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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Letras | 34ª Feria del Libro

Pilar del Río: «Saramago encontró en Lanzarote silencio para escribir»

La periodista y mujer del escritor presentó el libro ‘La intuición de la isla’ que describe cómo el Nobel portugués se instaló en el lugar que mejor le inspiraba

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Pilar del Río, en la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria Andrés Cruz

«Saramago encontró en Lanzarote el silencio que necesitaba para escribir». Son las palabras de la periodista, traductora y mujer del Premio Nobel de Literatura, Pilar del Río, que ayer presentó el libro La intuición de la isla, los días de José Saramago en Lanzarote (Itineraria editorial) en la tercera jornada de la 34ª Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria que se celebra hasta el día 30 en el parque San Telmo y que ayer volvió a congregar a un gran número de lectores, aficionados y curiosos.

«Él decía siempre que a la isla llegaban las voces, pero no llegaban los ruidos, no llegaba la vida social, ni la frivolidad, ni el ajetreo, eso estaba al margen, pero sí llegaban las voces de todo el mundo, y por eso mismo Saramago llegó a ser tan solidario, a viajar por lugares tan extraños, mostrándose con unos y con otros como él era, porque eso sí llegaba, y llegaba la buena literatura, y la buena gente», señaló a continuación. Pilar del Río insistió en la importancia de este aspecto para que todo el talento del escritor portugués pudiera desarrollarse correctamente. «El silencio fue importantísimo para poder escribir Ensayo sobre la ceguera, que era el libro que escribió justo después de El evangelio según Jesucristo y para seguir escribiendo hasta el último día de su vida. Porque sin ese silencio, sí la vida social le hubiera estado reclamando probablemente no hubiese escrito tanto ni tendría la rotundidad de la piedra negra de Lanzarote», añade.

La periodista y traductora insistía en la influencia de la isla asegurando que «en mi libro arranco hablando de un poema de José escrito seguramente cuando aún no conocía seguramente ninguna isla y que se llama En la isla a veces habitada», afirmó. «Luego él escribió sobre la isla de tal manera que la península ibérica la convirtió en una isla flotante», refiriéndose la novela La balsa de piedra «y la puso a navegar Atlántico abajo».

«En Timanfaya pudo comprobar que había 70 cráteres esperándolo», afirmó la traductora

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El libro es una forma de compartir con los lectores momentos singulares vividos en A Casa y cómo era la vida para José Saramago mientras escribía sus obras: los paseos por Lanzarote, las ideas de las que surgieron sus novelas, la convivencia con sus perros, los encuentros en la isla con amigos como Carlos Fuentes, Ernesto Sábato, Susan Sontag o Bertolucci, las experiencias que traía de los viajes y las amistades forjadas.

Pilar del Río recordó que Saramago luego había ido a Cabo Verde, a Gran Canaria y a Tenerife. Pero por razones familiares conoció más Lanzarote y pudo vincularse con ella porque la conoció de otra manera, porque llegó a Timanfaya y el primer día, sin nadie alrededor, se encontró que había 270 cráteres esperándolo y para una persona con sensibilidad eso es importante». Sobre el hecho de que este año la Feria del Libro se haya centrado en la figura del Nobel, la escritora reconoció que «hay milagros, están el de la creación o el de la multiplicación del pan y el vino, y Saramago mola es como un milagro». La periodista subrayó este aspecto, porque el que «le vayamos a dedicar la feria porque cumple 100 años o porque es doctor Honoris Causa todo está bien», pero que «te digan que titularán Saramago mola ya es que es una sorpresa». La periodista señaló que «espero que esto sirva para la incorporación de nueva gente a la lectura, chicos jóvenes se sientan llamado por esta convocatoria y se sienten a leer, porque ser lector tiene la misma raíz y composición que ser elector, y por eso queremos ser buenos electores y tenemos que ser buenos lectores».

Para Pilar del Río un lector es alguien que interpreta lo que está leyenda y lo incorpora desde su propia visión y su propia personalidad y que se ríe a carcajadas si es para reír y suelta una lagrimilla si el libro es triste, pero siempre incorporándolo, siempre empoderándose cada día más con el libro, aunque que puede ser una novela de serie negra o de filosofía, o incluso un libro de costumbres».

Y, volviendo al significado de Lanzarote en su obra, Del Río señaló la importancia de la intuición de la isla, que Saramago no llegó a la ese lugar por casualidad y que en Lanzarote se cumplió más de la mitad de su obra, que como tal están firmadas en todas las ediciones del mundo, y que fue bueno para la vida de José Saramago». La respuesta por parte de los seguidores del Nobel portugués para asistir a esta charla fue abrumadora, registrando un lleno absoluto mucho antes de que empezara.

Dos escritoras canarias presentaron también ayer, en la feria, sendos libros interesantes. En primero lugar, Ainhoa De La lluvia Urdiales presentó Nuestra vida en Guyguy (Círculo rojo). La escritora relata cómo era la vida con esa zona de La Aldea donde sus padres llevan cuarenta años viviendo y siendo la única familia que ha permanecido tanto tiempo en dicho paraje alejado del mundo exterior. Gabriella y Quico encontraron en dicho enclave del suroeste de Gran Canaria, su paraíso particular donde vivir de la forma más sostenible. En este ambiente sano se criaron Ainhoa y sus tres hermanos recibiendo su educación de la propia madre y yendo a La Aldea a hacer los exámenes durante la formación obligatoria. Lo cierto es que la infancia y adolescencia de la autora estuvo fue en plena connivencia con la naturaleza viviendo como a principios de siglo, trabajando en la huerta o cuidando a las cabras. «Para nosotros el barranco fue nuestro parque de juego», señala. «Nosotros pasamos todo el tiempo allí y nos inventábamos juegos con las palmeras, en las cuevas, con una imaginación increíbles, y nos pasábamos todo el tiempo entretenidos por las montañas descubriendo todo el paraje que nos rodeaba».

«Viviendo en la isla Saramago pudo cumplir más de la mitad de su obra», añadió la periodista

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La autora estuvo viviendo hasta los 16 años, «y no eché de menos nada, aunque quizás en la época de la adolescencia un poco más el contacto con más personas, pero siempre recibíamos visitas y no lo siento como una épocas de aburrimiento, sino de pasarlo superbien». En segundo lugar, la también grancanaria Julieta Martín Fuentes presentó Tormenta García (Mercurio editorial) donde ficciona un asunto de corrupción ocurrido en Las Palmas de Gran Canaria. «La protagonista misma es una tormenta que vive un situación familiar y personal muy grande, pero su vida cambia y le obliga a investigar los bajos fondos de Las Palmas de Gran Canaria y a decidir si participa en ese mundo o no», señala la autora. «Investigué un caso de corrupción y lo he ficcionado, pero hay sitios que se identifican de la ciudad, y situaciones como las que ocurren en todas partes del mundo donde las luchas de poder son constantes». Para Julieta Martín la obra habla también de «esa impotencia cuando la tormenta asola tu vida y todo se derrumba, una tormenta de un segundo que puede tardar toda una vida en recuperarse».

También fue interesante la presencia de la escritora Ana Larraz Galé que repasó desde su primera novela La fotografía. Historia de un soldado (Sekotia) sobre sus abuelos hasta la reciente Ro y Tina (Garcé), un libro de cuentos para niños hasta siete años de edad.

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