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La Provincia - Diario de Las Palmas

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‘Sucede lo que conviene’
Letras Loida Hernández Rubio Integrante del dúo Las K-Narias

"Ir a terapia es la mejor decisión que he tomado en mi vida"

Loida Hernández Rubio

Estamos acostumbrados a ver su desparpajo en el dúo La K-Narias. Pero Loida Hernández arrastraba un pasado traumático del que no se pudo librar hasta que acudió a un profesional como relata en ‘Sucede lo que conviene’. El libro se puede adquirir en las librerías Canaima, Vecindario, Yaya o Amazón.

¿En qué ha consistido el tratamiento psicológico al que ha estado asistiendo?

Busqué ayuda psicológica el día que descubrí que no era capaz de quedarme de noche a solas en casa y que el simple hecho de pensarlo me daba pánico. Gracias a la terapia pude entender lo que me estaba pasando. Después de muchas sesiones comprendí que cuando me quedaba a solas y a oscuras, revivía la experiencia traumática que había vivido cuando era niña. Como si estuviera allí otra vez, como si fuera verdad, quedando inmóvil y asustada sin saber reaccionar a pesar de estar a años luz de aquellas situaciones. Aparte de las sesiones normales, también hice en varias ocasiones una técnica psicológica llamada EMDR que se utiliza en terapia para atenuar los efectos negativos de los eventos traumáticos y recuperar la información que se queda en el subconsciente. En mi caso había borrado por completo mucha información dolorosa. Es un mecanismo que tiene el cerebro para sobrevivir ante los traumas. Llevo cinco años en terapia y ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida, ahora entiendo cada comportamiento involuntario y me conozco un poco más.

¿Ha sido su recuperación lo que la ha empujado a publicar ahora esta biografía en la que usted indaga en algunas experiencias traumáticas?

Cuando empecé a escribir mi libro, lo hice como forma de terapia ya que me ayudaba a soltar toda la basura que estaba en mi cabeza. Y exponerla en papel era ser consciente que las heridas cicatrizaban e iban sanando al expresarlas. Acceder al pasado, cuando lo que ha quedado atrás es tan doloroso que tiene secuelas y afecta a tu vida de manera tan profunda que te sientes incapacitada para realizar las tareas más sencillas, es un proceso complicado, pero era necesario escarbar en mis escombros para poder sanar y cuanto más escribía más me daba cuenta que mejor me sentía. Cuando terminé el libro fue ahí donde decidí que mi historia tenía que ver la luz, porque si me había ayudado a mí expresarla, quizás podría ayudar a otras personas a través de mis vivencias, y ahí fue donde lo decidí que lo publicaría. También era una manera de soltar todas esas cadenas que me estaban presionando. Me di cuenta que tenía que liberar todos los secretos para sentirme más yo, más libre. La mochila pesa demasiado, son casi 37 años llevándola y la verdad es que quería comenzar a vivir más ligera.

¿Cuáles fueron algunos de esos momentos tan duros que vivió en su infancia y juventud?

La pareja de mi madre tenía problemas con el alcohol y empeoraba mucho cuando lo mezclaba con pastillas antidepresivas. Cuando estaba ebrio era agresivo y se transformaba en un ser horrendo. A parte de eso, mi familia era de las tantas familias numerosas desestructuradas y pobres de un barrio marginal de Santa Cruz de Tenerife. Pasamos tanta miseria que en ocasiones teníamos que mezclar la leche con agua para que durara más. Mi ropa era regalada de la iglesia y los paquetes de arroz y legumbres tenían el logotipo de la cruz roja. Sobrevivíamos gracias a las ayudas de la gente.

¿Cómo le afectaron el machismo, los abusos y la exclusión de los que habla en su libro en el barrio en el que vivió?

