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Historia | Nueve décadas de la II República | Catedrático de Historia Contemporánea de la ULPGC

José Miguel Pérez: “La República buscó situar al país al nivel de las democracias europeas”

José Miguel Pérez, catedrático de Historia Contemporánea, que ofreció ayer una entrevista sobre la II República. | | JOSÉ CARLOS GUERRA

José Miguel Pérez, catedrático de Historia Contemporánea, que ofreció ayer una entrevista sobre la II República. | | JOSÉ CARLOS GUERRA

José Miguel Pérez (Las Palmas de Gran Canaria, 1957) es Doctor en Historia por la ULL y catedrático de Historia Contemporánea de la ULPGC, por lo que se le puede considerar un experto conocedor del surgimiento de la II República en España, ahora que se cumplen 90 años de su instauración en 1931, tras la dictadura de Primo de Rivera y de un sistema monárquico totalitario. También, en esta entrevista, habla de este periodo histórico en Canarias, sobre cómo afectó a las Islas, en particular a Gran Canaria, en los aspectos sociales, políticos y económicos y de cómo sorprendió este nuevo régimen al Archipiélago. 

¿Cómo se instauró la II República en España?

En primer lugar, hay que hablar de por qué cae la monarquía en España. Desde 1923 la monarquía había unido su destino a un régimen de dictadura. Antes de esa fecha, desde 1876, el país había tenido un régimen constitucional, parlamentario restringido en cuanto a participación, dándole el concepto de soberanía no solo un papel a los representantes de la nación sino al propio rey. Por otro lado, era un sistema de poder político que se basaba en las distorsión de la ley, es decir, en el falseamiento del acceso al poder a través de las elecciones, lo que se llamó el sistema del turno y del caciquismo, es decir, que fue un sistema que permitió gobernar de forma oligárquica a los sectores vinculados a los grandes grupos económicos a través de un acuerdo en que se turnaban las dos grandes formaciones dinásticas, el partido conservador, que lideraba Cánovas y el liberal de Sagasta.

¿Era un sistema igual al de otros lugares de Europa?

Sí, en el caso español, además, alentado por una experiencia del siglo XIX donde el acceso al poder no se hiciera a través de golpes violentos sino de procesos de estabilidad institucional. Este sistema funcionó, pero lo que fue cambiando era la sociedad española porque el sistema estaba previsto para un mundo agrario y tradicional, pero esa España fue transformándose. Aparecieron los grandes sectores de las clases urbanas, las industrias, el comercio, los servicios y ese régimen se quedó obsoleto. Aparecieron las clases medias, el movimiento obrero, cobraron vida aires de reforma de un sistema pensado para otra sociedad. Suceden crisis como la del sector agrario español, la de la pérdida de las últimas colonias del país a finales del siglo XIX, hubo problemas que se generan en aquel sistema con la participación de la nación en la expansión colonial a finales del XIX y principios del XX, en concreto, en la expansión hacia las colonias africanas y este cúmulo de conflictos no podrá ser resuelto por un régimen pensado para otros tiempos.

¿Qué paso ya en 1923?

La monarquía fue consciente ya de que había agotado el régimen anterior y tenía la posibilidad de evolucionar hacia una basada en un régimen democrático y parlamentario (el anterior solo era parlamentario). A partir de 1917 había la posibilidad de sustanciar el tema de esta manera dando entrada a la participación en el poder a los sectores que representaban a estos otros grupos sociales de clases intermedias y trabajadoras. Pero lo que hubo fue un golpe de Estado que desemboca en una dictadura similar a otros lugares de Europa. En Italia se había producido antes, con un régimen autoritario fascista de Mussolini y tras España ocurrirá en Grecia, Rumanía, Yugoslavia o Bulgaria. El régimen autoritario fue resultado de un golpe militar y violento que terminó con el sistema constitucional y con el que el rey colaboró, de tal forma que en su primera visita fuera del país a Italia, en la que llevó con él al dictador Primo de Rivera, cuando se reúne con el rey Víctor Manuel de Saboya, le presenta a Primo de Rivera como su Mussolini. El rey queda señalado porque va a vincular el futuro del régimen monárquico a una dictadura.

“La gran movilización popular acabó por instaurar la República porque veían en ella el progreso y la libertad”

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¿Por qué se trata de un hecho importante?

