Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Música
Los Vinagres Cantante y bajista

Abel (Los Vinagres): "Brindamos porque la gente menee el culito, ya estamos cansados"

El trío de La Palma publica su segundo disco este viernes 11, después de macerarlo durante los dos años de pandemia, con un trabajo que suena nostálgico y muy movido

El grupo palmero Los Vinagres. Sergio Albert

Los Vinagres están disfrutando del momento porque, por fin, publican su segundo trabajo discográfico Buen clima. A Abel Lorenzo se le han calmado las ansias, y persigue, junto a Rober Acosta y Sergio Acosta, volver al directo con el ímpetu del rock volcánico que los ha caracterizado en las verbenas que montan allá donde van. El disco sale este viernes 11 con un toque musical más reflexivo, donde pasean por los recuerdos de infancia y juventud que vivieron en La Palma con los tintes purpúreos de las ilustraciones de Isa Muguruza.

El guitarrista del trío habla de la colaboración con Sinodie, de la reconstrucción de la isla bonita, de salud mental y, por supuesto, de la ganas por empezar esta gira que los llevará por la península y el Archipiélago con una orquesta fogueada por sus rimas eléctricas. Primera fecha por las Islas, lo más seguro, en El Festivalito La Palma. Mientras, a escuchar Si nos vamos juntos, la canción favorita del nuevo repertorio de Abel.

Antes que nada, enhorabuena, por fin sacan el disco. 

[Risas]. Sí, por fin. 

¿Cómo ha sido aguantar las ansias estos dos años?

Pues ha sido chunga porque lo teníamos grabado desde verano de 2020. Fue compuesto durante la pandemia mientras estuvimos encerrados y se ha ido posponiendo la salida, ya que priorizábamos que se pudiera tocar en directo; y la situación no ha sido nada favorable. Así que, entre pitos y flautas, hemos hecho algún adelanto para ir haciendo boca. Para nosotros, ha sido una agonía tenerlo ahí guardadito en el bolsillo.

Este es un disco que, entonces, resuena a 2020, ¿no lo han retocado?

Lo dejamos con la pureza del momento en que salió y ya está. Nos sonaba a ese disco. Era el que queríamos hacer y todavía nos sigue sonando actual, si no, hubiéramos hecho algún que otro cambio. Nos sale del alma sacarlo así, tal y como fue concebido.

¿A qué suena Buen clima?

Esta vez suena a todas las influencias que estábamos escuchando en esos momentos. Siempre hemos buscado nuevos horizontes y nuevas referencias. Nos hemos ido por sonidos de R&B, soul clásico, teclados, un poquito más de los 80, sobre todo escuchando los lanzamientos de Tyler, The Creator o a amigos que tocaban post-punk, pero siempre acompañado a la mandanguita latina que nos caracteriza y con el toquito vinagres en las letras y voces. Además, esta vez ya cantamos los tres. 

Ya se han arriesgado todos a coger el micrófono.

Sí, sí, ahora los gallitos están multiplicados por tres. Afinaremos.

La infancia en la isla

La artista Isa Mogouraza da también con ese estilo psicodélico en el diseño del disco. ¿Cómo fue trabajar con ella?

Teníamos la idea de hacer el disco con un concepto cerrado. Al final, habla de nuestra niñez en Canarias, de las cosas que hemos vivido, de nuestros alimentos, las tirmas, las gominolas, de cuando éramos adolescentes y vivíamos allí. Esto lo acompañó Isa de una manera muy guay con su estilo muy colorido y vivo y el disco tiene ese aire alegre, bailarín. Le iba súper bien. Primero iba a diseñar solo los singles y terminó siendo todo. Es una crack, pilló el concepto al vuelo. 

En ese viaje al pasado, entonces, ¿el tono es un poco nostálgico?

Uno de los aires más característicos del disco es esa nostalgia, el toque con nuestros amigos en la Isla. 

¿Lo echan de menos?

Sí, nosotros desde que estamos en Madrid más de un mes ya tenemos ganas de estar allí aunque sea un fin de semana. Somos unos noveleros para volver a la tierra.

En este disco trabajan con Sidonie. ¿Cómo fue?

Hablamos con ellos para ver si Marc (Ros) quería hacer la canción y le dimos forma y quedó súper guay. Es un grupo al que siempre hemos admirado y estamos un poco hermanados por ser las dos bandas tríos. La canción se llama Covid y es una historia de añoranza de los momentos que vivíamos en festivales. Es un canto a nuestra vida en la carretera. Les gustó el tema y se sumaron. De hecho, hay una nota de voz al principio de la canción en el que Rober, el batería, le dice a Marc que no le había podido contestar porque tenía covid, ¡y era real!

