Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Música
David Greilsammer Pianista y director de 'Dance of the Sun'

David Greilsammer, artista: «Los músicos clásicos tenemos que correr más riesgos y ser más radicales»

El martes 3 de mayo la Geneva Camerata interpreta 'Dance of the Sun' junto a los bailarines Juan Kruz y Martí Corbera

El pianista y director David Greilsammer. Yannick Perrin

El éxito los ha perseguido y, por primera vez, David Greilsammer dirige a la Geneva Camerata sobre el escenario del Teatro Pérez Galdós hoy, a las 20.00 horas, con el espectáculo ‘Dance of the Sun’. Un concierto-performance que ha recibido las alabanzas de la crítica a la vez que desafía a las disciplinas artísticas a dialogar entre sí con la fuerza de los bailarines Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola y Martí Corbera.

Como el viaje del dios Ra, Dance of the sun representa las esperanzas y pesadumbres humanas. ¿Cuál es el origen de esta ambiciosa idea?

Cuando comenzamos las conversaciones con el coreógrafo, Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola, queríamos crear un proyecto visionario en el que la música y la danza tuvieran la misma importancia. Por lo general, cuando vas a la ópera o al ballet, la orquesta está en el foso y no puedes ver a los músicos. Nuestro deseo era crear un encuentro real entre todas las artes en el escenario, para presentar un diálogo profundo e intenso entre el sonido y el movimiento. Por eso, era importante para nosotros crear un espectáculo en el que todas las emociones humanas, desde la oscuridad hasta la luz, estuvieran representadas. De eso trata Dance of the Sun.

¿Cuál es la historia intrínseca donde la obra de Mozart y Lully es piedra angular del repertorio de la Geneva Camerata?

El espectáculo se compone de dos partes. La primera parte, con música de Lully, está llena de alegría, luz, celebración, esperanza y emoción. Esta parte representa la belleza del espíritu humano y el encuentro inesperado entre almas que estaban separadas para, finalmente, encontrarse y juntarse. En la segunda parte entra la música de Mozart: mucho más oscuro, trágico, complejo. Ello representa el momento de la vida en el que te das cuenta de que debes despedirte de alguien a quien quizás nunca más vuelvas a ver. ¿Cómo te separas de alguien a quien amas tan profundamente? Esto es, precisamente, lo que se revelará al final del espectáculo con la increíble música de Mozart.

En cuanto a las obras, el Bourgeois Gentilhomme de Lully es de lo más extraordinario del repertorio barroco. Representa la magnificencia y la magia de la corte francesa en el siglo XVII y, en mi opinión, se encuentra entre las obras más inspiradoras jamás escritas en la historia de la música. En cierto modo, Lully es el «inventor» de la música francesa, y, en parte, de la elegancia y el refinamiento del ballet francés, que va tan bien con la visión del espectáculo. 

Para la segunda parte, seleccionamos la Sinfonía n.° 40 de Mozart, que es probablemente la obra orquestal más famosa del compositor. Esta sinfonía profundiza en las emociones humanas, el corazón humano, el alma humana. Es una obra muy trágica, pero al mismo tiempo es una de las piezas musicales más audaces jamás escritas, es verdaderamente una de las cumbres de la creación humana, cada vez que la interpretamos en el escenario, nos sorprende su ingenio y belleza.

"¡Tener un diálogo es tan crucial e importante en nuestro mundo actual!"

La inclusión de Juan Kruz y Martí Corbera habrá sido un punto de inflexión.

Para nuestra orquesta, trabajar con estos dos bailarines extraordinarios es muy inspirador: son al mismo tiempo bailarines extremadamente virtuosos y también personalidades profundamente sensibles y conmovedoras. Lo que me encanta de esta colaboración con ellos es la profunda conexión entre el arte de la danza y el arte de la música: ¡es fabuloso ver cómo los sonidos y el movimiento se enlazan como una unidad! Cuando los veo bailar, mi trabajo como director cambia inmediatamente: los sonidos se inspiran en los cuerpos y los cuerpos se inspiran en los sonidos. Creo que, como músico, aprender a bailar y mover el cuerpo libremente es extremadamente importante, y estoy muy orgulloso de todos los músicos de la Camerata de Ginebra que asumieron el riesgo de bailar en el escenario y también de interpretar todas las piezas de memoria. 

Lejos de la inmobilidad de los escenarios, donde la orquesta y la danza están en estancos separados. ¿Qué dice de la ruptura de los moldes clásicos?

Creo que somos una de las pocas orquestas en el mundo que plantea un proyecto tan audaz, en el que músicos y bailarines realmente interactúan entre sí en el escenario. En el mundo clásico, normalmente, existe una separación entre las diferentes artes, y nuestro deseo es cambiar este aspecto por completo. ¡Tener un diálogo entre las disciplinas artísticas es tan importante y crucial en nuestro mundo actual!

Después de triunfar por todo el mundo, ¿la pandemia ha roto esas normas?

Creo que después de la pandemia, el mundo de la cultura necesita cambiar y volverse más moderno, fresco, dinámico y audaz. No podemos seguir presentando conciertos como lo hacíamos antes de forma tradicional. Todo debe cambiar, evolucionar, desarrollarse. Nos dimos cuenta de lo importante que es mantener vivo el mundo artístico y lo crucial que es tener presentaciones en vivo, con audiencias en vivo. Por lo tanto, nuestros proyectos tienen que volverse más valientes y audaces. Creo que, como músicos clásicos, tenemos que correr muchos más riesgos y ser más radicales. Además, después de la pandemia, es de vital importancia que las diferentes disciplinas artísticas unan sus fuerzas. Simplemente, ya no podemos seguir separados unos de otros. Es por eso que la Camerata de Ginebra ha decidido crear proyectos que incorporen al mismo tiempo música, danza, teatro, artes visuales y artes circenses.

No pararán ni un segundo. 

De hecho, inmediatamente después de esta gira, tendremos el estreno mundial de un proyecto totalmente nuevo que es bastante loco. Nuestra orquesta interpretará la monumental Sinfonía nº 5 de Shostakovitch de memoria, al tiempo que bailan hip hop con cuatro famosos bailarines de esta disciplina. Creo que va a ser un proyecto fascinante. ¡Espero que podamos traerlo a Gran Canaria también en el futuro!

Compartir el artículo

stats