Porque vuelve a legitimar el recurso a la violencia y al golpismo como forma de acceso al poder para eliminar un sistema político e instaurar otro. Esto había ocurrido con frecuencia en el siglo XIX, pero se soslayó con la Constitución del 76. Esta dictadura ahora tiene un componente totalitario vinculado a los regímenes que en aquel momento están prendiendo en Europa, como ocurrirá después en Alemania, el ejemplo más claro. Por tanto, desaparecen los sesgos democráticos, liberales o parlamentarios. Ello servirá de base para que en España hubiera intentos de pronunciamientos en contra en 1926 y 1929 y luego en la II República habrá la prtensión de golpe de Sanjurjo en el 32 y el de Franco en el 36. La monarquía, por consiguiente, quedó totalmente desacreditada. Durante la dictadura, a pesar de la búsqueda que hubo de establecer alguna Constitución, como ocurrió con al anteproyecto de 1939, que tenía componente autoritario y fascista, no se logró. La dictadura no tuvo un marco institucional capaz de sostener el sistema de poder creado por lo que sufrió una crisis y, además, el rey fuerza la dimisión de Primo de Rivera con quien acaba enfrentándose por el papel que cada institución ha de jugar.

José Miguel Pérez. | | JOSÉ CARLOS GUERRA

¿A qué se debe el enfrentamiento entre el rey y Primo de Rivera?

En el anteproyecto constitucional Primo de Rivera estaba en desacuerdo con las atribuciones que se le otorgaban al rey y este entendió que el gobierno del dictador había agotado sus posibilidades porque acabó dejando descontentos a muchos sectores que le apoyaron. Primo de Rivera organizó un sistema de partido único que se configuraba a través de Organizaciones Católicas, quienes pretendían crear un partido en España para aglutinar toda la derecha católica y, a través de ahí, Primo de Rivera quiso formar las Uniones Patrióticas. Ello, además de la política económica de la dictadura, muy intervencionista, y de sus límites, como carecer de una reforma fiscal que llevara recursos para poder continuar con la política de obras e inversiones que se había iniciado, hace que sectores que apoyaron este sistema se alejaran, tanto empresariales, como de la clase política conservadora.

¿España tenía una base social republicana importante para el cambio?

No se puede decir que fuera así en los años previos. Los partidos republicanos que venían del siglo XIX habían quedado con escaso peso social. Estaban configurados, en gran medida, por sectores de clases burguesas, pero el cambio importante en la sociedad española, en muchos de los núcleos urbanos, genera unas clases políticas que ya no optan por el republicanismo sino por partidos cercanos a las clases trabajadoras, como el Socialista o las organizaciones sindicales, como la UGT y CNT. El Partido Socialista se constituye en la primera parte del siglo XX muy bien organizado y con muchos militantes que compite y gana a los sectores republicanos. No sostenía, al principio, a la República como forma de gobierno porque recelaba de que fuera burguesa, que contuviera las aspiraciones de los nuevos núcleos de las clases trabajadoras urbanas, comerciales e industriales. A partir de 1909 hay ya acuerdos entre republicanos y socialistas, se presentan a las elecciones y comienzan a tener representación parlamentaria, pero en 1917 vuelven al desacuerdo. Incluso durante la dictadura el Partido Socialista y la UGT participan en instituciones del régimen.

“El nuevo régimen llegó a Gran Canaria por sorpresa porque hasta el día de antes se creía en la monarquía”

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Se forma una oposición republicana y hacia una monarquía democrática…

Pero se ve que el rey tiende a la dictadura, así que las alianzas van a favor de los republicanos. Son los casos de Miguel Maura, hijo de Antonio Maura, Osorio y Gallardo y Sánchez Guerra. Con la crisis de Primo de Rivera aparecieron los factores de descomposición de la dictadura, se vio cómo se separan muchos sectores de ella y cómo se va uniendo en distintas plataformas toda la oposición y que no había opción de una monarquía democrática porque el rey solo volvería al sistema del 76. El rey trató con el gobierno del general Berenguer y el almirante Aznar, intentó tratar con sectores de derechas y de izquierdas para crear una monarquía constitucional, pero nadie quiso ya. Las pretensiones de gobierno posteriores a Primo de Rivera fracasaron, no consiguieron volver al régimen del 76, obsoleto, y manifestaron que era imposible que el rey pudiera evolucionar a una solución democrática. Los propios miembros vinculados al monarca y, en concreto Romanones, le proponen que convoque elecciones municipales y no a Cortes para que ganaran las candidaturas monárquicas a través de la implantación del sistema caciquil y, desde ahí fomentar un sistema de control desde los ayuntamientos que les permitiese ganar las elecciones a Cortes.

