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Conciertos | 30 Festival Internacional Canarias Jazz & Más
Fred Hersch Pianista de jazz

Fred Hersch: “Soy progresista, pero dentro de una tradición”

El compositor y pianista estadounidense de jazz de fama internacional, Fred Hersch, quien ha venido a tocar a Las Palmas. | | LP/DLP

El compositor y pianista estadounidense de jazz de fama internacional, Fred Hersch, quien ha venido a tocar a Las Palmas. | | LP/DLP

El pianista de jazz Fred Hersch (Ohio, EE UU, 1955) ha participado en el Festival Internacional Canarias Jazz & Más que tiene lugar estos días. Se dice de él que «cada vez que se sienta al piano es una revelación, y una evolución. Tiene uno de los estilos más personales y expresivos en la música improvisada».

Como figura central de una edición extraordinaria, la número 30 del Festival canario del Jazz, sin duda puede hablarnos del nivel de conocimiento y estima que tiene esta cita en el mundo jazzístico…

Es mi segunda vez en Gran Canaria. Es muy bonita esta parte del mundo. El festival de esta isla se encuentra ya muy consolidado, con mucho gran talento. Este verano he estado viajando un mes haciendo festivales y conciertos y con el covid en marzo había pensado que no habría ninguna oportunidad, que todo estaría cerrado, de modo que me hizo sentirme muy contento, así como al resto de músicos, poder tocar con otra gente y no tener que emplear el zoom o actuar en streaming para tocar en un escenario con público y, como recuerdo, la audiencia aquí tiene conocimientos y es muy entusiasta, lo cual nos ayuda mucho. Gran cantidad de los festivales de jazz europeos llevan funcionando desde hace 50 o 60 años, pero el hecho de que un lugar tan pequeño al que no es muy fácil llegar posea un festival de jazz internacional tan grande supone un tributo real a los organizadores que son gente fantástica.

Este festival reúne a numerosos jazzistas españoles. ¿Cree que compiten brillantemente con los americanos?

El jazz ahora es una lengua internacional. Españoles, franceses, alemanes, japoneses o brasileños… El jazz está disperso por el mundo y conozco a algunos jazzistas españoles que se sitúan en la élite. Algunos han vivido, a lo mejor, en Nueva York o han ido al colegio en EE UU. Creo que hay un gran talento en España y algunos músicos muy importantes ahora.

Nombres tan notables como el suyo y el del gran trompetista Wynton Marsalis al frente de su orquesta del Lincoln Center dan una gran categoría al Festival. ¿Les parece que la afición canaria tiene el nivel suficiente para apreciarlos?

Me gustaría pensar que todo el mundo a quien le guste la música apreciará el buen jazz. La música que toco, espero que resulte satisfactoria para la gente entendida y también para los recién llegados. Se trata de un lenguaje universal y en concreto, la orquesta del Lincoln Center es muy grande. El hecho de que estén aquí y en Tenerife dice mucho de la habilidad del festival de organizar y contar con fondos para traer a artistas principales año tras año, así que espero que la gente lo aprecie.

El programa suma más de diez conciertos en una semana, en diversas ciudades del Archipiélago. Las actuaciones con su Trío tendrán grandes novedades en el repertorio del jazz, ¿no?

La música que toco se reparte en tres grupos: El primero incluye música que he escrito, mis composiciones, que pertenecen a muchos estilos y géneros distintos; el segundo abarca composiciones de jazz que están escritas por músicos de jazz y destinadas a que ellos las toquen e improvisen sobre las mismas y el tercero es lo que normalmente llamamos el libro de canciones populares americano, denominado también, estándares. Descubrí que, a lo largo de los años me encantaba tocar los estándares cada vez más. Un estándar tiene partes líricas y muchas veces estas, junto con la palabra, me inspiran a organizar una pieza, quizá de manera diferente. Tengo 65 años, de modo que cuando empecé a tocar jazz hace 47 años no existían las escuelas para ello, tuve que aprender a tocar con músicos de Ohio, de donde provengo, de forma que casi todo el repertorio eran estándares y a veces, un poco de música brasileña. Los estándares y el jazz están muy cerca de mi corazón. No planeo los conciertos. No sé lo que vamos a tocar, pero vendrá de estos tres grupos de composiciones y espero que haya mucha variedad y la gente lo disfrute.

El jazz es un género musical de indiscutible categoría. Pero, ¿es creador o se mueve siempre sobre los cánones clásicos?

