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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Música

El jazz que dibuja el horizonte

La Local Jazz Band registra ‘Paisajes sonoros’, un álbum instrumental y primero en diez años

Formación de La Local Jazz Band: Samanta de León, Suso Delgado, Ernesto Montenegro, Miguel Ramírez y Miqui Delgado. | | ALEJANDRO MARTELL

La Local Jazz Band edita su primer álbum ‘Paisajes sonoros’, un trabajo instrumental con “temas muy abiertos para expandir la creatividad, con un lenguaje también abierto”, que se presenta el sábado 6 de febrero en el Auditorio Alfredo Kraus. Es el primer trabajo de esta formación en sus diez años en activo. 

El principio de un largo viaje sonoro al que se llega desde la madurez cuyos protagonistas se atreven a jugar, sin prejuicio de estilo, con las tablas que dan más de tres décadas en la música. Un disco en el que aflora la creatividad y las ganas de hacer música que permanecían en un segundo plano. De esta manera resume Miguel Ramírez, músico y director del festival Canarias Jazz & Más, lo que esconde Paisajes Sonoros, el primer disco que edita La Local Jazz Band tras una década de vida de este proyecto que nació con la vocación de transitar por todas las músicas que alimentan el jazz en sentido amplio.

Paisajes sonoros, título que se acompaña de las iniciales Mc&M (Ramírez y Delgado), se descubre en público el próximo sábado 6 de febrero en el Rincón del Jazz en el Auditorio Alfredo Kraus, en formato y horario covid, a las 19.00 horas. Miguel Ramírez, saxos alto y soprano, Miqui Delgado, piano; Suso Vega; batería; Ernesto Montenegro, trompeta y fliscorno; y Samanta de León, contrabajo, son el quinteto de músicos al que da abrigo La Local Jazz Band.

“Había necesidad de volver”, sentencia Ramírez cuando relata la gestación de un disco que “llega casi por necesidad, la de expresar nuestra música y creatividad, pero si hay un objetivo por encima de todo al hacer un disco es poder tocar y compartirlo con la gente”.

Ocho composiciones, cuatro firmadas por Ramírez y cuatro por Delgado - “cada uno está presente en los temas del otro”- piezas instrumentales de autoría propia en las que abunda el lenguaje jazzístico y la improvisación, “pero también hay guiños a las distintas músicas que puedes encontrar dentro del jazz, desde ritmos brasileño, jazz contemporáneo, blues, mucha música creativa con temas muy abiertos para expandir la creatividad con un lenguaje también abierto”.

“El disco llega casi por la necesidad de expresar nuestra música”, asegura Miguel Ramírez

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Es el primer disco de este proyecto que se puso en marcha en 2010. Recuerda Miguel Ramírez que “la banda la formamos Miqui y yo, y se ha mantenido a lo largo de los años, y es verdad que ha habido cambios, pero Miqui y yo llevamos juntos muchos años, en Sin Afrika, la Deliciosa, y todas las bandas en las que he estado siempre han tenido años de vida”.

El grupo en sus comienzos no tenía pretensión alguna de retratarse en el estudio de grabación. Eso vendría después. La Local Jazz Band apareció para apuntalar un ciclo de conciertos didácticos al abrigo del Festival de Jazz, que dirige Ramírez, destinado a público joven en los institutos para mostrar, o mejor descubrir, “el amplio mundo del jazz, todas las músicas que pasan por ahí, el blues, swing, bebop, y un poco que entendieran que lo que escuchan hoy en día tiene una conexión con esa historia del siglo pasado”.

“Ese espíritu lo seguimos manteniendo”, puntualiza, pero “como músicos, a lo largo de estos años hemos tenido la inquietud de crear cosas, y Miqui y yo nos planteamos hace un año dar un pasito con nuestra propia música. Llevamos 30 años haciendo cosas juntos y hay una conexión a la hora de crear y de compartir ideas musicales, aunque cada uno tiene su ramalazo, sus preferencias”.

Piezas como Andando de nuevo, Diciembre del 19, Mc&M, Octavo septenio o Volada, son parte de un repertorio con el que La Local Jazz Band ha soltado “al niño que llevamos dentro”.

La vuelta al estudio

“Llevo muchos años dedicado a hacer que otros toquen, a traer artistas de todos los niveles, y disfruto con esa parte del trabajo, pero siento como el gusanillo. Y en este caso, La Local nos ha permitido estar en activo hasta que llegó un punto en que dijimos que con esa madurez íbamos a hacer el primer trabajo con el grupo”, explica Ramírez. El disco “se hizo a fuego lento” en los estudios Jessisma, en Gáldar. “Todo es mejorable - apunta el músico y productor-, cualquier producción discográfica es infinita, siempre la puedes tocar, pero está en un punto del que nos consideramos satisfechos, con un sonido real grabado con todos los músicos en directo”.| D. F. H.  

| D. F. H.

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