¿De qué manera se organizaron las elecciones municipales?

Dichas elecciones municipales se celebran en abril de 1931, pero en 41 grandes ciudades ganan las candidaturas republicanas, aunque en los ayuntamientos rurales vencerán los monárquicos. Las ciudades se imponían. El rey intentó negociar con el gobierno clandestino del Comité revolucionario pactar unas elecciones constituyentes, como última salida, pero los republicanos le dijeron que se fuese. También intentó intervenir, a través de las fuerzas del orden público para evitar que se produjeran manifestaciones y actos en la calle, pero el propio general Sanjurjo se negó a actuar con violencia frente a todo esto. El rey se marcha al exilio. El gobierno en funciones entregó el poder al provisional de la República, lo que gestó un vacío de poder. La enorme movilización popular acabó por instaurar la República, empezando por el municipio de Éibar. La gente veía en la República el progreso, la democracia y la libertad y en la monarquía algo identificado con la dictadura y el despotismo. Lo primero que hará el gobierno provisional será convocar unas elecciones constituyentes para crear unas Cortes hechas por sufragio universal masculino (hasta la aprobación del sufragio para ambos sexos).

¿Cómo se vivió la II República en Canarias?

No hubo tampoco actos violentos, pero es cierto, que aunque el republicanismo aquí tuviera tradición sobre todo, con el Partido Republicano Federal, que hubiera partidos dinásticos laminados por la dictadura y las Uniones Patrióticas, y que existían partidos de izquierdas como el Socialista creado en 1920 en Gran Canaria, esas formaciones políticas estaban en conexión con sus correligionarios en la Península, que hicieron posible ese tránsito. En la ciudad de Las Palmas ganaron inicialmente las elecciones las candidaturas monárquicas porque todavía no era un núcleo urbano proclive a fórmulas alternativas. Vencen finalmente las republicanas auspiciadas por un dirigente muy importante postergado durante la dictadura, José Mesa y López, pero estas candidaturas serán sustituidas por unas nuevas. Antes de crearse la Constitución se forjó rápidamente un sistema de partidos de derechas e izquierdas para sustentar el régimen republicano. Cuando se convocan las elecciones a Cortes se presentan los partidos de derechas que venían de una tradición dinástica, -en el caso de Gran Canaria, el gran protagonista en el 76 había sido León y Catillo y después, el ministro de la dictadura, Leopoldo Matos. José Mesa y López fue dirigente principal del partido agrario-. Mesa y López intentó presentar como candidato a Osorio y Gallardo, un abogado de reconocido prestigio que había sido dirigente monárquico, pero abandonó sus filas por ser liberal.

“El sistema de 1931 intentó modernizar la sociedad española, con todas sus consecuencias”

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¿Por qué Mesa y López eligió a Osorio y Gallardo?

Porque se iba a hacer un anteproyecto de la Constitución de 1931 en que se crearía una comisión que dirigiría Osorio y Gallardo. El Gobierno provisional del 31 hizo una revisión de toda la legislación de la dictadura para transitar hacia fórmulas democráticas, pero el problema en Gran Canaria es que uno de los reales decretos de la dictadura había sido el de división de la provincia. Desde Tenerife se quería regresar a una provincia única y desde Gran Canaria, la división que salvó Negrín. Los republicanos mantuvieron la ley con la división. En definitiva, la República llegó a Canarias, sobre todo a Gran Canaria por sorpresa porque hasta el día anterior se pensaba que la monarquía podría haber sostenido su causa.

¿Qué cambios políticos, sociales y económicos hubo de 1931 a 1939?

