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Moda

La firma palmera, el tejido de Filipinas

El diseñador canario Andrés Acosta presenta su nueva colección, ‘Kilig’, con la que reafirma su compromiso con la sostenibilidad a través de diferentes prendas

La firma palmera, el tejido de Filipinas

La firma palmera, el tejido de Filipinas Patricia Ginovés

El diseñador Andrés Acosta vuelve a salir airoso de un nuevo reto textil. Kilig es el nombre de su última colección, una propuesta en la que más que nunca su taller se ha convertido en un laboratorio en el que practicar y obtener resultados de ensueño. Una colección cápsula para mujer –aunque con algunas piezas unisex– en la que el diseñador palmero otorga todo el protagonismo a los especiales tejidos con los que ha trabajado por primera vez, dos materiales totalmente orgánicos realizados a miles de kilómetros de Canarias, pero en otro archipiélago, en Filipinas.

El diseñador palmero presenta este nuevo proyecto que reafirma su compromiso con la sostenibilidad. En esta ocasión, Acosta invita a realizar un viaje hasta las islas Filipinas a través de diferentes prendas confeccionadas en exclusiva con dos nuevos tejidos orgánicos procedentes de ese archipiélago asiático. Se trata de la la banatela y la piñatela.

Acosta siempre ha reconocido que siente una gran fascinación por el lejano Oriente, algo que ya ha quedado reflejado en muchas de sus colecciones. A eso se une su vinculación con los Green Carpet Fashion Awards, en los que ha participado en diferentes ocasiones y que tienen como objetivo impulsar la sostenibilidad en el sector de la moda.

Fue gracias a estas citas que el diseñador entró en contacto con la compañía textil Eco Fibers, una nueva alternativa que transforma residuos orgánicos de cultivos o especies invasoras en la principal materia prima de sus fibras y tejidos fabricados en el archipiélago filipino. Ahora, ha podido dar forma a Kilig, una colección que el palmero describe como «esa sensación de aleteo de mariposas en el estómago».

De este modo, el creador ha dado forma a una completa metamorfosis a lo largo de las prendas que ha confeccionado, a imagen y semejanza del cambio que también está experimentando el sector textil hacia la sostenibilidad. Así, Kilig narra un proceso de regeneración a través de una romántica historia que gira alrededor de la metamorfosis de la mariposa y del amor «en una búsqueda de la más pura esencia». Y esa bella historia la narra a través de unos tejidos muy especiales.

La firma palmera, el tejido de Filipinas Patricia Ginovés

En Filipinas, la población indígena ha aprovechado durante siglos los recursos que le proporciona en abundancia la naturaleza, un regalo al que le ha aplicado su creatividad, la artesanía y la tecnología más básica. De este modo, transforman frutas tropicales, árboles y cereales en fibras textiles, y Eco-Fibers tiene como objetivo recuperar, preservar y acercar al mundo todo este legado cultural. Es por eso que han querido contar con el talento de Andrés Acosta para mostrar la versatilidad que proponen ahora para las ropas más variadas.

Por su parte, Acosta relata que ha dado forma a la colección con un «vestido crisálida» realizado en patchwork de banatela. Y ¿qué es la banatela?, pues una alternativa vegana y sostenible al cuero, fabricada con las fibras del desecho de la cosecha del plátano, algo que bien se puede replicar en Canarias.

Pero el «vestido crisálida» es mucho más complejo, evoluciona y se va desnudando en una minifalda también en patchwork, un top y blusa de corte oriental confeccionada en piñatela –la alternativa vegana y sostenible a la seda, fabricada con fibras de piña–, hasta mutar sus alas en un especial vestido de aura nupcial íntegramente confeccionado en piñatela, con delicados botones de cristal libre de plomo certificado en los puños.

Para dar un sello de identidad a todas las prendas realizadas únicamente con esos dos materiales, Andrés Acosta ha añadido perlas y nácar en los accesorios. Todos ellos creados a mano. De esta manera, el diseñador palmero ofrece «una visión contemporánea de piezas clave en la tradición filipina que ensalzan la belleza etérea de una colección que sigue las líneas que caracterizan el diseño de la firma».

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