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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Día Internacional de la Mujer - 8M en Canarias

La exposición «Ellas» indaga en las vidas de cuatro generaciones de mujeres de Moya

La muestra se inaugura este martes a las 19.00 horas en la Casa de la Cultura de Moya

Sonsoles León

La exposición Ellas indaga en las vidas de cuatro generaciones de mujeres moyenses a través de las historias de siete familias distintas. La muestra, que se inaugura este martes, a las 19.00 horas en la Casa de la Cultura de Moya y donde estará abierta al público hasta el 11 de abril, es un proyecto realizado por la fotógrafa Sonsoles León y el lingüista Echedey Medina.

Como nota curiosa las familias moyense suelen ser matriarcales, sobre todo porque pertenecen a familias que han vivido en el campo con muchos hermanos con una mayoría de presencia femenina que se caracteriza por ser mujeres longevas y fuertes, que normalmente no aparentan la edad que tienen. La exposición, que se inaugura hoy por el Día de la Mujer, trata en palabras de la propia Sonsoles León, de dar visibilidad a estas mujeres y observar los cambios que se han ido produciendo a medida que pasa el tiempo en este municipio norteño de Gran Canaria, abarcando las historias que van desde la bisabuela hasta la nieta. Son muchas más de las que se incluyen y las que no han podido entrar en esta muestra se incluirán en un libro que se publicará a final de año.

«Todo va en función de la carga familiar de cuatro generaciones que todavía perduran dando posibilidad a que la nieta conozca mejor a la bisabuela y viceversa», aclara. La exposición va acompañada de unos textos de vida de cada una de ellas que ha escrito Echedey Medina convertidos posteriormente en relatos tras realizar unas entrevistas en las que cada una de ellas refleja sus recuerdos poéticamente. Ellas refleja, en definitiva, la vida del pueblo de Moya a través de todas estas familias de mujeres cuyas vidas acompañana a las fotos de sus rostros. Las matriarcas va en color como marcando la línea de la familia y las demás en un blanco y negro siempre artístico relacionándose entre ellas.

Los textos de Echedey Medina pueden ser más generales como en un extracto de la familia de María del Carmen Jiménez Betancor. Ella relata en su historia de vida señalando que «en una casa llena de hermanos como en la que yo me crié, se ha marcado desde siempre el calor de un hogar al que poder llamar familia, y esto ha sido aprendido por las distintas generaciones, nos seguimos reuniendo como cuando yo y mis hermanos vivíamos en Los Tilos, porque hemos sido familia numerosa antes, durante y después». O puede ser más claramente feministas como en la familia de María Guerra Suárez. En ella el texto señala que «la forma en que en esta casa hemos creado un vínculo de mujeres que se ayudan, que hablan, se encuentran y se cuidan entre ellas la veo yo heredada en mi hija: mi hija es hija de todos, un poquito de todos, y eso da una sensación de familia más cálida y amplia, como si ser madre fuera acoger siempre a alguien más, mi madre siempre ha estado ahí, mi abuela, mis tías».

Las fotografías se realizaron en el mismo momento en que se hicieron las fotografías para captar la magia del momento con muchas miradas cómplices, sonrisas, o guiños de cariño de la bisabuela a la biznieta. El intervalo de edad va de los 6 años hasta los 98.

«Muchas de ellas se han quedado solas», añade la fotógrafa. «Sus maridos han muerto jóvenes, y ella han cargado con todo el peso de sus familias, sus hijos, dedicándose a trabajar, a salir al campo, a sacarse las castañas del fuego, sin ayuda de sus padres o hermanos». Mujeres que «han tenido que abandonar el poder realizarse como persona por el cuidado de sus hijos, para educarlos y darles de comer. Algunas han tenido recursos, pero otras han tenido que atravesar barrancos para trabajar, pasando penurias de todo tipo», aclara. «Y eso es lo que curte a la mujer ya que la fuerza está en no decaer con cinco o seis hijos a tu cargo, aunque algunas incluso lograron estudiar».

Son historias muy bonitas, algunas más tristes y otras menos, «pero sobre todo destaca el apoyo y la complicidad entre todas las mujeres, con el gran sacrificio de las hijas mayores que han tenido que cuidar a sus hermanas». Evidentemente, la que ha tenido que sufrir la discriminación más fuertemente es la bisabuela porque vivió una época más dura «y luego todo va cambiando a media que ves generaciones jóvenes que van teniendo más derechos y facilidades», puntualiza.

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