifune: ”En el Angel ebrio (Yoiduri Tenshi, A. Kurosawa,1946) me descubrí a mi mismo, y esto se lo tengo que agradecer a Mifune [primer papel estelar con el director]. Yo no podía controlar a Mifune, lo dejé hacer por su vitalidad y expresividad. Reacciona con inusitada rapidez. Si le digo una cosa el entiende diez. Casi todos los actores japoneses son todo lo contrario y por eso siempre lo mantuve y lo escogí para mi cine y cultivase siempre ese don”.

Gene Tierney (Nueva York- Houston 1991): La película Laura (Otto Preminger, 1944) fue la consagración de Gene Tierney. Laura es su referencia vital y la luz que ilumina su trayectoria cinematográfica. La película creó tan fuerte impacto que el mismo director, Otto Preminger, reconoció que si no fuera por esta película su carrera hubiera sido un fracaso. La fascinación que produjo la película fue gracias a que Preminger supo sacar todo el jugo a la belleza y la capacidad de atracción de Gene Tierney. Un film lleno de misterio y elegancia en una atmósfera de cine negro, acompañada del hierático Dana Andrews y de la gloriosa interpretación de Clifton Webb en su debut en el cine.

Montgomery Clift (Omaha-Nueva York, 1966): En 1961 en Vencedores o Vencidos ( Judgement at Nuremberg, Stanley Kramer, 1961 ) interpretó el papel de Peterson, un judío débil y acobardado que había sido esterilizado por los nazis. Él quiso quedarse con este personaje sin cobro alguno. Se hizo un corte de pelo que acentuaba más su debilidad y desamparo. Un reto interpretativo que el mismo se impuso. Hablaba como un niño asustado y aterrorizado, como si todavía la hediondez nazi estuviera presente. La interpretación de Clift, que no pasa de diez minutos, le valió la nominación al Oscar como secundario. Hay que dejar constancia que la bravura interpretativa de M. Clift fue producto de una íntima valoración. Él quería que fuera de tanta fuerza para demostrar la insanía del régimen hitleriano, y vaya si lo consiguió. Su imagen de mirada perdida y huidiza en el estrado de los testigos es uno de los momentos mas duros e insuperables de la película.

Maureen O’Hara (Dublin-Boise 2015): Mary Kate Donaher, como dice mi amigo Antonio Gómez, toma prestada durante 129 minutos la cara, la figura, el pelo y la fortaleza de Maureen O’Hara en El hombre tranquilo ( The quiet man, John Ford, 1952)). Uno de los personajes de mayor ambición femenina en la historia del cine, que se enfrenta de tu a tu al símbolo del macho de Hollywood interpretado por John Wayne, en esta caso un hombre atribulado por su pasado. El poderío y la dominación de la mujer se presenta sin tapujos por John Ford. Lo que la convierte en toda una leyenda es la magnífica actuación de la actriz que quiso dejar como herencia para la historia íntima del cine una mujer fuerte, que no dura, inteligente y decidida e independiente que era el reflejo de la batalla que ella mismo dio como una luchadora implacable por los derechos en la defensa de la mujer en el machista Hollywood.

Alberto Sordi: A su valía reconocida, añadir que siempre fue romano desde la cuna hasta la muerte y el actor más representativo del hombre medio italiano.

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