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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Música | Día de Canarias

Néstor sinfónico en el Día de Canarias

Este concierto que quisimos titular ‘Isla y canción’, después de celebrarlo hace un año y medio con las restricciones sanitarias, es un lujo para los oídos

La Banda Sinfónica Municipal de Las Palmas de Gran Canaria en concierto. | | MARCOS BOLAÑOS

En las navidades del 2006 tuve la suerte de poder producir un concierto que abordaba algunas de las canciones de Néstor Álamo desde una óptica sinfónica. Fue un proceso natural porque mucho antes ya había estrenado el musical Querido Néstor, en el que algunos de sus temas musicales eran intervenidos con arreglos de ámbito sinfónico, aunque maridados con instrumentos populares. Ese nuevo proyecto no obedecía a un capricho personal, sino que estaba obligado por celebrar dignamente el centenario del nacimiento del intelectual grancanario.

Trabajar con una de las dos orquestas públicas canarias en este tipo de programas -incluyamos también a casi todas las de rango estatal- siempre es un camino lleno de curvas hasta llegar a la meta; la naturaleza de sus gestores suele ser reacia a estas producciones con materiales musicales populares (cosas de una mal entendida aristocracia musical que se alimenta con muchos millones de euros públicos) aunque los resultados, como fue el caso, suelen ser siempre exitosos y muy agradecidos por el público. También ayudaron en mucho en su consecución las gestiones de José Risueño, por entonces con responsabilidades en la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario. De aquel concierto, que se realizó en la sala sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus, quedaron recuerdos imborrables y emociones muy sentidas entre quienes tuvimos la suerte de disfrutarlos.

Las partituras que encargamos han sido visitadas en numerosas ocasiones

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Algunos de los materiales grabados entonces siguen teniendo éxito en canales musicales de las redes sociales y sirvieron para que dos DVD acompañaran a un pequeño libro sobre el repertorio nestoriano, sus orígenes e influencias, que escribí entonces y que fue editado bajo el título de Tiempo de Gran Canaria por la Fundación Sgae, con un llamativo diseño y gusto editorial que sin duda merecía el que fuera uno de sus socios más prolíficos en recaudación en Canarias.

Voces

En aquella ocasión cantaron notabilísimas voces del país, algunas veteranas y otras más jóvenes, todas y todos con una entrega ilusionada a aquellas versiones que, a mi modesto entender, redescubrían el profundo valor estético, ya no solo identitario, de buena parte de las creaciones musicales de Néstor. Es obligado recordar especialmente a cuatro de los muchos protagonistas de aquella recordada noche, desgraciadamente ya fallecidos: los Maestros Juan José Falcón Sanabria y Jesús Gluck, el arreglista argentino Carlos Montero y el timplista Jose Antonio Ramos, que colaboraron estrechamente en la producción.

Del pasado, aparte de la experiencia del musical que narraba su vida, podremos encontrar en archivos algunas grabaciones originales -de María Mérida y Mary Sánchez- grabadas en el Madrid de finales de los 50 del pasado siglo, pero a mi modesto entender son arreglos sinfónicos poco afortunados y, sobre todo, con tomas de grabación deficientes, posiblemente por la escasez de medios técnicos de entonces.

Mención aparte merece un descatalogado disco de Francisco Kraus, titulado Canciones canarias y editado por la desaparecida casa de discos Belter en 1967, con acompañamiento orquestal dirigido por el Maestro Alfonso. Contiene canciones de diversos compositores grancanarios como Juan Alberto Martín, Herminia Naranjo o Antonio Herrera, con destacada presencia de títulos de Álamo. Algunos de esos arreglos para orquestas son meritorios, especialmente el realizado sobre Mis bueyes, la evocadora canción nestoriana que rememora un antiguo canto de arar en la que nuestro barítono deja constancia de su notabilísimo gusto en la interpretación de registros vocales graves.

Volviendo al presente, las partituras que encargamos para el Centenario del padre de la canción canaria han sido visitadas en numerosas ocasiones por cantantes y orquestas, casi siempre de forma individualizada, convirtiéndose con el paso del tiempo en una inversión cultural muy rentable a propósito de su continuo uso en diferentes producciones. Y es lógico que así haya ocurrido porque la mayor parte de ellas son una ejemplar lección de gusto y armonización sinfónica sobre melodías populares.

Así, por ejemplo, el arreglo de Isla mía de Joan Albert Amargós es un dechado de poderío tímbrico que se establece en un juego de endiablados acentos ritmos entre los potentes bloques sonoros de las familias orquestales; la propuesta de juguetonas síncopas para resolver la modestia melódica del popular Andrés, repásate el motor que propuso el grancanario Juan Manuel Marrero es un ejercicio de inteligencia armónica que no rehúye del carácter de popular coralidad de la pieza.

En esta ocasión, la nómina habitual de la Banda será reforzada con una sección de cuerda

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La belleza plástica del arreglo coral y los elegantes arcos de cuerda propuestos por Alejandro Monroy para la pieza Maspalomas y tú, descriptivos del paisaje sureño, son una delicia para propiciar el dueto entre cantantes. Y no dejaremos de hablar de las últimas incorporaciones arreglísticas a este cancionero sinfónico que lleva a cabo el Maestro grancanario Manuel Bonino que propone, entre otras, una afortunada nueva lectura para el revisitado Sombra del Nublo que no desmerece al adjetivo épico que siempre ha rodeado al himno de Gran Canaria.

Este concierto que quisimos titular Isla y canción, y que Encarna Galván, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, ha querido recuperar para celebrar el Día de Canarias después de haberlo celebrado hace un año y medio con las restricciones de público que requería la situación sanitaria, es un lujo para los oídos.

Liderando musicalmente la producción se encuentra la Banda Sinfónica Municipal de Las Palmas de Gran Canaria, que se ha convertido en un ejemplo de emprendiduría musical desde lo público gracias a los desvelos y talentos de su director artístico Germán G. Arias y a la complicidad de sus profesores. En esta ocasión la nómina habitual de la Banda será reforzada con una sección de cuerda, acompañadas ambas por la solidez vocal y la entrega del Coro de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria.

Las canciones del programa serán interpretadas por diversas voces isleñas , jóvenes y veteranas y todas de una entidad canora envidiable. Desde la Palma estará la joven Andrea Rodríguez; intervendrá, además, Claritzel Miyares, cantante cubana afincada en Canarias; también los tinerfeños Patricia Muñoz, Jose Manuel Ramos y Héctor González, que compartirán junto a las grancanarias Isabel Padrón, Gladys y Elena Cabrera y el tenor Francisco Navarro los 18 títulos nestorianos que componen el programa.

Todos dirigidos por la eficaz e inteligente batuta del Maestro Luis García Santana, que en diversas ocasiones se ha enfrentado con notable éxito a estos repertorios y otros de parecido signo estético con un respeto no muy común en algunos de los atriles de dirección sinfónica que hemos tenido la desgracia de sufrir en el pasado. Será mañana, en la Plaza de Santa Ana de la capital, a partir de las 21.00 horas. Allí nos vemos.

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