El ritual volcánico en La Palma

¿Siguen con ganas de bailar o la pandemia los ha frenado?

Qué va. Respetamos las opiniones de todo el mundo y siempre respetamos la seguridad, pero brindamos por que la gente menee el culito por las verbenas que vayamos haciendo. Ya estamos cansados. Nosotros, también, sumado a lo del volcán, nos hace falta una época a lo felices años 20. Pasarlo bien y ser felices en la medida de lo posible. 

¿Los Vinagres tienen alguna canción triste?

En este disco hay algún temita emo. Nosotros siempre escribimos que hemos vivido y, a pesar de ser muy parranderos, tenemos nuestro corazoncito y hablamos del desamor, de la melancolía. Así que, en este disco, hemos hecho un poco de introspección.

No dejan de ser cinco años desde la publicación del primer disco Los volcanes.

Llevábamos tocando sin parar el disco de Los Volcanes durante tres años y no veíamos el momento de ponernos a componer. Llegó la pandemia y la primera semana de confinamiento pensamos que era el momento para hacerlo. Empezamos y fue un alivio tener este parón físico y mental, tener tiempo para ti. En cuanto a las expectativas, las hemos cumplido. Hemos sacado por skype un disco de 11 canciones que ya hemos empezado a defender en directo. 

Tanto tocar la canción Los volcanes se duermen y miren lo que ha pasado en La Palma, de donde son ustedes. Tras organizar el Vinagréfico , ¿cómo lo han vivido?

La verdad es que ha sido jodido. Estábamos en shock. Nos encontrábamos allí cuando erupcionó y no imaginábamos las consecuencias del desastre. Cogió Todoque, La Laguna, un montón de sitios donde vivían amigos. En cuanto al tema, parece de coña, pero fuimos a tocar por televisión en La Palma y venga, dijimos, vamos a tocarlo con dos huevos, y esa misma mañana paró la erupción. Hicimos ahí la danza del volcán.

¿Dónde se queda el recuerdo de La Palma?

Cuando el foque mediático se vaya de allí, se siga un poco ayudando a reconstruir la isla, está todo maga por hombro, todo lleno de cenizas, las carreteras cortadas. Un desastre. Este es el momento más importante, todo el mundo ha de meter la presión necesaria para que, quienes puedan hacer algo, solucionen este problema. 

Salud mental y enfoque mediático

Anunciaron fechas en la península, ¿y las Islas cuándo?

Prontito. Tenemos alguna en La Palma, pero en verano esperamos estar en todas, Lanzarote, Tenerife, La Gomera. Iremos viendo. El Archipiélago no se nos escapa, tú tranquila. Seguramente estaremos en El Festivalito La Palma. 

En 2019, hablaban sobre la industria cultural canaria y ahora está llegando una especie de camino a la consolidación. ¿Qué opinan del crecimiento musical de Canarias?

Es estupendo. Siempre he reivindicado el arte de todo lo nuestro y siempre ha estado despuntando, tanto a nivel nacional como internacional. Súper orgulloso de mi gente. 

¿Cómo se ven Los Vinagres a sí mismos?

Si no nos hemos tirado de los pelos después de todo lo que hemos vivido, ya aguantamos para siempre. Tenemos la suerte de que no solo somos amigos, sino que nos vemos como familia y esto va para largo. Vamos a seguir luchando por sacar discos, hacer música y llevar la gente a la verbena que es lo que nos llena a los tres y, hablo en mi nombre, hasta que no pueda mover el cuerpo más. 

Ya que el disco va de ese viaje al pasado, ¿haría algún cambio si pudiera?

Teniendo la sabiduría de ahora, lo que le daría a mi yo del pasado sería ánimo porque la música es una cosa que frustra mucho. Te vienen a la cabeza muchas inseguridades sobre lo que tú quieres hacer y lo que la gente pensará. Me diría que disfrute de lo que hago, ya que no puedes controlar lo que pasa y el resultado es que tienes que ser feliz con lo que haces.

Poco se ha hablado del sufrimiento que conlleva el estrés de la industria.

La música es una cosa un poco comprometida puesto que te enfrenta a un bombardeo de opiniones externas todo el rato. Estás ahí para que tu trabajo sea disfrutado y, también, juzgado. Estás expuesto al público y no siempre tiene por qué estar empatizando con tus circunstancias. Por lo que es duro aguantar no solo críticas, sino alabanzas y que se te venga encima el foco mediático. Es difícil de gestionar, así que, sí, estaría bien que se hablara más. 

Compartir el artículo

stats