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Festival de Música de Canarias

Dudamel: «Es siempre un privilegio dirigir a la Mahler Chamber Orchestra»

El programa incluye la ‘Sinfonía nº4, Italiana’ de Mendelssohn y la ‘Sinfonía nº6, Pastoral’ de Beethoven | La formación está «llena de virtuosos», dice el maestro

Dudamel: «Es siempre un privilegio dirigir a la Mahler Chamber Orchestra» | J. CARLOS GUERRA

Dudamel: «Es siempre un privilegio dirigir a la Mahler Chamber Orchestra» | J. CARLOS GUERRA

Sobre el trabajo con la Mahler Chamber Orchestra, el maestro Gustavo Dudamel enfatizó ayer que «es siempre un privilegio. La dirigí, por primera vez, en 2004. Yo era un niño y muchos de ellos también, una joven orquesta de la que el maestro Claudio Abbado me dio la oportunidad de encargarme. Una de las mejores formaciones del mundo donde, aparte de lo virtuosos que son creo que el espíritu artístico que llevan es maravilloso». Todo ello dicho por el director venezolano tras dirigir los conciertos inaugurales del 37 Festival Internacional de Música de Canarias junto a la Orquesta del Encuentro, quien regresa esta semana con la Mahler Chamber Orchestra. El programa de estos próximos conciertos incluye la Sinfonía nº4 Italiana de Mendelsshon y la Sinfonía nº6 Pastoral de Beethoven. Aparte del carismático Dudamel, a la presentación del evento asistieron Jorge Perdigón, director del Festival, y Juan Márquez, viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias.

Dudamel: «Es siempre un privilegio dirigir a la Mahler Chamber Orchestra»

Márquez destacó el buen comienzo del Festival bajo la batuta de Dudamel dirigiendo a jóvenes talentos, «un proyecto que entiende la cultura como herramienta de transformación social y generación de líderes. Ver a miembros de la Joven Orquesta de Canarias aprendiendo y conectándose con el mundo latinoamericano es un privilegio. La Mahler Chamber Orchestra se encuentra en un momento espléndido artístico con gran conexión con el maestro».

Dudamel señaló por su parte, que ya había tenido la oportunidad de estar en el Festival hace algunos años con la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo en un periodo muy corto donde sí «pude palpar una energía, una excelencia y un concepto del arte como un ente de unión y transformación que nos hizo no dudar en lo que queríamos hacer con los jóvenes que vinieron a la Orquesta del Encuentro. Supimos que queríamos venir a Canarias y celebrarlo aquí. Ha sido el epicentro de estos primeros conciertos de estos jóvenes músicos que en un año y medio no han podido tocar en una orquesta ni tener sus clases regulares. Esto ha sido para ellos una manera de transformarse, de reinspirarse y renacer».

El director resaltó que creció en una orquesta juvenil tocando y soñando. «Cuando podemos conseguir el espacio y el apoyo para poder seguir desarrollando este tipo de proyectos ello los hace mágicos. El lunes pasado fue hermoso porque todos los chicos y chicas de la orquesta llegaron a una conexión humana tan especial que hace que el arte cobre su verdadero sentido». Muchas veces se ve la música como un elemento de entretenimiento, un concierto más, pero en este caso no había rutina. «Ellos se vieron transformados a través de una música tan compleja como Schönberg y Tchaikovsky. Los ensayos no duraron ni dos semanas. Sin embargo, lo que sucedió desde el primero a ese concierto del lunes fue un viaje maravilloso, una experiencia de vida. Son instantes que se ven cortos, pero que quedan para el resto de tu existencia. Es lo que estaba reflejado allí, el amor, la inspiración, el deseo de poder hacer música juntos».

Dudamel enfatizó que se siente uno más de estos músicos con los que trabajó el lunes. «Siempre la confianza nace del respeto y creo que en todo momento hubo un respeto mutuo. Desde el primer instante en que llegaron se encontraron y surgió una conexión, esos puentes que no se ven, pero que se escuchan y se sienten en la música cuando estás ensayando o cuando estás haciendo un concierto. Ese nivel de admiración creó un espacio de disfrute, porque al final, es un placer llevar adelante lo más bello, la música. El hecho de sentirme parte de ellos hace que la conexión sea única».

Para el maestro es fundamental reconceptualizar la educación artística en la educación básica de nuestros niños y niñas. «El arte es lo que siempre se deja un poco a un lado en la cultura, cuando en esos espacios realmente está la creatividad, el acceso a la belleza, la creación de armonía, de balance mutuo». Considera que todas las iniciativas de orquestas infantiles y juveniles que existen alrededor del mundo son fundamentales y también las de educación artística. «Pero una orquesta, al fin y al cabo, es un microcosmos de una comunidad. Eso conforma una disciplina ciudadana. Cuando escuchas al otro, incluso puedes no estar de acuerdo porque cada músico toca un instrumento diferente, pero al juntarse crean algo hermoso y único unido a través de ese entendimiento. Si los niños tienen acceso a ello resulta una posibilidad infinita de una nueva generación».

El director piensa que este tiempo tan complejo que hemos vivido nos ha hecho valorar lo importante. «Se debe hacer una reflexión honesta, profunda, de lo que realmente es fundamental para nosotros como seres humanos y de cómo entendemos el mundo, desde lo individual a lo colectivo. Eso es algo que refleja lo que supone este proyecto y el encuentro de estos jóvenes en la Orquesta del Encuentro porque para ellos ha sido obtener el liderazgo que llevaran a sus países y extenderán en valores».

Según Márquez aún quedan tres conciertos por delante con el maestro y la Mahler Chamber Orchestra. El primero será el viernes día 2, en coproducción con el Hotel Santa Catalina, justo en frente del recinto, donde se tocará la Sinfonía nº 3 Heroica de Beethoven y la Escocesa de Mendelssohn. «Queremos que sirva para un nuevo modelo de desarrollo turístico-cultural, que no seamos solo de sol y playa». Luego se retorna a los conciertos de abono del Festival que tendrán lugar, el sábado con la Italiana y la Pastoral en el Auditorio Alfredo Kraus y el domingo en el de Tenerife. Dudamel opina que el programa incluye a un Beethoven muy asiduo y a un Mendelssohn más esporádico «pero en todo momento se habla de sinfonías emblemáticas». En la Heroica se celebra la vida, muy necesario de hacer en estos momentos. Música inspiradora. La Pastoral es muy contemplativa».

Dudamel apunta que el de director es uno de los oficios musicales menos musicales que hay «porque no se producen sonidos y la orquesta es fundamental». “El proceso transformador del ensayo, no solo del aspecto técnico sino de encontrarnos y humanamente provocarnos y crear un diálogo en que el objetivo es el balance, la armonía de la belleza resulta fascinante». La Mahler Chamber es un orquesta también llena de juventud.

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Así es el escenario en el Parque Doramas para el concierto de Dudamel JC Guerra

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