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La Provincia - Diario de Las Palmas

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CINE | 21º FESTIVAL INTERNACIONAL DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Sean Baker muestra el "mundo mundano" del porno de 'Red Rocket' en el Festival de Cine

El certamen internacional le dedica una retrospectiva al cineasta estadounidense y estrena su nueva obra el miércoles 27 a las 17.00 horas

El cineasta Sean Baker junto a la productora Samantha Quan durante la rueda de prensa del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.

Sean Baker ha horadado los márgenes de la cultura estadounidense y parece que, aún así, su mirada sigue resistiendo con la inocencia de quien se acerca por primera vez a una realidad que encapsula en la pantalla para mostrar al público qué ocurre en ese espacio tan cercano y tan relegado de la cotidianidad. El director, acompañado por la productora Samantha Quan, ha aterrizado, después de un largo tiempo, en el 21º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.

Después de haber sido galardonado con la Lady Harimaguada de Oro en 2009 por el largometraje Prince of Broadway (2008), la organización ha decidido dedicarle una retrospectiva junto a la cineasta francesa Lucile Hadzihalilovic y, con expresa gratitud por parte del realizador, se proyectará el estreno de Red Rocket antes de estrenarse en las salas comerciales el 7 de mayo junto a una filmografía escogida que muestra el afán del creador por investigar los motivos y consecuencias de una sociedad tan desigual, como su primera galardonada, la cual ha sido restaurada para la ocasión, además de Starlet (2012) y, su último gran éxito, The Florida Project (2017).

Red Rocket, la película Covid de Sean Baker

Bajo el cielo nublado de Las Canteras, el guionista y director se paseaba frente al photo call, unos compromisos imposibles de eludir y a los que asistió con la camiseta y el pantalón vaquero de quien se suma a esta fiesta hecha en su honor pero sin querer ser protagonista. Pendiendo de esa fina línea entre el documental y la ficción, el confinamiento detuvo un proyecto ambicioso que tenía entre manos debido a su alto coste y que versaba sobre el activismo y el uso de drogas en Canadá, por ello, a Red Rocket le sigue un apelativo cariñoso: "Es mi película Covid", resaltó durante la rueda de prensa.

A principios de 2020, sin saber qué iba a ocurrir, decidió retomar las pesquisas que había iniciado cuando reflejó la relación de una joven prostituta y una anciana en Starlet, tenía un presupuesto ajustado y un plan de rodaje incapaz de obviar el calendario, pero decidieron seguir adelante. "Habíamos empezado a explorar el cine de adultos en la parte de California y sabíamos que habíamos dado con un arquetipo que me fascinaba: el de Mikey Saber". El protagonista de su última filme vuelve a Texas después de haberse labrado una carrera como estrella del porno en Los Ángeles. Intenta resolver el pasado, pero lejos de lograr un milagro caído del cielo, aparece Strawberry, una joven dependienta que le hace retomar la esperanza.

"En mi opinión, a los actores no se les compensa como se debería y creo que es muy importante mostrar esta perspectiva en la que no viven esas vidas extravagantes, ya que no se lo pueden permitir", añadió. "En nuestra cultura utilizamos a estos intérpretes para nuestro placer personal casi en cualquier momento del día y eso es, de alguna forma, lo que quería mostrar, esas vidas glamourosas que no se muestran de una manera precisa ni concreta y, tanto en Starlite como en Red Rocket, doy ese aspecto mundano de la industria del trabajo sexual".

Dado a la improvisación, asume, junto a la productora Samantha Quan, que aun cumpliendo con su responsabilidad, hay "un 80% preparado y un 20% no preparado, entre medias, sale lo que a mí me gusta llamar los accidentes felices". Ese espíritu lo ha llevado a trabajar tanto con actores profesionales como no profesionales, a los que ha guiado entre toma y toma, perfeccionando y dejando a su voluntad las emociones. Esta dirección de actores le ha granjeado varios éxitos, como con los menores que participaban en The Florida Project. "Animo a la improvisación y, a veces, añado líneas a personajes si me enamoran, por lo que vemos cómo cambia de forma orgánica la estructura mientras realizamos la película".

El cineasta Sean Baker y Samantha Quan en el Hotel Cristina, presentando el 21º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. LP / DLP

El cine social supera las fronteras

Más allá de los convencionalismos, prefiere adoptar un tono irónico que recubre toda la trama huyendo de las atmósferas de producciones televisivas que señalan o dramatizan el contexto. "El humor es un componente vital de la vida misma y, si no lo mostrase en mis películas, no serían mis historias", enfatiza, "me interesa mucho la comedia del comportamiento y ver a los personajes interactuar entre sí, logrando vernos reconocidos y disfrutando con ello, así que utilizo el humor de una forma completamente intencionada y como una especie de cimiento para tratar estos temas con mayor honestidad".

Baker, alejado del tono político, no deja de incurrir en la denuncia social a través de las historias que narra. Con este hándicap que, en ocasiones, aleja a las grandes audiencias, ha logrado triunfar más allá de las fronteras al centrarse en la realidad cambiante que lo circunda. Cinéfilo y auténtico devoto de la pantalla grande, prefiere mantener el modelo de proyección antes que pasar por las plataformas de streaming, "en ese sentido soy más tradicional, quiero tener etapas de proyección largas en los cines y teatros".

Admirador de la autoría europea, "a veces me nutro de esa influencia de países extranjeros más incluso que de mi país", confiesa que los festivales le han dado la oportunidad de viajar, conocer a otros amantes del cine y, sobre todo, "propagar el arte". "Realmente, si quisiera hacer películas comerciales en Estados Unidos, no haría esto, es decir, hago mis trabajos para la audiencia mundial y, también, para mí mismo". Con una nueva entrega a sus espaldas, tal vez se convierta en el retratista de la orografía estadounidense moderna, donde lo imposible es alcanzable si un bolsillo sin agujeros acompaña a los anhelos. Para deleite del público, Red Rocket estará el miércoles 27 a las 17.00 horas en la sala 11 de Cinesa El Muelle, para luego acudir a la charla con Sean Baker, moderada por el crítico Luis Martínez, a las 19.00 horas. Una oportunidad para ampliar miras y experiencias.

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