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Letras | Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria
Christian Gálvez Escritor y presentador

Christian Gálvez: "Hannah’ es una historia de justicia y de humanidad"

El presentador y escritor acude a la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria para presentar su novela 'Hannah'

Christian Gálvez, en el Hotel AC, en Las Palmas de Gran Canaria. | | ANDRÉS CRUZ

Christian Gálvez se traslada a la Feria del Libro de la capital grancanaria una vez más, ahora para presentar su libro 'Hannah', una trama que se desarrolla en su adorada Florencia, pero, esta vez, para contar la historia del cónsul nazi Gerhard Wolf, que salvó a personas y obras de arte de la evocadora ciudad italiana.

¿Cuál fue la motivación que le llevó a escribir Hannah?

Fueron varias motivaciones, la primera fue querer desmarcarme de lo que venía haciendo hasta el momento, que era escribir sobre el Renacimiento y era muy cómodo para mí, pero no tenía nada que demostrar, no tenía nada que aprender y quise ponerme un reto como escritor. Y el motivo de escribir las hazañas del cónsul nazi de Florencia Gerhard Wolf es que era una cuestión de justicia. Yo llevo mucho tiempo viviendo en Florencia pero nadie se había atrevido a escribir su historia más allá de un ensayo periodístico allá por los años sesenta, y quería contar en formato de novela cómo un tipo alemán, que lo obligaron a ser nazi, salvó no solo el arte y los puentes de Florencia, sino también la vida de seres humanos.

¿Por qué eligió el nazismo como telón de fondo?

No elegí el nazismo, elegí la figura de un hombre, y la vida de ese hombre estaba enmarcada en la situación tan complicada que vivió Italia durante el nazismo, recordemos que vivió un caso excepcional. De la noche a la mañana pasaron de ser aliados a ser enemigos. Ante la caída de Mussolini, de repente todos aquellos florentinos que habían estado brindando con agentes alemanes pasaron a ser el enemigo, fue una cuestión de vida o muerte, no tuvieron tiempo de prepararse, y quería contar la historia, pero no tanto por la II Guerra Mundial, sino cómo el pueblo florentino vivió ese cambio. Pero esa historia podría haber estado ubicada en Florencia o en Las Palmas de Gran Canaria en la II Guerra Mundial, la Guerra Civil o en un futuro postapocalíptico. La historia es una historia de justicia, de humanidad, al fin y al cabo.

Pero tampoco es casualidad que sea en Florencia, ama Florencia, hay que conocer sus adoquines, aunque regresa a otro momento…

No, no, para nada es casualidad. Bueno, claro, yo en Florencia no me considero turista, sé dónde encontrar la carne más barata, pero es una cuestión de pasear, dejar a un lado los selfies y el Instagram, y ponerte a leer los pedazos de historia que hay en las paredes. Y da la casualidad de que en el Ponte Vecchio, además de estar la maravillosa escultura de Benvenuto Cellini, hay una placa honrando la vida de Gerhard Wolf como ciudadano de Florencia. Quise investigar sobre él y la verdad que es muy poquito lo que hay. Una placa dedicada a un héroe en un puente sobre el río Arno, y su vida era un puente entre Italia y Alemania, y quizá por eso nunca llegaron a escribir tanto sobre él porque, al final, para los alemanes era un nazi, y de los nazis no hablamos, y para los italianos no era el nazi, era el héroe alemán que había salvado a los italianos, pero tampoco había escritos porque era alemán. Era un tipo que caminaba entre dos aguas y que estaba suspendido en un pedazo de piedra en un puente… Quizás su vida era una metáfora, precisamente sobre el lugar en el que se colocó la placa.

También hay personajes femeninos en la historia…

Sí, sí. He querido arriesgar, son dos líneas temporales, 1943 en Italia y 2019 aquí en España, y también quería ponerme en la piel de una chica contemporánea, y creo que también es arriesgado porque es decirle a tus lectoras beta: ¿habláis así cuando nosotros no estamos? Es hacer un ejercicio de empatía, fue un proceso desde el punto de vista narrativo, no solo en 2019, sino que en 1943 también hay personajes muy, muy potentes que son los que hacen clic al personaje principal masculino.

¿Cómo hizo para ponerse en la piel de los personajes femeninos?

