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Artes escénicas | 54ª Temporada de Ópera

Reivindicación de ‘Cavalleria Rusticana’

Una escena de ‘Cavalleria Rusticana’. | | NACHO GONZÁLEZ ORAMAS

Una escena de ‘Cavalleria Rusticana’. | | NACHO GONZÁLEZ ORAMAS

Rusticana sí, pero intensa como pocas en todo el desarrollo de una partitura orquestal alineada con el sinfonismo verista.

La Orquesta fue coprotagonista sonando por primera vez a las órdenes de un verdadero maestro que no distrae por un solo segundo el modelado de las sonoridades vocal e instrumental, el tono lírico y el dramático, la temperatura de cada instante.

Un maestro de fama y presencia internacionales , Daniel Orén, cuya autoridad asume la orquesta porque está a su nivel, o más alto, y exige lo mejor de cada atril. Los propios músicos parecían sentirse orgullosos de actuar con un artista que no es inferior a ella.

Cierto que la calidad artística de la obra no es excelsa, pero su expresividad emocional ha sido reivindicada a un nivel que explica la dedicación al maestro y la orquesta de los aplausos más entusiastas a una página orquestal y tras el final de la función.

La orquesta grancanaria solo es una orquesta cualquiera cuando la dirige un cualquiera. La ironía es que, al cancelar el director previsto, el ilustre sustituto nos ha enseñado muchas cosas memorables. Daniel Orén tiene que volver. Necesariamente.

Cavalleria rusticana requiere un elenco vocal poderoso y caliente. Lo tienen, por fortuna, estas funciones de ACO en el Auditorio Alfredo Kraus, de espléndida acústica con distribución orquestal estereo en la misma platea.

Si el escenario tuviera una profundidad comparable a la anchura de la boca, sería el mejor teatro de ópera del país. Tal vez no lo haga fácil por el entorno marítimo, pero otros espacios lo han hecho; entre ellos, el Auditorio de S/C de Tenerife y el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas, con evidente ganancia en versatilidad y acústica.

El tenor español Sergio Escobar, presente en un título anterior de esta misma temporada, tiene un voz importantísima, claro spinto con futuro dramático, amplitud de registro, resonadores a tope en las emisiones forte y un color muy bello a todas las alturas.

Podría ser una estrella a escala mundial con una expresividad más variada, vocal y actoral, y mayor confianza en sí mismo para los agudos elongados. Es un placer escucharle, desde la romanza interna hasta el adiós a la mamma, pero aún tiene más potencial.

Muy grande la voz de la soprano rusa Ekaterina Semenchuk, con voz de acentos contralto y desbordante teatralidad en todo su hacer escénico.

Muy adecuada, en todo caso, al personaje de Santuzza, trágico y penoso en esta curiosa execración del pecado amoroso y machista exaltación del amor.

El barítono coreano Young Jon Park, voz enorme y maciza, gustó mucho como Alfio. Abenuaura Graffigna y Andrea Gens se ganaron muy bien el aplauso.

La producción escénica de ACO, anticuada y única, dio marco a un buen trabajo de Carlo Antonio de Lucia. Y el otro colectivo, el Coro de las Opera que dirigge Olga Santana, se marcó el mayor éxito de esta temporada. La batuta de Oren se hacía notar…

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