Vivir en un barrio no es tan negativo como la gente piensa. Gracias a criarme en Añaza pude adquirir unos conocimientos que me han valido para salir de situaciones realmente complicadas. La universidad de la vida, para mí fue lidiar con historias difíciles y darme cuenta qué camino quería escoger y cuál no. Cada acontecimiento ocurrido en mi vida me llevó a ser la persona que soy hoy en día y también a dedicarme al arte, por eso siempre digo que la música me salvó la vida y lo digo sin exagerar. Durante toda mi vida he tenido que lidiar con el machismo, no sólo por ser mujer, sino por dedicarme a una profesión que en muchas ocasiones me ha tratado como una muñeca y objeto sexual en vez de admirar mis capacidades artísticas o inteligencia, eso duele cuando llevo más de una vida dedicándome al arte. También quise reflejar en mi libro cómo es vivir en un barrio y sentirte excluida por la sociedad por ser de ahí.

«El objetivo de este libro es liberarme de mi pasado, pero me he dado cuento de que es mucho más»

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¿Se ha prolongado esas vivencias durante su carrera como las K-Narias?

Obviamente la marca barrio nos ha perseguido durante toda nuestra carrera, pero a mucha honra y con orgullo. Es curioso como muchas personas se sienten inseguras en el barrio cuando ahí es donde más segura me siento yo. Qué paradójica es la vida, ¿no? Con el dúo K-Narias hemos tenido que lidiar con otros conflictos, sobre todo al principio de nuestra carrera cuando hubo algunos periodistas que no nos tomaban en cuenta por el simple hecho de ser de Añaza.

¿Cómo ha afectado eso en el sonido y letras de las K-Narias?

Está claro que todos tenemos un pasado y el nuestro hizo que esa ira o dolor por nuestras vivencias las reflejáramos en muchas de nuestras canciones o en campañas como el acoso escolar o la violencia de género. Durante toda nuestra vida la música nos hacía mantenernos en el presente cuando todo nuestro alrededor era una locura. A través del baile soltábamos todos esos gritos y abusos. Todos esos miedos. Por eso la gente nos dice que cuando nos ven encima del escenario nos transformamos, porque utilizamos el arte para soltar tanta ira acumulada.

¿Cómo ha gestionado su hermana melliza en el grupo esas mismas experiencias?

Cada una la vivió a su manera aunque muy similar. Cuento nuestra historia desde mi perspectiva pero también muchas cosas íntimas de ella, que me dio el permiso para contarlas. Ella también está en terapia. Primero empecé yo y ya luego más tarde ella. Es necesario ponerse en manos de profesionales cuando vives cosas como las que tuvimos que vivir nosotras, aunque soy de las que piensa que todos necesitamos ayuda psicológica en algún momento de nuestras vidas y que se debe normalizar y fomentar el cuidado mental. Ojalá en las escuelas nos enseñaran a cómo lidiar con nuestras emociones, quizás así nuestra generación habrían adultos más sanos y empoderados y menos depresiones.

¿Este libro supone un punto de inflexión en su carrera?

Mi único objetivo con este libro era liberarme de mi pasado, pero ahora que se ha lanzado me he dado cuenta que es mucho más que eso. Estoy tocando corazones, la gente me está escribiendo contándome sus experiencias, replanteándose su vida. En una semana el libro llegó a estar en el número cinco de los más vendidos en una de las librerías más potentes de Canarias. Sabía que cuando una desnuda el alma pasaban cosas bonitas, pero jamás pensé que sucediera tan pronto y mucho menos estaba en mis planes. Está nueva faceta mía como escritora me gusta, por eso habrá una segunda parte de Sucede lo que conviene. Todo lo relacionado con el arte, ahí me siento a gusto.

¿Cuáles son los nuevos proyectos que tienen previsto?

Llevamos diecisiete años con el dúo, y ahora tenemos ganas de hacer cosas nuevas, por eso también nos hemos atrevido cada una a hacer proyectos por separado. Yo con el libro y mi hermana está organizando festivales alternativos de proyectos muy bonitos relacionado con el bienestar de uno mismo. También estamos trabajando en un musical. Llevamos cuatro años estudiando interpretación y ahora nos hemos atrevido a producir un musical sobre nuestra historia, casi seguro que se llamará Del barrio a la fama. Es un proyecto muy especial porque juntaremos todo lo que sabemos hacer, que es cantar, bailar e interpretar y hacerle ver a nuestro público que da igual las adversidades ni de donde provenga porque se pueden conseguir tus sueños.

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