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Cineasta

Isaki Lacuesta: “Este festival apostó por mí con más firmeza que ninguno en España”

El cineasta catalán Isaki Lacuesta, en el Parque Santa Catalina. | | QUIQUE CURBELO

El cineasta catalán Isaki Lacuesta, en el Parque Santa Catalina. | | QUIQUE CURBELO

El cineasta Isaki Lacuesta (Girona, 1975) es uno de los directores de cine más destacados del territorio nacional, ganador de dos Conchas de Oro en San Sebastián por ‘Los pasos dobles’ y ‘Entre dos aguas’. Este año ha recibido la Lady Harimaguada de Honor a su trayectoria en la vigésima edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, donde estrenó en el año 2006 su película ‘La leyenda del tiempo’, su primer gran éxito.

¿Cómo vive este reencuentro con el Festival de Cine de Las Palmas, que ha seguido sus pasos desde su primera película y que este año le premia con su Lady Harimaguada de Honor?

En primer lugar, me ha hecho mucha ilusión el reencuentro con la familia del Festival de Las Palmas y con este lugar que ha sido tan importante para mí durante muchos años. En el año 2002, este Festival proyectó mi primera película, Cravan vs. Cravan, que había preestrenado en el Festival de Sitges, pero, sobre todo, fue el Festival que apostó por La leyenda del tiempo con más firmeza que ninguno en España. Ya entonces me encontré con un Festival cuya programación me resultaba muy afín y donde he descubierto muchas películas a lo largo de los años, así que estoy muy ilusionado con este premio.

A lo largo de sus 20 ediciones, ha participado en el festival grancanario a través de sus películas, ciclos e, incluso, el germen de nuevos proyectos. ¿Qué recuerdos atesora del Festival?

Yo he seguido viniendo varias veces por distintos motivos, desde el ciclo D-generados en 2007, que reunía a varios cineastas que empezamos en aquella época y del que guardo muy buen recuerdo, hasta el décimo aniversario de ese mismo ciclo en 2017. También he filmado una correspondencia fílmica con la directora japonesa Naomi Kawase, a quien conocí en Las Palmas, donde contamos que nos conocimos en esta ciudad en el marco del Festival de Cine. Y también a raíz de venir al Festival he vuelto a la Isla a escribir guiones, como, por ejemplo, el de Los condenados (2009). Yo recuerdo muchas películas y cineastas que he descubierto aquí y que con el paso del tiempo se han ido confirmando como cineastas importantes a nivel mundial, y que Las Palmas había detectado antes que nadie, como Apichatpong Weerasethakul, por ejemplo, que luego terminó ganando la Palma de Oro en Cannes, o Bong Joon-ho, el director de Parásitos, que se proyectó en Las Palmas mucho antes de que ganara en los Oscar.

O Asghar Farhadi, que también ha recibido un reconocimiento honorífico a su trayectoria este vigésimo aniversario.

Exacto, Farhadi es otro director que ganó antes en Las Palmas que en los Oscar (risas), y creo que eso ya lo dice todo sobre la importancia de este Festival y de la consagración de sus aciertos.

Su último largometraje, Entre dos aguas, Concha de Oro en San Sebastián, entre otros premios, es una continuación de La leyenda del tiempo. ¿En qué medida le interesaba inmortalizar el paso del tiempo, en la estela de Truffaut, a través de su cine?

El mismo título de la primera película ya lo decía, que parte de la vocación era hacer un retrato del paso del tiempo. En la primera película filmábamos cómo los protagonistas pasaban de ser niños a ser adolescentes y cómo Makiko se enfrentaba a un momento de cambio en su vida, y parte de la fantasía era seguir filmando a lo largo de los años. Y por fin pudimos hacerlo realidad en Entre dos aguas, donde se produce ese reencuentro 12 años después.

Sin embargo, Entre dos aguas se apoya más en la ficción como mecanismo narrativo con respecto a La leyenda del tiempo. ¿Por qué?

Sí, aunque en las dos películas había que ir secuencia por secuencia desgranando cómo están hechas. En realidad, documental y ficción son palabras muy equívocas y yo prefiero hablar de cine previsto y escrito contra cine imprevisto y azaroso. A partir de aquí, Entre dos aguas es una película de ficción en el sentido de que ambos interpretan cosas que no han vivido y, por lo tanto, están actuando. Luego, sí hay momentos que se inspiran en las vidas reales tanto de los protagonistas como de su entorno, así que ambos lenguajes se cruzan continuamente a lo largo de la película.

“Farhadi ganó antes en Las Palmas que en los Oscar y creo que eso ya lo dice todo sobre el Festival”

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¿Se ha planteado convertir este proyecto en un tríptico?

La verdad es que esa posibilidad pertenece a ese mundo de cosas que siempre están abiertas. Pero, siendo honesto, me gustaría que la hicieran ellos mismos, que la dirigieran ellos y que pudieran contar su propia vida.

Acaba de culminar el rodaje de la película Un año, una noche sobre el atentado terrorista en la sala Bataclan, en París. ¿Por qué le atrajo la idea de filmar este episodio?

Ya hace varios años y varias películas en las que he trabajado aspectos de la violencia terrorista y Ramón Campos, productor de Mr. Fields and Friends que había estado en París con su familia la noche de los atentados y quedó muy impactado, me propuso adaptar una novela autobiográfica de Ramón González, quien sobrevivió a esa noche junto a su pareja. La verdad es que, de entrada, la idea no me pareció demasiado buena, pero cuando leí el libro me di cuenta de que sí que había que hacerla y de que podía ser una película importante, porque contaba toda esa experiencia de una forma que es imposible transmitir a través de los medios de comunicación y que solo puede pasar por la experiencia de alguien que lo ha vivido en primera persona. Por tanto, conocer a Ramón González, a su pareja y al grupo de amigos con los que fueron a Bataclan fue decisivo para que quisiera rodar esta película.

La producción ha contado con un presupuesto de 6 millones de euros, en las antípodas del cine de guerrilla que vertebra su filmografía. ¿El proyecto requería de otros parámetros?

Sin duda, porque yo creo que cada película tiene un presupuesto que es el adecuado y el que corresponde a su formato, y es muy importante no equivocarse en eso. Esta película requería de un presupuesto grande que, por suerte, hemos podido conseguir gracias a la coproducción con Francia y que, además, nos ha permitido contar con dos grandes intérpretes: Nahuel Pérez Biscayart y Noémie Merlant, con los que ha sido un lujo poder trabajar.

Se trata de un proyecto muy distinto a lo que había hecho con anterioridad. Si revisa el conjunto de su filmografía hasta la fecha, ¿identifica una coherencia o diálogo interno entre todas sus películas?

Yo creo que sí, que las películas van dialogando entre sí y que, de algún modo, van configurando un círculo de temáticas y de formas que van haciendo ecos entre sí, aunque igual, más que un círculo, es una espiral (risas), que no sé bien hacia dónde va. Pero sí que hay muchos temas y formas, incluso en Un año, una noche, que riman con mis películas anteriores, o a eso aspiro como cineasta.

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