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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Música

Un timple por Nueva York: Germán López vuelve a girar por sexta vez en Estados Unidos

El timplista grancanario consolida su apuesta en el circuito cultural norteamericano y vuelve de marzo a abril

El timplista Germán López y el guitarrista Antonio Toledo.

El timple resuena por Estados Unidos. El hacedor de esta hazaña es el timplista grancanario Germán López, quien vuelve a rodar por el país norteamericano por sexta vez desde el 3 de marzo hasta el 2 de abril. Florida, Nuevo México, California, Pensilvania, Virginia y Nueva York son algunas de las ciudades donde las cuerdas temblarán en compañía de su inseparable colega musical y amigo Antonio Toledo a la guitarra. Este dúo ha pasado de experimentar con el formato a consolidar su apuesta en el circuito cultural que abarca teatros, clubes y auditorios de universidades en donde esperan encontrar una vez más el abrazo del público. 

Después de tres años sin viajar, a causa de la pandemia, las ganas se acumulan y esperan con expectación esta oportunidad. «Después de aquella primera vez en el año 2016, cada gira ha dado pie a una nueva y emociona muchísimo», afirma el artista, «seguimos asombrados de la enorme aceptación y cariño que demuestra el público estadounidense, sobre todo cuando nos preguntan de dónde venimos, la historia de este instrumento que desconocen y que tanto les recuerda al ukelele». Si hay algo que caracteriza a esta audiencia es la curiosidad que muestran por aprender de una cultura totalmente diferente: «El público canario, normalmente, si viene un músico desconocido, no va, y ellos hacen lo contrario y vienen por eso, porque no nos conocían». 

Dados a la improvisación, cargados de las emociones de los acordes y el punteo, Germán López y Antonio Toledo entremezclan sus acervos isleño y andaluz. Después de conocerse de forma fortuita en la apertura del festival Womex de Santiago de Compostela en 2014, ahora se divierten. «Es un reto constante ver de qué somos capaces como músicos, además, aprendo constantemente, es un privilegio tocar con él», puntualiza. Otros referentes como Benito Cabrera o Domingo Rodríguez El Colorao también han desembarcado al otro lado del Atlántico, pero lo singular de esta propuesta es que ha logrado triunfar con su propio sello de forma continuada e independiente.

El timple, motor de vida

De la mano de una agencia americana, llenan salas y agotan entradas en calles que el músico reconoce gracias a las películas que pueblan su imaginación. ¿Quién le hubiera dicho que de aquellas primeras lecciones y las largas tardes de estudio llegaría a este momento? A las espaldas del músico hay cinco trabajos discográficos, siendo el último Imaginando folías con la Gran Canaria Big Band. Durante el espectáculo, basan el repertorio en tres cócteles: el folclore canario mezclado con otras influencias, las composiciones del autor y, por último, la versión de temas de Sting, Eric Clapton o Michael Jackson para que noten las particularidades de la sonoridad del timple.  

Germán López combina su faceta musical con la enseñanza. Al estilo de quien fuera su maestro, el timplista José Antonio Ramos, acerca los misterios y bondades del instrumento de cinco cuerdas que recoge el espíritu de un Archipiélago a sus pupilos. «En cierto sentido, lo tengo como un deber, creo que mi faceta profesional sirve de estímulo para que el alumnado vea que la formación te ayuda a conseguir tus logros». Hace unos días colgaba en sus redes sociales un vídeo donde tocaba junto a su maestro, fallecido en 2008, a quien toma como un «ángel de la guarda». «Lo tengo presente casi que a diario, su actividad como músico profesional y maestro fue el mayor estímulo para decir eso de cuando sea grande quiero ser timplista».

El próximo reto está en cerrar fechas en el país vecino, México, aparte de presentar el disco que realizaron con músicos en China. Llevado por su inquietud y disciplina profesional, López sabe que «mi meta personal es seguir teniendo metas, no perder la ilusión y trabajar mucho. Quiero seguir siendo feliz con el timple en las manos y compartiendo mi vida y mis emociones con todos los que quieran escucharla». 

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