Si dices música clásica hay un tipo de periodo especial dedicado a ella, pero también puede ser la contemporánea, la de 1600, la romántica y muchas otras cosas que puede envolver el concepto porque todo figura sobre el papel. Si te refieres al jazz y, en concreto a la orquesta del Lincoln Center tocan un repertorio muy organizado y planificado porque son 17 personas y no les puedes decir que toque cada uno lo que quiera. Por supuesto, yo toco un repertorio que me gusta y mi música original, pero el 95% de lo que toco es improvisado. Solo un 5% viene sobre el papel. Empleo corazón, oído y cerebro en cada momento y nunca se repite lo que toco. Sobre el papel viene algo, pero mucho del jazz no consta en él, no como en una orquesta.

¿Quiénes son actualmente los compositores que marcan la modernidad?

Hay muchísimos. Pienso ahora sobre la compositora y pianista Kris Davis. El nivel del jazz actual, especialmente con educación al respecto y con jóvenes músicos de piano o trompeta que acuden al colegio a estudiarlo es tan elevado que creo que estamos entrando en un periodo de gran formación y talento. Es difícil nombrar a las personas en proceso de cambiar la música, pero, desde luego, la que toca una persona de 25 años va a ser diferente de la mía porque tendrá más influencias del rock, del pop y de la música de todo el planeta, de la de su generación, en definitiva. Creo que soy un músico moderno y escucho mucho a los jóvenes, pero ellos deben tocar lo que les venga bien y yo lo mío y, obviamente yo llevo ya 45 años de experiencia de la que ellos seguramente carecen, por lo que al final, esta, además de la sabiduría, pueden ser de gran ayuda.

Su estilo personal, ¿es progresista? ¿Sobre qué ideas se mueve?

Cuando improviso, cuando creo un solo, lo más importante para mí es contar una historia musical. Empleo, melodía, armonía y ritmo para intentar llevar al oyente en un viaje. Sin querer manifestar un gran ego creo que hay cosas que he realizado que quizá han cambiado de un modo pequeño el piano en el jazz, cosas que provienen de mí originalmente, pero quizá no soy progresista en el sentido en que lo son los jóvenes músicos. Lo soy, pero dentro de una tradición.

Si un canario quiere ir a Nueva York a escuchar buen jazz, ¿qué recorrido le aconsejaría hoy?

El primer y mejor sitio es un club llamado Village Vanguard que funciona desde 1935, el local de jazz más antiguo del mundo. El sonido es fantástico y hay fotos sobre la pared de todos los grandes músicos que han tocado allí. Los más grandes en la historia mundial aparecen sobre esas paredes y han pasado por el Village. Soy afortunado porque toco allí tres veces cada año, que es más de lo que hace el resto. Tengo cinco o seis álbumes en vivo grabados en el club. No hay comida, ni regalos, solo jazz y copas. Si quieren una auténtica experiencia de jazz le digo a la gente que vaya a este punto de encuentro. Es como el Carnegie Hall del jazz, muy importante en la historia de la música.

En la publicidad del Festival se citan nombres gloriosos, pero ya muy históricos: Gillespie, Brubeck, Monk, Ellington, etc. A su juicio, ¿quiénes son los maestros que han impulsado la evolución del jazz?

En términos de la historia del jazz hay algunos nombres muy buenos, como Sonny Rollins, Miles Davis, Charles Mingus, Thelonious Monk… Podría seguir hablando una hora de los grandes músicos. Hubo tres revoluciones en este mundo: la primera fue Louis Armstrong en los años 20, el primer gran solista y uno de los primeros grandes virtuosos. La segunda fue la revolución Be-Bop en los años 40, que incluye a Dizzy Gillespie, Charlie Parker, Thelonious Monk y Bud Powell. No tiene nada que ver con la música de baile, sino que es para escuchar, muy para virtuosos y difícil. La tercera revolución se produjo en los años 60 y fue la de Ornette Coleman, el primer músico que dijo que no iba a improvisar en la armonía sino solo melódicamente. Hay mucha otra gente de gran relevancia, tal como John Coltrane, etc. En los años 30, 50 y 70 la música se volvió más popular. Han pasado ya 50 años hasta llegar a 2020 y nadie sabe cómo será la evolución del jazz, pero pienso que es un momento excitante.

¿Por qué?

Porque hay músicos más antiguos, quizá como yo, que quieren permanecer creativos, y también talento joven. Lo malo es que no existen muchos sitios donde tocar, por eso, especialmente en verano he tocado en festivales con ocho conciertos en Italia, uno en España, dos en Alemania y tres en Francia. En estos festivales y grandes lugares es como forjamos una vida. Por eso son tan importantes para nosotros, porque si no solo podríamos tocar en pequeños clubs con menos dinero.

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