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Ginés García Millán Actor

Ginés García Millán: «En España se viene haciendo muy buena televisión desde hace mucho»

Ginés García Millán

Ginés García Millán La Provincia

Decir que a Ginés García Millán (Puerto Lumbreras, 1964) nunca le ha faltado el trabajo en la televisión española es casi una perogrullada. Su rostro lleva siendo familiar para los espectadores desde que apareciera brevemente en ‘Curro Jiménez: El regreso de una leyenda’ (1995) interpretando al teniente Manuel Tabeira. Después haría de Álvaro Torres en ‘Periodistas’ (1998) y, más recientemente, participó en ‘El Cid’ (2020).

¿Dónde está ahora, Ginés? ¿Anda inmerso en algún rodaje o se ha permitido unos días de descanso?

[Ríe] Pues me pillas en España, pero haciendo la maleta porque me vuelvo ya a México. Todavía tengo trabajo por allí.

Si bien es cierto que desde finales de los 90 no parece que le haya faltado trabajo en la televisión, me da la sensación de que últimamente (tres, cuatro años) está más activo que nunca... Aunque igual es cosa de las plataformas de streaming, que lo magnifican todo.

[Ríe] Pues será por las plataformas porque, afortunadamente, soy de esos actores que tiene la suerte de trabajar en teatro, cine y televisión y, prácticamente desde que empecé, he ido enganchado proyectos. Pero sí, igual con esto del streaming y las redes sociales da la sensación de que estamos siempre trabajando... Y, por suerte –insisto–, en mi caso, sí, pero no creo que más que en otras épocas.

Tal vez también influya el hecho de que, históricamente, siempre se ha mirado a las series de televisión como las ‘hermanas pequeñas’ del cine. La tele ha cambiado.

Sí... Bueno, depende de cómo se mire. Creo que la tele que hacemos ahora es consecuencia de la buena televisión que hemos hecho en este país durante muchísimos años con medios seguramente más modestos. Y, como con todo, siempre ha habido y habrá series mejores y peores, pero en España se vienen haciendo cosas de muchísima calidad desde hace bastante tiempo; y el mejor ejemplo lo tenemos en los profesionales: los que ahora están triunfando son los mismos que hace unos años firmaban series del mismo nivel pero menor repercusión mediática. Es verdad que las plataformas de streaming han abierto ahora una puerta a proyectos más arriesgados, pero yo soy un firme defensor de la tele que se ha hecho siempre; de series estupendas como Juncal (1989), Fortunata y Jacinta (1980), Curro Jiménez (1976)..., que contaban con muy buenos técnicos, directores y, sobre todo, algo que ha habido siempre en este país: excelentes actores.

Imagino que no se atreve a elegir entre televisión y cine, pero, como siempre escuchamos las bondades de la gran pantalla y del ritual que supone ir a una sala, dígame: ¿Qué tiene la tele que no tenga el cine?

Bueno... Es difícil. Yo es que soy de esas personas a las que todavía les gusta ir al cine. Ver una peli en una gran pantalla, en esa soledad que te proporciona una sala, tiene algo a lo que la televisión nunca optar; a cambio, eso sí, la tele tiene un acceso fácil, y llega a todas partes. Pero, fíjate, esto me parece que tiene algunos inconvenientes... Hoy en día, la tele se consume muy rápido, e igual de rápido se olvida. Ahora te puedes descargar una serie y verla en cualquier plataforma en cosa de un día o dos si te ha enganchado; y luego otra, y otra, y otra... De hecho, se ha creado como una necesidad de verlo todo. Pero bueno, bienvenida sea esa pasión por las series y la demanda de nuevos proyectos que den trabajo a mucha gente; porque en el fondo es de eso de lo que se trata: de crear industria. Y cuánto más y mejor sea el trabajo, más posibilidades tendremos de desarrollar todo el talento que hay en España.

Entonces, las plataformas de streaming no son tan malas para el cine como algunos las pintan.

Yo creo que no. Sobre todo porque en la actualidad no es viable que alguien te diga algo como: «Yo solo voy a hacer cine»; eso es imposible, tal y como están los tiempos. Vivir haciendo..., ¿qué?, ¿una película al año? Es impensable..., y menos con los presupuestos que se manejan en la actualidad. Ahora la gente hace cine cuando puede, pero el día a día no puede estar ahí... Antes nadie quería hacer televisión: uno salía de la escuela o de la academia y solo pensaba en teatro y cine, y la tele era como el patito feo; ahora, en cambio, todo el mundo se quiere sumar a la ola. Porque, más allá de las posibilidades laborales, la tele es un medio fantástico para exhibir tu talento: hay series estupendas y personajes de largo recorrido, que para el actor es muy atractivo y que en las películas no siempre se da. Pero bueno, lo importante, yo creo, es poder saltar de una a otra, todo suma.

