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Exposiciones

Cartografía de fantasmas, preguntas y futuros

El CAAM exhibe la muestra colectiva ‘In/Out: Un mapa posible. Dos generaciones de creación artística contemporánea de Gran Canaria’

Cartografía de fantasmas,
preguntas y futuros

Cartografía de fantasmas, preguntas y futuros

La antítesis que armoniza el cubo central del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) sintetiza el encuentro entre dos mundos en el abismo de la transformación continua: el mundo clásico que inspira el baile en malla de acero inoxidable de En Samotracia II, del escultor Manolo González, convive con la lectura de la realidad visible a través de la modelización informática en 3D de la serie Hi-Res, del artista Rómulo Celdrán. “Este diálogo sobre el presente y el futuro posible en el contexto de la producción artística de Gran Canaria simboliza el marco conceptual en que se inscribe este recorrido”, apunta la comisaria e investigadora Diana Padrón, responsable curatorial, junto a la historiadora y comisaria Gemma Medina, de la exposición colectiva In/Out: Un mapa posible. Dos generaciones de creación artística contemporánea de Gran Canaria, que abrió sus puertas la pasada semana en la doble sede del CAAM y el espacio CAAM-San Antonio Abad, con una amplia selección de obras de 42 creadoras y creadores grancanarios que residen en la isla y en la diáspora.

Esta cartografía artística se enraiza en el espacio creativo insular al abrigo de los procesos de globalización del sistema capitalista neoliberal, apuntalado por dos cismas históricos que resquebrajaron el orden mundial y lo abocaron a una nueva reinvención: la caída del muro de Berlín, en 1989, y la caída de las Torres Gemelas, en 2001, que constituyen los períodos de inflexión en que las dos generaciones representadas en la muestra impulsaron sus trayectorias artísticas. Así, esta reflexión colectiva esbozada en el golpe de una nueva crisis, como consecuencia de la pandemia, entreteje un mapa posible que se mira en el pasado para imaginar futuros en un presente incierto.

Incertidumbre

“Esta exposición surge del momento actual de incertidumbre en que nos encontramos como consecuencia de la crisis sanitaria, que nos ha situado en una posición difícil para imaginar el futuro, y que pretende recuperar el carácter del arte como espacio de reflexión y cuestionamiento”, señala Gemma Medina. Por su parte, Padrón hace hincapié en la noción de mapa posible, “donde la exposición es en sí misma una metáfora de la isla de Gran Canaria, que es, a su vez, una metáfora del mundo y de una necesaria convivencia”.

En este sentido, la naturaleza contingente de este mapa posible responde al hecho de que cada selección conlleva una relación inevitable de apuestas y descartes. Y en esta línea, las comisarias aducen que su criterio principal a la hora de construir esta panorámica a partir de una nómina de más de 200 artistas de la isla radica en el afán de “aterrizar las distintas problemáticas y discursos en torno a los procesos de globalización y sus consecuencias sociales, políticas y culturales, en el contexto de la creación artística en Gran Canaria, y vincularlos a los discursos y estéticas que se están dando a nivel internacional en el arte contemporáneo, que es un campo que se refiere no solo al arte que se realiza durante la contemporaneidad, sino también al arte que habla de la contemporaneidad”. A este prisma se suman también los principios de igualdad, con una representación equilibrada de creadoras y creadores de ambas generaciones; y de transversalidad, con el objetivo de abarcar el espectro multidisciplinar de los distintos formatos artísticos contemporáneos: pintura, dibujo, escultura, instalación, fotografía, bordado, videoarte, performance, prácticas colaborativas y la propia investigación artística como formato.

Por su parte, la fotógrafa grancanaria Teresa Correa celebró en el CAAM, en representación de los 42 artistas de la muestra, “este encuentro intergeneracional y paritario”. “Creo que este mapa posible que ha trazado esta exposición es una excelente manera de conectarnos por primera vez y darnos la posibilidad del diálogo desde nuestros propios discursos, así como de incorporarnos por fin como dos generaciones ausentes hasta este momento dentro del mapa del arte canario y, en concreto, del arte contemporáneo grancanario”, manifiesta Correa, quien reivindica que “vivimos un momento histórico que exige un cambio de paradigma en el cual los relatos deben de ser cuestionados, y esto pasa por incorporar nuevas imágenes y, al mismo tiempo, reflexionar sobre las que ya están”.

Cartografía de fantasmas, preguntas y futuros

Itinerarios

Asimismo, los múltiples caminos que se abren a través de esta muestra polifónica se reagrupan en tres itinerarios distintos que aglutinan a su vez varias líneas de pensamiento, donde las piezas dialogan entre sí desde una perspectiva interpeladora e interrogante.

