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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Artes escénicas

Patricia Jorge: "El Festival Tara trata de crear un mapa cultural candente en Las Palmas de Gran Canaria"

La directora artística charla sobre esta segunda edición que se celebra del 3 al 22 de mayo en la capital grancanaria con las artes escénicas como protagonistas

La directora del Festival Tara, la intérprete e investigadora escénica Patricia Jorge. LP / DLP

El Festival Tara despliega desde el 3 al 22 de mayo una programación que da la vuelta a la capital grancanaria. Espacios impensables, artistas por descubrir, y Patricia Jorge, intérprete e investigadora escénica, al frente de la segunda edición que viene a consolidar una apuesta alternativa en las calles.

Llega la segunda edición del Festival Tara. Después de superar las medidas covid, ¿a dónde se dirige este encuentro?

La primera edición fue una versión piloto para ver cómo encajaba esta propuesta y este año la idea es ampliar el mapa artístico de la ciudad y generar conexión entre artistas, espacios y agentes de la industria cultural con 13 espacios y 15 propuestas. Además, queremos darle cabida a los procesos de investigación. Siempre vas con un poco de miedo, sobre todo cuando vienes de nuevas y nadie te conoce, pero la respuesta ha sido muy favorable tanto en los espacios privados, públicos y en las asociaciones. Ha habido interés, no solo por el proyecto sino por generar un circuito cultural. 

¿Cómo transformará la iniciativa cultural la ciudad?

A nivel visual, como si fuera el Atlante que en vez de sumergirse, renace, cualquier lugar es bueno para albergar una propuesta cultural y escénica. Las Palmas de Gran Canaria tiene grandes factores: buen clima, casas terreras y espacios abiertos y las conexiones óptimas dentro de la urbe. No me gusta hacer esta comparación, pero no le quita razón: cuando hay una final de Champions vemos que la ciudad se llena y la gente se reúne para ver un partido de fútbol. Mi ilusión a largo plazo es que eso llegue a suceder con Tara, lo cual ya pasa a pequeña escala.

Lo local es, al final, muy importante, porque es donde se empiezan a poner los cimientos. Tara trata de crear un mapa candente durante tres semanas en la ciudad, tener la pregunta, ¿a dónde vamos hoy? No quiero adelantarme, pero va a ser una muy buena edición. 

En esta ocasión, no tienen una línea como tal, al contrario del año pasado cuando se enmarcaron en Cuerpos sin límites

Aunque no haya una temática concreta que se anuncie, como ocurrió en el homenaje a la bailarina Mónica Valenciano en la que reflexionamos el cuerpo como elemento artístico y social, a nivel interno al generar la programación sí se piensa la estructura. Esta edición contamos con Juan Hidalgo, dándole importancia a su figura y carrera, para que, a la vez, se conozca entre la gente más joven y también los aliente a investigar. Tengo una lista de artistas con los que me gustaría contar, ya que son los contemporáneos de su época y nuestros ancestros y siguen y seguirán porque han hecho un hito histórico. No nos olvidemos de dónde venimos para saber hacia dónde vamos… Esa es un poco la filosofía de Tara, cogemos al ídolo ancestral para darle la vuelta al siglo XXI.

"Los espacios no convencionales ayudan a llegar a quien nunca ha visto una obra de teatro"

Dentro de las 285 propuestas enviadas de todo el mundo, ¿cuál fue el criterio de selección?  

Siempre es bienvenido lo que esté dentro de la línea artística dada, creando oportunidades para los nuevos lenguajes, a los híbridos, a las investigaciones y a lo social, por ejemplo, este año hay más presencia de performance que de teatro. Está Mireia Tramut, con Un ensayo sobre la intención de crear, una performance en directo con pintura en vivo; también, Amaia Bono y Damián Montesdeoca, con Cuando las cobras cosan sentido, donde reflexionan sobre el uso polisémico de las palabras; Ismael Caberra, con El cotidiano juego de compartir la identidad, trabaja sobre la recuperación de la memoria del movimiento LGTBI; por supuesto, Lola Jiménez, que trae la segunda parte de su obra con Vientos y arrogancias, un proceso que inició en su salón durante la pandemia; o la pieza Use me, de Santi Senso, un acto íntimo y único en una habitación de hotel para una persona que dura cuatro minutos. Aquí también reside la Tara al conseguir que se funda gente de aquí y de fuera y crear barullo de artistas. 

¿En cuanto a la iniciativa Viajantes, con guaguas Global?

La convocatoria se basa en una idea muy pretenciosa y a largo plazo en donde la cultura no se centraliza en la capital sino que se amplía. Las líneas interurbanas llevarán en su interior una galería proyectada en la que se verá videocreación, videoperformance, videoarte, videodanza, es decir, la representación del movimiento, ya no solo el de traslación de un espacio sino el movimiento interno, a nivel sentimental, emocional o los ritos de paso, ¡mientras subes a Tejeda! Al final está todo inventado, lo que pasa es que es importante reinventarse y arriesgarse a probar. 

¿Cuál es el intercambio con las generaciones jóvenes?

Es muy complicado a nivel cultural seguir arraigado en la idea purista que tiene la cultura o el arte. Hay que intentar adaptarse a los nuevos medios, vemos que el streaming salvó muchísimo la situación el año anterior. No obstante, hay algo en lo teatral y escénico que tiene que ver con el rito y con una reunión de personas en un mismo espacio compartiendo la misma experiencia de la que cada individuo saca interpretaciones. Independientemente de Instagram o Tiktok, hay una necesidad de conectar con el público. Entonces, los espacios no convencionales ayudan a llegar a un público que nunca ha visto una obra de teatro o una performance. En nuestro caso, el alcance a esas personas que están desvinculadas del mundo de la cultura es de casi el 80% del público. Así, se genera un entorno de agradecimiento.

Volviendo a la semilla de Tara, ¿qué fue lo que la impulsó?

Yo emigré hace once años y he hecho toda mi carrera fuera en Madrid, Barcelona, Londres y otros sitios. Cuando volvía había la necesidad de a dónde voy, qué hay que ver… Hay cosas, obviamente, pero no se conoce la gente ni los espacios. A raíz de esta iniciativa, que empezó tocando la puerta y presentándome, empezó el boca a boca y una se da cuenta de que esa pulsión o necesidad estaba ahí. Te hace pensar que igual si te quejas tanto, tendrás que mojarte. La ilusión del equipo es que consiga sostenerse y mantenerse, que deje de ser un hecho para ser un acontecimiento anual y genere plataformas, ganas a jóvenes y mayores, a abrir compañías y crear propuestas, interesarse, de alguna manera, pues se trata de incentivar y que la gente se conozca, salga, aprenda y, también, vuelva

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