Se trata de un periodo muy corto en que se intentan plantear reformas de toda índole y donde la conclusión es que, aunque muchas se hubieran podido llevar a cabo, la realidad es que todo ese intento de cambiar un sistema social, político y económico que procedía del siglo XIX y de mucho tiempo atrás, se encontró con la limitación de que el poder político de entonces no tenía ganado todo el conjunto del poder social. El peso y la influencia de las clases tradicionales en España eran muy potentes. Había una extraordinaria fuerza para evitar el cambio. Por ejemplo, hubo grandes resistencias por parte de los grupos más conservadores para evitar la separación de la Iglesia y el Estado y para que la Iglesia pudiera seguir controlando los ámbitos de decisión política, tales como el sistema educativo o el de valores civiles vinculados a instituciones como el matrimonio o el divorcio. Crear un Estado laico hubiera supuesto un problema. También hubo conflictos con la estructura militar, un ejército más propio de épocas antiguas, obsoleto, que, además estaba acostumbrado a participar y dominar la política si lo consideraba necesario.

¿Cuál era el gran problema económico?

El mundo agrario produjo complicaciones. El peso del latifundismo tradicional y de una agricultura de secano, poco moderna, con una situación en el campo algo atrasada no pudo ser solucionado en la República a pesar de los intentos de reforma agraria. Se intentaron cambiar los códigos de justicia, crear una sociedad distinta. Por ejemplo, en los derechos de las mujeres: hubo un importante movimiento que venía de atrás para ir ganando terreno a una igualdad legal femenina. En la República se logran avances (antes las mujeres no tenían derecho al voto, ni podían tener decisiones propias si se casaban, sometidas a la voluntad del marido, no había derecho al divorcio, la ley regulaba de forma distinta que a los hombres para iguales delitos...) que luego se solapan con la dictadura de Franco. La República intentó una modernización social, en valores y costumbres, económica, política y judicial. Es verdad también que actuó en un tiempo en que florecen los radicalismos, la ultraderecha que ya había actuado en tiempos de Primo de Rivera y quedan incrustados en el Parlamento republicano, como ocurrió con Calvo Sotelo, Ramiro de Maeztu, Pemán y Primo de Rivera, que formaron inicialmente parte de un partido similar, y también florecen los partidos más de la extrema izquierda, como los anarquistas y el comunista, sometido a la obediencia del Partido Comunista de la URSS de Stalin.

También surgieron conflictos sociales…

La clase trabajadora considera que ha llegado un momento en que tiene que mejorar sus derechos y sus niveles de vida, por lo que se producen conflictos, que estarán acompañados por la crisis del 29 que tiene lugar en todo el mundo. Un diputado de las Cortes españolas actuales dijo que el régimen de la República fue criminal, pero habría que recordarle que el propio Franco tuvo un alto cargo republicano cuando gobernaba esta derecha en el 34. Los vencedores de la Guerra Civil se inventaron una historia sobre el régimen republicano imponiéndola y algunos, incluso jóvenes, no se han desprendido de ella.

“La II República persiguió avances en valores y costumbres, en política, economía y en el marco judicial”

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¿Cuál ha sido el legado de la II República?

Ha dejado el recuerdo importante de un intento de situar a España a la altura de los sistemas democráticos europeos, que también existían en el continente en la primera mitad del siglo XX, es decir, la República alemana de Weimar, el régimen parlamentario británico o el democrático en Francia. Fue una pretensión de evitar que nuestro país entrara en la dinámica del totalitarismo adquirido en la dictadura y al mismo tiempo, de generar un proceso de modernización de la sociedad española con todas sus consecuencias, frustrado por un acto de violencia y donde hubo errores y crisis importantes entre los propios gobernantes republicanos. También se trató de un régimen donde hubo tres grandes momentos separados por procesos electorales que dieron paso a gobiernos de centro-izquierda, izquierdas y de derechas. Cuando la derecha gana las elecciones en el 34 vencen a un gobierno de centro izquierda. Y cuando gana el Frente Popular que da paso a un gobierno de centro izquierda la victoria se hace gobernando la derecha. Es muy importante ver esta alternancia política porque aunque no hubiera un sistema democrático perfecto se observa que en la República se intentaba. La Guerra Civil fue la antesala de la mundial. En ese golpe de Estado que dio lugar a la guerra se aprecia que las potencias democráticas se inhiben mientras que los regímenes totalitarios fascistas y nazis colaboran con Franco ya a conspirar desde antes del golpe del 36.

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