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Cine y música
Diego Navarro Compositor

Diego Navarro: «El dorado de un compositor es una directora que confía plenamente en ti»

Diego Navarro

El compositor canario Diego Navarro firma la banda sonora de la nueva película de la directora Mar Targarona, el thriller titulado Dos. Estrenado en salas el pasado 23 de julio, el filme llegará próximamente a Netflix. El creador del Festival Fimucité se ha inspirado precisamente en el número dos para construir la melodía que acompaña a esta historia de terror en la que se exploran los límites del ser humano.

No es la primera vez, ni mucho menos, que se atreve con las labores de composición para un proyecto audiovisual.

Efectivamente, son ya muchas las películas a mis espaldas y una carrera densa y potente especializada mayormente en el ámbito de la música para el audiovisual.

Además, usted es el padre de Fimucité, uno de los festivales dedicados a la música de cine más importantes. ¿Qué es lo que le gusta más de la posibilidad de poner música a las historias en pantalla grande?

Es un lenguaje que me fascinó siempre, desde niño. Siempre fui un amante absoluto del cine, me enganchó desde que era niño y siempre me atrajo la relación entre imagen y música y hasta qué punto eran dos lenguajes que no se podían separar. Esa relación entre los dos elementos, música e imagen, y hasta qué punto la música cumple un papel trascendental en cualquier película, en cualquier obra audiovisual, siempre me gustó sobremanera.

Ya trabajó con Mar Targarona en El fotógrafo de Mauthausen, cinta con la que ambos consiguieron muchas satisfacciones.

Tuvimos la suerte de que El fotógrafo de Mauthausen se convirtiera en uno de los grandes éxitos del cine español en 2018. Después de ese intensísimo proyecto narrando un capítulo histórico importantísimo, surgió la oportunidad de empezar a trabajar en esta segunda película juntos. No tiene nada que ver con El fotógrafo de Mauthausen, es un registro completamente diferente y diametralmente opuesto pero no por ello menos fascinante. Estamos hablando de una historia tremendamente original, muy potente y muy arriesgada. Todos esos elementos me fascinaron. A nivel artístico y creativo supusieron una excitación tremenda como compositor. Ha sido un reto inmenso el crear todo el universo sonoro y musical de la película Dos.

¿Una curiosidad es saber en qué momento de la producción entra usted como compositor?

La música forma parte del proceso de postproducción de una película pero a mí me gusta involucrarme desde el principio. Siempre me leo el guión del filme antes de que se ruede la película e intento visitar el rodaje. Así empiezo a percibir sensaciones que después puedo transmitir a la partitura. Ahí empieza el diálogo con la directora para saber exactamente lo que está buscando, qué es lo que quiere para su película, que también se convierte en la mía porque al final el compositor se convierte en coautor de la cinta. Mar me dio una libertad absoluta y tiene un maravilloso nivel de confianza en mis propuestas. Eso ayuda muchísimo, es como el dorado de un compositor: un director que confíe plenamente en su compositor.

«El personaje interpretado por Marina Gatell es el chelo y el de Pablo Derqui es la marimba»

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Afirma que este proyecto le ha ayudado a salir de su zona de confort, ¿por qué?

Pues es una pregunta muy interesante. En cualquier creador el sentido de búsqueda tiene que ser algo obligado siempre. Siguiendo esa premisa, con la partitura de Dos quise experimentar muchísimo. De ahí lo de salir de mi zona de confort. Toda la música de la banda sonora, partiendo del tema central, está escrito en torno al número dos. Esta fue una idea que le fascinó a Mar. Los instrumentos protagonistas de la partitura son el chelo y marimba, que forman parte de una formación camerística canaria que se llama precisamente Socos Dúo. Se puede pensar que la percusión y la cuerda no empastan pero es todo lo contrario, empastan de forma maravillosa. Y a partir de ahí, siguiendo esa premisa, toda la música ha sido escrita en torno al dos: está escrita en dos por cuatro, el tema central está en Re menor –que es la segunda tonalidad menor con bemoles–, los intervalos de la melodía del tema central son en su mayoría de segunda y de cuarta, a nivel rítmico parte del dos y sus múltiplos y el tema central fue escrito en dos días, por poner algunos ejemplos. Todo tiene un nivel de coherencia absoluto. Me gusta que nada sea gratuito, que todo esté fundamentado, que tenga una razón de ser para trascender y que la música toque al espectador. Hay que decir que esta banda sonora fue editada el mismo día del estreno de la película por el prestigioso sello sueco MoviScore.

Las referencias al número dos no quedan ahí, los personajes principales también están representados en la partitura.

Efectivamente, el personaje interpretado magníficamente por Marina Gatell es el chelo y el personaje de Pablo Derqui es la marimba. La partitura está dividida en tres grandes bloques. En el primero está la música oscura, la música tóxica con la que describo las sensaciones de estos dos personajes que se encuentran encerrados en una habitación que desconocen. No saben cómo han llegado hasta ahí. Toda esa oscuridad, ese miedo y terror, lo intento describir en esa parte tóxica del score. Hay un segundo bloque –al que llamo detectivesco o de cluedo– que corresponde al momento en el que empiezan a intentar descubrir por qué han llegado ahí. Toda esa parte está protagonizada por la marimba junto a la orquesta y a un montón de elementos electrónicos que exponen esas sensaciones. El tercer bloque es el tema central, es más melódico y el que expone el chelo solista. Todo eso desemboca en el tema final del disco, que tiene una enorme trascendencia y define esa dualidad: a pesar de que son polos opuestos, se atraen, se complementan y una vez que se han visto se reconocerán para siempre.

¿Qué siente un compositor cuando ve por fin su obra empastada dentro de la película?

Es maravilloso. Es una sensación sublime y sientes una enorme gratitud. Es un privilegio ver y escuchar tu obra en cualquier película. El poder firmar la partitura de una película como Dos o como El fotógrafo de Mauthausen es un honor que saboreo con mucho gusto y despacito, que es como hay que saborear las cosas.

¿Como músico se puede sentar a ver una película sin diseccionar a banda sonora?

Una de las cosas más bonitas que me han dicho después de escuchar mis películas –después de contarles cosas o de verme dirigir– es que ya no solo ven la película, sino que la escuchan. La música forma parte de ese regusto final cuando se sale de ver una película. Uno tiene una percepción genérica y en esa percepción la música juega un papel trascendental. Para mí es muy gratificante escuchar eso.

Comentaba antes la importancia de que haya sido editada por MovieScore y que se pueda escuchar a través de las principales plataformas internacionales.

Eso es fundamental. Que el disco ya haya sido editado en uno de los sellos más importantes es maravilloso porque estará en todas las plataformas digitales y garantiza que será escuchado a nivel global. Como lo es también el hecho de que, además de en las salas, vaya a tener después su estreno internacional en Netflix. Se podrá va a ver en todo el mundo y esa será una segunda vida inmensa para la película que dará la oportunidad de que sea disfrutada en muchos países.

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