Este año estrenaba en Amazon Prime Video una de las series más ambiciosas de 2020, El Cid. Cuénteme qué tal le fue en este proyecto (del que, me parece, tienen ya grabada la segunda temporada) y qué tal trabajó con su paisano Jaime Lorente, que es uno de los actores de moda.

Pues muy bien, la verdad. Jaime tiene mucho talento..., y mira que tenía encima un marrón importante [interpretar a un joven Rodrigo Díaz de Vivar], pero lo ha defendido con todo, con entrega y demostrando su valía. Además, es un chico estupendo que ha hecho cosas realmente buenas, pero que lo mejor que tiene es que le queda mucho por recorrer. Y coincidir con Dani [Albaladejo], que somos amigos desde hace tiempo, también fue fantástico. Fue una experiencia muy buena. Además, estos proyectos son muy gratificantes para el actor porque hablamos de grandes presupuestos -la apuesta de Amazon fue muy potente-, y eso se nota durante el rodaje, y porque es una serie que se va a ver en todo el mundo, y eso es maravilloso; sobre todo porque pudimos trabajar en nuestro idioma, que es nuestro mayor tesoro, nuestro oro. Así que fue un rodaje en el que tuvimos mucho curro, en el que la responsabilidad era muy importante, pero en el que lo pasamos muy bien.

«Antes la tele era como el patito feo; ahora, en cambio, todo el mundo se quiere sumar a la ola»

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Y ahora, a través de Netflix, su último trabajo (que yo sepa): ¿Quién mató a Sara? ¿Cómo ha acabado en una producción que es cien por cien mexicana?

[Ríe] Bueno, pues por casualidades de la vida, la verdad... También por lo que te decía antes: tenemos la fortuna de trabajar en un idioma como es el español que ha permitido que las series de nuestras cadenas generalista lleven años viéndose en Latinoamerica. Eso para nosotros es una ventana estupenda a través de la cual mostrarnos a otros mercados, y, claro, a los que llevamos ya unos años haciendo cosas como Isabel o Herederos ya nos empiezan a conocer; y eso es lo que me ha permitido estar en un proyecto como este, con un reparto de actores muy conocidos por allí. Debo decirte que México es un país muy querido para mí. Estuve allí hace treinta años con Paco Rabal y con su hijo Benito rodando una serie para Televisión Española [Nazca, 1995], y después he vuelvo para hacer alguna película. Además, como hace dos o tres años me ofrecieron un par de cosas en México que me apetecían pero que, por circunstancias, no pude hacer. Esta vez, en cambio, se dio la posibilidad, me presentaron el proyecto y me pareció un thriller potente, el guion me enganchó y mi personaje -un malo con aristas, de esos que acabas queriendo aunque le quieras matar- me pareció muy atractivo, así que allí que me fui. Si la vida te ofrece estos regalos es porque tienes que aceptarlos, y estoy muy contento de haberlo hecho.

Me decía que está preparando la maleta para volverse ya a México. ¿Cuestiones de promo? ¿Segunda temporada?

Pues de casualidad voy a poder hacer algo de promoción, pero en realidad me voy para allá para hacer una peli de Alfonso Albacete que curiosamente se va a rodar allí. Es verdad que no es el mejor momento para viajar a México -ni a ningún sitio, en realidad-, pero estas cosas hay que disfrutarlas. Además, ya estoy un poco hecho a ello: allí me pegué prácticamente todo el año pasado; solo me vine cuando se puso la cosa muy fea con la covid, pero luego, enseguida, Netflix dijo de hacer la segunda y me volví.

¿Qué nos puede contar de ¿Quién mató a Sara?

Quien está detrás de las cámara es gente que lleva muchos años haciendo televisión, que conoce el género y que sabe muy bien cómo manejar la intriga, el suspense, y hacer un producto que enganche al espectador. Además, técnicamente está rodada de una manera espectacular. Creo que la gente disfruta viéndola como nosotros hemos disfrutado haciéndola, y que nos odia y nos ama [a los personajes de la serie] a partes iguales. Mi papel es el de un hombre muy poderoso, y su intervención es determinante en el desencadenamiento de la trama porque él es el que consigue que un amigo de la familia cargue con el asesinato. Le dice que sabe que no ha tenido nada que ver pero que no se preocupe, que no va a pasar mucho tiempo en prisión, que él le va a sacar. Pero pasan 18 años y nadie ha ido a recogerle. ¿Quién mató a Sara? es una historia de venganza.

Por cierto, igual a alguno le puede sonar particularmente... ‘exótico’ eso de que se haya involucrado en una producción mexicana, pero al menos para Netflix se ha convertido en uno de los países más potentes en lo referente a aportar producciones de calidad a su catálogo.

Y no solo a nivel de series: piensa en las últimas ediciones de los Oscar [directores mexicanos como Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón han logrado algunos de los principales galardones]... Hay mucho talento en ese país.

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