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Entrevista

“Sin Galdós no se entienden muchas cosas que vinieron después”

“Llegó de una capital de provincia para descubrir la ciudad canalla que era, y sigue siendo, Madrid”, cuenta la directora y dramaturga

“Sin Galdós no se entienden muchas  cosas que vinieron después”

“Sin Galdós no se entienden muchas cosas que vinieron después”

El Teatro Pérez Galdós culmina su programación de 2020, mañana domingo, con ‘Fortunata y Benito’, el último de los homenajes al escritor que le da nombre en el año del centenario de su fallecimiento. Una pieza de Teatro LaJoven, con texto y dramaturgia de Laila Ripoll (Madrid, 1964), que reviste de modernidad a ‘Fortunata yJacinta’; una versión urbana y musical que trae al presente el Madrid que descubrió y del que se enamoró el joven Galdós. 

Fortunata y Benito es su primera colaboración con la compañía Teatro LaJoven. ¿Cómo surge este proyecto?

Es la primera vez que colaboro con Lajoven, y se estrenó en los Teatros del Canal [en febrero pasado]. El encargo fue hacer algo que funcionara bien con jóvenes porque es el público al que en inicio iba dirigido, aunque al final se ha abierto a todo tipo de público, y es una historia interpretada por actores jóvenes, y que mejor que Fortunata y Jacinta, que son todo personajes que están en la edad de los actores que lo van a interpretar. Creo que a ninguna persona joven puede dejar indiferente en esta historia tan potente, llena de emoción; y por otro lado, con tanta injusticia y que se pueden sentir ellos tan identificados. Me puse manos a la obra y salió Fortunata y Benito, porque también se trataba de hacer un homenaje a la figura de Benito Pérez Galdós, y no solo con el texto de Fortunata sino a él como persona, a ese joven Galdós que llega a Madrid a estudiar, se enamora de la ciudad y se queda para siempre.

La obra va más allá de la reinterpretación de Fortunata y Jacinta, ya que despoja al escritor de los tópicos frecuentes.

Si, sobre todo porque siempre tendemos a identificar a Galdós con ese señor anciano, con bigote y practicamente ciego, y Galdós cuando empieza su carrera literaria y comienza a escribir en los periódicos es un muchacho que no tiene ni 20 años con una vitalidad y ganas enormes de comerse el mundo, que va a los cafés, que tiene muchas relaciones con muchas mujeres, que le gusta salir a las tabernas, y además era un enamorado de la vida, un señor al que le gustaba comer, le encantaba ir a los hoteles, viajar, conocer mundo, todo eso está ahí, esa vitalidad.

Una versión urbana, con actores jóvenes y música, que también rejuvenece al protagonista, a Galdós.

Los actores son jóvenes, no tiene 30 años ninguno, y ahí hay una vitalidad que hay que explotar. Partimos de La novela en el tranvía, en este caso en vez de ir en el tranvía estos chicos empiezan viajando en metro, y aunque el metro se convierte en tranvía porque estamos jugando permanentemente con el pasado y el presente, pasamos del asesinato de Prim a estar en una calle de Madrid con grafitis, porque es una obra esencialmente urbana, como lo es Fortunata y Jacinta, que es Madrid en estado puro, entonces lo bonito es ese viaje de ida y vuelta por ese Madrid de finales del siglo XIX y de principios del XXI. Es una función muy de Madrid.

Usted participó en la dramaturgia de El último viaje de Galdós, donde también se hablaba de las mujeres en Pérez Galdós, de su universo femenino.

Bueno, yo creo que un texto ha bebido del otro. Están tan inmerso en el universo de Galdós que las dos obras se contaminan, aunque uno es el Galdós joven, el que está recién llegado a Madrid, y el otro al que le quedan segundos para morir, pero ese inicio y final se juntan seguramente en muchas cosas. Fortunata y Benito tiene mucho también de los Episodios Nacionales, tiene cosas de Tristana también, de Misericordia, de La desheredada, ahí está contaminada por muchas cosas, aunque Fortunata y Benito es fundamentalmente Fortunata y Jacinta, que está la historia tal cual, contada por pocos personajes pero está la historia completa. En estos paréntesis en los que Benito Pérez Galdós interviene en la historia hay retazos de otros momentos.

Habla de trasladar a la actualidad el Madrid de Galdós con la premisa de descubrir qué es lo queda de la ciudad del XIX.

Creo que queda mucho, el espíritu de Madrid sigue siendo el mismo. Muy diferente en otras cosas, pero en esencia, lo que es el alma de la ciudad, creo que sigue siendo la misma. Entonces eso ha sido bonito descubrirlo también. Porque claro, del elenco creo que solo hay una persona de Madrid, creo recordar que todos los demás vienen de fuera, de Pamplona, Elche, Ibiza, del Puerto de La Cruz, en Tenerife, de Sevilla,..., hay una representación de toda España en el elenco y fue bonito pasear con ellos para redescubrir Madrid con los ojos del de fuera, que fue lo que le ocurrió a Pérez Galdós. Llegar de una capital de provincia como podía ser Las Palmas en ese momento, muy provinciana, y descubrir la ciudad canalla que era Madrid y lo sigue siendo, y es lo que más le define.

Sitúa a Galdós como un novelista inabarcable, un grande de la literatura. ¿Se ha hecho justicia a su figura y a la dimensión de obra en el contexto del centenario de su fallecimiento?

Hemos tenido la mala suerte de que nos ha caído encima lo que nos ha caído, y entonces me produce mucha tristeza. Comencé a leer a Galdós muy pronto, muy joven, siempre le he querido mucho, y lo digo así. Siento verdadero amor por Galdós, parece mentira que se pueda querer a alguien que no has conocido nunca, pero es así. Y me mucha tristeza que no se haya podido hacer todo lo que yo creo que se merece, pero menos mal que han podido rescatar cosas, el rescatar ahí El último viaje de Galdós me parece un milagro, y que habla también mucho de la valentía que tiene ese Teatro, y la valentía que tiene Mario Vega y Unahoramenos, que tienen una capacidad de trabajo que asusta. Espero que lo se ha hecho sean semillas que fructifiquen y no se quede en la conmemoración del año y se nos olvide, y ahora viene otro y se acabó. Lo que si estoy segura es que los centenares de estudiantes que vinieron a ver Fortunata y Benito en Teatros del Canal salieron del revés. No creo que cuando llegaran a su casa se pusieran a leer a Galdós, porque eso es mucho pedir, pero desde luego lo van a ver con otros ojos, de otra manera, eso seguro. Sin Galdós no se pueden entender muchas cosas que vinieron después, con una ideología muy adelantada a su época, muy comprometido con los derechos sociales, la España que le tocó vivir. Un personaje admirable en todos los sentidos, no solo como escritor sino como ciudadano.

¿Qué recorrido le queda a Fortunata y Benito?

Hay más gira, acaba de arrancar como quien dice. Ha habido meses de parón, y de hecho esta función en Las Palmas creo que estaba programada para mayo o junio, y se ha tenido que retrasar todo, muchas cosas se han caído.

Obra: ‘Fortunata y Benito’. 


Dirección y texto: L. Ripoll.


Reparto: Z. Azadeh, C. Bertol, Y. Fernández, J. Montañana, E. CAballero, JC Pertusa y J. Yumar.


Lugar y fecha: Teatro Pérez Galdós; domingo 27, 20.00 h. 

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