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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Día de las letras canarias

Las semillas de Dolores Campos-Herrero

Aida González, Lana Corujo y Sebastián de la Nuez publican tres obras con ocasión del Día de las Letras Canarias que rinde homenaje a la escritora y periodista

El llanto de la memoria. | | LP/DLP Carla Rivero

Alrededor de la escritora Dolores Campos-Herrero crece la literatura gracias a las múltiples convocatorias que se realizan en su nombre por el Día de las Letras Canarias 2022. Hoy es el día grande de la literatura en el Archipiélago y tres voces se reúnen en esta ocasión, las del periodista y escritor venezolano Sebastián de la Nuez, la periodista y escritora tinerfeña Aida González y la dibujante y escritora lanzaroteña Lana Corujo, quienes publican sus títulos bajo el manto de la autora.

Los poemarios nueve dos ocho y Escribir? surgen a raíz de la cita anual que realiza la Fundación Mapfre Guanarteme con el propósito de conmemorar esta jornada y promocionar el talento regional con el impulso de la colección editorial Canarias en Letras, dirigida por el escritor y editor Félix Hormiga. Lana Corujo y Aida González no se lo creían cuando las llamaron para participar en este proyecto puesto que, aunque el azar había hecho de las suyas, comparten puntos en común en sus respectivas trayectorias literarias, cortas, pero intensas. «Hay una libertad total», esa es la primera marca con la que identifican sus publicaciones.

La memoria y lo cotidiano

Conocidas a través de las redes sociales, coincidieron por primera vez en la firma del poemario de Pueblo yo de la tinerfeña en Madrid y, más tarde, se unirían por primera vez al presentar la primera obra, Ropavieja, de la lanzaroteña. «En nuestra escritura hay muchos puntos en común sin haberlos buscado», añaden en la conversación. Por una parte, Escribir, de González, alterna en dos estadios una reflexión sobre la escritura desde la ironía y el desorden desprovisto de la norma que desemboca en «una idea más feminista que toma esta escritura como algo terrenal y cotidiano, que lo contiene y lo honra». Mientras, Corujo comenzó nueve dos ocho gracias a una amiga de la infancia con quien comparte un recuerdo imborrable: los números de teléfono fijo al que tantas veces se llamaron cuando estaban en el colegio. Esas tardes en casa de la abuela, debido a que sus padres se mantenían ausentes por el trabajo, fueron rutina durante la infancia y juventud de la ilustradora.

«Es un tema que me fascina mucho por cómo nos marca como personas, así que este es un bello tributo a las amigas y a las abuelas que han marcado a nuestra generación», declara. Coinciden en la rendición a esta figura con otros autores de su generación como Andrea Abreu, Yeray Barroso o Elisa Victoria. Otra casualidad coincidente: ambas dedican el ejemplar a sus yayas, como signo de la recuperación de lo cotidiano que «ayuda a desmitificar a la familia y sacarlo de los lugares comunes», apostilla González. Acerca del Premio Regional de Narrativa Breve Dolores Campos-Herrero, la segunda edición ha caído en las manos de Sebastián de la Nuez, convocado por la consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, cuya presentación al público es hoy a las 19.30 horas en la Biblioteca Insular.

El llanto de la memoria es la recopilación de cinco relatos que orbitan entre la memoria, la crónica periodística y el desarraigo y la pertenencia, al mismo tiempo, a la tierra en la que uno nació y a la que nunca volvió. «Es un itinerario geográfico y vital», comenta el escritor que ha regresado a Canarias tras residir gran parte de su vida en Venezuela, de donde marchó debido a las dificultades que atraviesa el país. La pensión del perro loco, 2014, Este oficio no es para cínicos, Una dalia roja gigantesca y Cordones umbilicales son los cinco episodios que se encadenan entre sí. «Hago honor en el primer relato a mi padrino de confirmación, Antonio Ojeda, hijo de la diáspora que hubo en Venezuela desde las Islas en la posguerra de los años 50, luego hablo de mi estancia en Madrid y de cómo me ha afectado con la situación carcelaria de Venezuela», admite, «todo está atravesado por las cosas que uno va digiriendo, tal vez irreales, pero que uno cuenta para hacer más visible, precisamente, la realidad». Como pasara con Campos-Herrero, la observación periodística es un arma de doble filo que mantiene alerta al autor. «Es una gran escritora con un sentido de la crónica muy bueno, ¡pero se consigue poco, ojalá publicasen más!», advierte.

Una ocasión para celebrar la literatura

El Día de las Letras Canarias es una ocasión para celebrar el pulso cultural del Archipiélago y mantener vivas las voces que dan nuevos relatos a través de las instituciones públicas y privadas que se involucran en reforzar este tejido social. Por ello, las poetas canarias mantienen la necesidad de seguir promocionando este evento que continúa con diversas actividades a lo largo del año y, además de descubrir, obligan a analizar y a entender el contexto de las obras de los artistas homenajeados.

Así ha sucedido con Benito Pérez Galdós, Mercedes Pinto, María Rosa Alonso, Tomás Morales, Pedro García Cabrera, José de Viera y Clavijo, Arturo Maccanti, Pedro Lezcano, Rafael Arozarena, Pino Ojeda, Agustín Espinosa, Josefina de la Torre y Natalia Sosa Ayala desde que en 2008 se instaurara. Ahora, González y Corujo eligen a la poeta Pilar Lojendio y a la escritora y difusora cultural María Valerón, nueva y vieja savia para seguir alimentando las raíces de las Islas.

Las escritoras Aida González y Lana Corujo en la presentación de ‘Ropavieja’.. | | LP/DLP

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