Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Complicidades

Capitalismo dadaísta

Capitalismo dadaísta

Me temo que sufro una deformación intelectual de naturaleza crónica, una suerte de desequilibrio psíquico que me he diagnosticado y al que he puesto nombre médico, para ayudar en la medida de lo posible a la ciencia. Mi trastorno se conoce en la bibliografía del ramo como «obnubilación narrativa». Consiste en la tendencia enfermiza a ver las cosas bajo especie de literatura, y en buscarles una explicación novelística.

Si los asuntos no tienen novela, dejan de interesarme. Si la persona no tiene mucho de personaje me suele aburrir. Si lo que me cuentan no tiene fábula, me duermo. Si a lo que me invitan no tiene cuento y canción, pongo una excusa y no acudo. No me refiero a esa tontería que tanto se ha repetido de que los escritores no sabemos distinguir entre la realidad y la ficción: se trata de que sin posibilidades literarias los hechos del mundo pierden la posibilidad de concernirme.

La historiografía me interesa como una disciplina esotérica, una variante de las artes adivinatorias, cuando no como una forma de la literatura de ciencia ficción que no se atreve del todo a decir su nombre. Espero que los historiadores sepan disculparme, y se hagan cargo de mi dolencia obnuviladora.

El caso es que me gustaría ayudarles en el análisis de la realidad, sobre todo en la consideración de una etapa del capitalismo contemporáneo que no han sabido detectar hasta el momento. Me figuro que su error estriba en que no manejan las fuentes adecuadas para percibir esta etapa que sucede a las tres etapas canónicas: la del capitalismo comercial, la del capitalismo industrial y la del capitalismo financiero.

He llegado a la conclusión de que el capitalismo ha evolucionado de forma espiritual hacia una nueva fase -mucho más literaria-, que se denomina Capitalismo Dadaísta, en la que la producción de los bienes y servicios, y el mercado de consumo subsiguiente se rigen por un propósito poético de naturaleza irracional. El universo del capitalismo globalizado contemporáneo está gobernado por la escritura automática de carácter económico. Lo he comprendido viendo a diario las ofertas que me sugiere la página de AliExpress, la verdadera Biblia que explica este vaivén definitivo de la ultrahistoria.

¿Quién puede dejar de sentir la necesidad imperiosa de lo innecesario? ¿Quién puede vivir sin un BLUX-señuelo de pesca NATRIX 60/90 Topwater, con andador de superficie de 60MM y 90MM, y cebo duro de lubina artificial para perro, por solo 4,20 euros?¿Cómo has podido llegar hasta aquí sin diez pares de Pestañas 3D de visón de imitación, suaves, esponjosas y reutilizables, por 0,50 euros de nada?

Los dioses no han muerto. Son poetas borrachos como cubas.

Compartir el artículo

stats