Es saber escuchar…

Pero los sentimientos que transmite de ellas…

Es que al final somos seres humanos…

¿No cree que sea diferente?

Bueno, vosotras nacéis con dos súper poderes. Uno es bailar y el otro es la intuición. Al final, nosotros somos bastante más básicos en ese sentido, sí que podemos jugar a crear la intuición en la ficción, y posiblemente para mí la intuición en la ficción es algo más baladí, pero en la vida real quizá esté mucho más próximo a vosotras, lo que hago es rodearme de muy buenas amigas a las que les gusta leer y preguntarles si lo ven verosímil y les pregunto: ¿hablarías así?, ¿tú esto se lo dirías a tu amiga?, ¿hablarías de este chico de esta manera? Nosotros hablamos de A o B, para vosotras es desde A hasta la Z. Y esa complejidad es por un lado muy poderosa y, por otro, es muy interesante.

¿Teme la comparación con Ana Frank?

No, no, para nada, temería las comparaciones con la Lista de Schindler, pero no las temería, sería un honor. Ana Frank es un diario, y de hecho la autoría, a día de hoy, se discute, pero nadie duda que había una niña que sufrió los horrores del Holocausto, la persecución y el final trágico, pero como diario de Ana Frank, se pone en duda. En cuanto a Schindler, fue un héroe, pero tampoco debemos olvidar que en parte se aprovechó del trabajo de los judíos. Sí, los salvó, pero ganó pasta con ello. Al final son personas que caminan en la cuerda floja, entre la luz y la oscuridad, y muchas veces tienen que hacer incursiones en la oscuridad para poder arrojar un poquito de luz. Es decir, si algún nazi hubiera sospechado que Schindler o Wolf estaban ayudando a los partisanos, a los republicanos, a los… bueno, hubiesen acabado con su vida. De hecho, Gerhard Wolf, estuvo vigilado durante un tiempo, por lo tanto trabajaba con las manos atadas.

¿Cuánto dedica normalmente a documentarse para sus libros y cuánto dedicó en este caso?

Depende, no puedo computar los anteriores porque todo lo que me documenté para Leonardo, me sirvió para Miguel Ángel, me servirá en un futuro para Rafael, incluso para los ensayos. En el caso de Wolf, estuvimos casi un año. Y digo estuvimos porque no deja de ser un trabajo de equipo, me ayudó la Embajada italiana en España, el Instituto de Archivos Históricos Alemanes en Roma… me ayudaron instituciones que tampoco pudieron encontrar mucho porque al final todo se quemó o todo desapareció. No ha sido fácil trazar la vida de este hombre. Luego el ensayo periodístico de David Tutaev, El hombre que salvó Florencia, también daba pinceladas de la vida Wolf a través de las cartas y escritos, y a través de lo que los demás escribían sobre él, y no era fácil. He tenido la oportunidad de vivir mucho tiempo en Florencia y siempre buceo en dos librerías, la Giorni y la Alfani, que están en los agradecimientos del libro, y ellas fueron las que me proporcionan también material, sobre todo autopublicado de gente que vivió las deportaciones a los campos de concentración desde Italia, que habían editado sus propios textos y que al final pude encontrarlos. O sea, que al final el trabajo de investigación es un trabajo de equipo.

¿Cuánto hay de ficción y cuanto tuvo que alimentar de imaginación la obra para unir los hallazgos?

Yo siempre digo lo mismo, en el momento que un lector o una lectora duda si lo que estoy contando pasó de verdad o no… entonces el autor ha ganado. Si se desdibuja la línea tan clara que puede llegar a marcar la diferencia entre la realidad y la ficción, entonces hemos ganado… Lo que pasó es real, a quienes pasó es donde dibujo la imaginación de los personajes, pero incluso la parte de 2019, que es Hannah investigando la historia de su abuela judía italiana, un personaje de ficción, pero ¿cuánto tiene de realidad?, ¿cuánto se asemeja Hannah al Christian que está investigando a Gerhald Wolf? Porque lo que investiga Hannah, es lo que investiga Christian…

En cierto modo… Hannah es Christian…

No me hagas preguntas incómodas y no tendré que mentir… -bromea.

Vale, hay parte de Christian en Hannah…

Hombre, claro… En todo, pero en Hannah, un punto más.

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