El recorrido arranca en la planta cero del CAAM con una miscelánea artística que, bajo el epígrafe Obsolescencia programada, articula un multidiagnóstico del presente desde distintos formatos y ejes temáticos, como el cuerpo y la violencia discreta; la arquitectura y la iconografía insular, que recrean los paisajes de José Rosario Godoy o Cayetana H. Cuyás; las relaciones de poder en El cuarto estado, de Acaymo S. Cuesta, la invisibilización de las creadoras en el canon artístico a través de M. de Femés, de M. Nieves Cáceres; el fantasma de la incertidumbre en la serie fotográfica Todo es verdad, de Rafael Arocha o el propio juego de representación de las imágenes, como la metarreflexión de José L. Luzardo en Calaveras del montón, a quienes se suman las piezas de Julio Blancas, Teresa Correa, Eli Cortiñas, Pedro Déniz, Pipo Hernández, Francis Naranjo, Carlos Nicanor, Gregorio González, Laura González, José Otero, José Ruiz y Adassa Santana.

“Algunas prácticas artísticas contemporáneas revierten el potencial de la representación para cuestionar el límite entre realidad y ficción, entre verdad y posverdad; entre el estereotipo y lo auténtico; entre la etiqueta y la rebeldía; entre el retrato y la identidad”, enuncia una de las cartelas basada en las teorías de la comunicación de Guy Debord. En la planta inferior, presidida por un neón rojo de M. Nieves Cáceres que reza: “Siempre (no) he tenido que pagar para practicar arte sexo”, el recorrido acentúa su naturaleza crítica como espacio de resistencia bajo el título Fugarse, instituir, transformar, que abre la mirada a la proyección de nuevos modelos socioculturales en el envés del modelo central autoritario, capitalista y patriarcal vigente. Junto a la parodia de los clichés publicitario a cargo de Celeste González o la denuncia de la marginalización de los barrios capitalinos de la mano del dúo de creadores PSJM (Cynthia Viera y Pablo San José), este tramo intercala obras de Claudio A. Marrero, Juan Correa, Paco Guillén, Rosa Mesa, Lena Peñate y Juanjo Valencia, Raquel Ponce y Gregorio Viera.

CAAM-San Antonio Abad

El tramo final del mapa cruza dos calles desde la sede del museo de Vegueta hasta el espacio CAAM-San Antonio Abad, que conforma, a su vez, un salto temporal hacia un futuro posible. Bajo el encabezamiento Estrategias futuribles, este espacio despliega formas diversas de imaginar el futuro y de reinventarnos desde nuestra condición humana como seres pensantes, con vocación de belleza, en el espejo imperfecto de lo íntimo, los otros, la naturaleza y lo que va más allá de nosotros.

Este microcosmos de porvenires y utopías se inicia con un viaje espacial a la galaxia bordada de la artista grancanaria afincada en Zúrich, Helen Acosta, en la que constituye su primera pieza expuesta en España, que se entrecruza con otros futuros imaginados, como la manifestación de plantas del Sindicato Plantón Unido, de Ana Beltrá, en el patio de la sala; la naturaleza bicefálica del animal que nos habita, proyectada en una serie de miriñaques que emergen de las paredes, con el sello de Augusto Vives, en homenaje a Brueghel; o el sueño de la colectividad y su potencial transformador en la serie pictórica La fiesta es para todos, esa implosión cromática de Moneiba Lemes que diluye las fronteras entre lo figurativo y lo abstracto, y que se resignifica en el contexto de esta nueva crisis marcada por la distancia social y el aislamiento. También desfilan en este conjunto las obras de Claudio A. Marrero, Esther Aldaz, Luna Bengoechea, Davinia Jiménez Gopar, rosa mesa, Lorena Morin, Cris Noda, Paco Sánchez y Luisa Urréjola.

Con todo, In/Out: Un mapa posible. Dos generaciones de creación artística contemporánea de Gran Canaria permanece expuesta en el CAAM hasta el próximo 7 de marzo de 2021, y cabe destacar que su localización en este centro de referencia internacional en el contexto local reviste una relevancia especial en cuanto a que, como recordó Diana Padrón, su fundación se retrotrae al mismo año de la caída del muro de Berlín, en 1989. Su creación se instituyó como un acicate fundamental para los artistas grancanarios de la primera generación, quienes se imbuyeron del espíritu vanguardista, crítico e intercultural que irradiaron sus exposiciones, talleres y actividades paralelas, y que, incluso, llegaron a exhibir en este centro sus primeras piezas; al igual que para la segunda generación, que siguió los pasos de su predecesora y cultivó un lenguaje propio a la sombra de este espacio referencial para todos los mapas posibles, que señalen el arte como norte para la reflexión y el encuentro.

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