Desde su estreno en Netflix en el año 2016, la serie The Crown es la representación máxima de la royal fascination, esa irresistible atracción por la historia y los devaneos de la familia real británica. Extraordinario retrato de la vida de Isabel II desde su boda en 1947 con Felipe de Edimburgo hasta los inicios del siglo XXI, la serie creada por Peter Morgan ha recibido la reverencia de la crítica y el público, entregados a su excelencia general, desde la riqueza de su dramaturgia a la opulencia de su producción. Es cierto que la serie adolece, según sus críticos, de ciertas desviaciones de la historia documentada, en especial en la cuarta y hasta ahora última temporada centrada en la relación entre el príncipe Carlos y Diana de Gales. Pero más allá de las necesarias licencias dramáticas de lo que no deja de ser una ficción basada en hechos reales, The Crown es una serie deslumbrante que obliga a formular la gran pregunta: ¿sería posible hacer algo parecido sobre la familia real española con el emérito Juan Carlos como hilo conductor?

“Los interiores de nuestra familia real darían para varias temporadas”, asegura Luis Pliego, director de la revista Lecturas, quien, sin embargo, advierte de la diferencia de carisma y popularidad entre los protagonistas de la historia británica y la española: “Personajes como Isabel II, Winston Churchill, Diana de Gales o Margaret Thatcher son iconos universales del siglo XX que ayudan a que la serie funcione tan bien en cualquier parte del mundo”. En opinión de Pliego, “la historia reciente de España ha interesado más bien poco fuera de nuestras fronteras, por lo que me imagino esa hipotética La Corona menos como una ficción histórica y más como un relato de intrigas palaciegas, adulterio y corrupción”.

Efectivamente, ingredientes sabrosos los hay para hacer de una serie sobre la corona real española algo más cercano a La favorita de Yorgos Lanthimos -ese subversivo retrato de la vida palaciega en la corte de la reina Ana Estuardo de Inglaterra- que a la sofisticada serie de Netflix. Un monarca a la fuga tras una imparable sucesión de escándalos de corrupción; una abdicación exprés tras una catastrófica cacería en Botswana; una amante recompensada con 65 millones de euros procedentes de cuentas opacas; un yerno entre rejas por malversación, delitos fiscales y tráfico de influencias… Pura crema de langosta para una intriga palaciega apasionante, salpimentada con detalles de menor gravedad, pero no menos sabrosos, como una reina plebeya enfrentada en público a su suegra, la consorte; o un sobrino calavera capaz de dispararse un tiro al pie mientras caza con su padre.

“Lo vivido en la corona real española supera cualquier The Crown”, asegura la escritora y periodista Pilar Eyre, autora de excelentes aproximaciones a la monarquía en libros como La soledad de la reina y Yo, el rey. Eyre afirma que ha habido numerosos intentos de “hacer un The Crown a la española”, pero jamás se han podido materializar: “Cada mes, más o menos, se ponen en contacto conmigo productoras independientes que dicen mantener contactos con plataformas para pedirme consejo o que intervenga de alguna manera. Al final dejan de llamarme y el proyecto se desvanece”.

Fotograma de ‘The Crown’, en el que aparece parte de la familia real británica. | | NETFLIX

Fotograma de ‘The Crown’, en el que aparece parte de la familia real británica. | | NETFLIX

¿Y cuál cree que es la razón de que el interés quede en nada? “No lo sé, pero no es difícil adivinarlos: todavía no se puede enseñar la vida de Juan Carlos en toda su crudeza. Nadie está dispuesto a asumir los riesgos”, remata Eyre. En ese sentido, Pliego considera que, con el debate abierto en España sobre el presente y el futuro de la monarquía, “sería complicado que alguien financiara una serie tan cara como The Crown con la familia Borbón”. Cada temporada de The Crown cuenta con el monstruoso presupuesto de 130 millones de dólares. Es la serie más cara de la historia.

El grueso de ficciones que hasta ahora se han acercado a la figura de Juan Carlos u otros familiares han sido reblandecidos retratos de línea blanca. Es el caso de las miniseries Felipe y Letizia (Telecinco, 2010) y El Rey (Telecinco, 2014) o los telefilmes Sofía (Antena 3, 2011) y Alfonso, el príncipe maldito (Telecinco, 2010), dedicado al primo de Juan Carlos. “Siempre ha sido un acercamiento muy cortesano, intentando evitar cualquier polémica y queja por parte de la familia real. En todos esos casos, el resultado era tan cándido que rozaba la parodia. “Los personajes de The Crown están maravillosamente dibujados. Me gustaría poder ver un trabajo de guion así con Juan Carlos, Sofía, Letizia, Felipe, Urdangarín… Un guion que permitiera que esos personajes, muchas veces antipáticos, resulten interesantes como sus homólogos británicos”.

“En España todavía no es posible hacer una ficción crítica con la monarquía en ninguna televisión”, reconoce Alberto San Juan, autor y director de la obra de teatro El rey -y de su posterior adaptación cinematográfica-, un demoledor retrato del emérito y del controvertido papel que jugó en la Transición. “La monarquía es la clave de bóveda de un sistema estructuralmente atravesado por la corrupción, del que han participado en los últimos 40 años el PSOE, el PP y muchas de las empresas del Ibex 35. Estos grupos ejercen su poder en todos los ámbitos; también sobre las distintas cadenas o plataformas de televisión. Eso impone, por tanto, límites a la libertad creativa e informativa”, destaca San Juan. En cualquier caso, el madrileño confía en que tarde o temprano la situación cambiará. “Ahora es imposible, pero ese día llegará. No puede haber temas intocables en el debate público”, aventura San Juan, quien afirma no haber tenido “ningún problema” por su obra.

Por otra parte, el podcast XRey ha sido una de las sensaciones durante la pandemia. Escrito y dirigido por Álvaro de Cózar y Eva Lamarca es una exhaustiva radiografía de Juan Carlos, con la participación de una cuarentena de testimonios entre fontaneros, historiadores y políticos y que una productora ya piensa en convertir en serie. Además, habrá que ver la dirección que toma Una familia real, documental sobre la casa real española puesto en marcha por la productora de Ana Pastor, quien asegura que no faltarán “los escándalos, la relación entre los miembros de la monarquía y el papel que han jugado en el tablero político dentro y fuera de España”. Prometedor, ¿verdad?