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La Provincia - Diario de Las Palmas

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XXX Temporada de Zarzuela | ‘Doña Francisquita’
Celso Albelo Tenor

Celso Albelo: «La zarzuela y el punk tienen algo especial para que no envejezcan»

El tenor tinerfeño Celso Albelo. LP/DLP

El tenor tinerfeño Celso Albelo interpreta el rol de Fernando en la zarzuela ‘Doña Francisquita’ que se representa este viernes 23, a las 20.00 horas, y el domingo 25, a las 19.00, en el Teatro Pérez Galdós. Una apuesta clásica de la obra de Vives y la primera zarzuela de Albelo en este escenario. Aún quedan entradas.

Es su primera zarzuela en el Teatro Pérez Galdós y trabaja con una producción de Francisco Montilla. ¿Cuál ha sido la dificultad principal que ha hallado?

El que yo, que soy canario, lagunero, a la hora de hablar me cuesta cambiar el acento. En los textos de las zarzuelas hay que respetar las sílabas y no se pueden cambiar así porque así. Pero también hay otra dificultad añadida y es que no estoy entrenado. Sin embargo, estamos trabajando a buen ritmo. El maestro Montilla tiene mucha paciencia, nos enseña siempre a aceptar ciertos truquitos para poder sobrellevar algunos textos. Y bien la parte musical con Sánchez-Araña, con el que siempre me he encontrado muy cómodo trabajando. He cantando zarzuela en el Teatro de La Zarzuela, el Palau de les Arts o el Liceo. Estos ensayos han ido a muy buen ritmo. La acción transcurre en el Carnaval castizo y romántico de la época.

¿Y por qué ha tenido esa dificultad en este título concreto?

Porque las veces que he cantando zarzuela ha estado más recortado el texto. He hecho Marina, Luisa Fernanda, Doña Francisquita y Don Gil de Alcalá. Y, bueno, la vez que hice Doña Francisquita se trataba de la produccción de Luis Pascual con el teatro del Liceo de Barcelona y el texto estaba recortado y ese problema me afectó menos. Pero, bueno, son retos muy divertidos. Cada producción tiene su complejidad al margen de que destaquen una cosa u otra. Por eso la zarzuela es un género vivo. Lo que los reguetoneros llamarían el flow.

¿A usted, como cantante de ópera, le gusta al reguetón?

No me gusta ser presuntuoso. Por tanto, algo debe tener el reguetón cuando llega tanto y tan fuerte a la juventud. Es como el punk o el heavy o el rock en su época.

Pero esos géneros tenían unos músicos que creaba sonidos reales. No era música tan enlatada.

Pero también eran catalogados como que no hacían música. Pero sí es cierto que el punk, el heavy o el rock tienen detrás un movimiento social mucho más presente que quizás el reguetón. Aunque si luego empezamos a analizar las letras y el mundo al que queremos ir, las igualdades entre hombres y mujeres, las canciones no son lo más idóneo para que escuche la juventud. Eso es lo que me preocupa. Luego está la libertad de elegirlo o no y hay mucha gente que lo elige. Yo escucho otras muchísimas cosas, pero hay gente que elige escuchar solo eso.

«Nos ha tocado vivir ahora un momento histórico en el que yo creo que se nos ha pasado la rosca»

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¿Y cree usted que se podrá poner un reguetón algún día en medio de una zarzuela?

Afortunadamente las zarzuelas están compuestas y muy cerradas. Eso no quiere decir que a lo mejor lo puedes ambientar, hacer un gag.

¿Le interesa también el punk?

Era una expresión artística muy valida porque había unos problemas sociales en Londres. Fue una rebelión contra el sistema, detrás había un peso importante.

Precisamente, la primera canción punk de la historia, God save the queen de los Sex Pistols, la reivindica ahora todo el mundo tras la muerte de Isabel II.

Eso quiere decir que está bien hecha, que no pasa de moda. Y eso es lo que le pasa a la ópera y a la zarzuela. Los movimientos artísticos que están bien hechos es muy difícil que pasen de moda. El punk y la zarzuela deben de tener mucho en común, algo especial, para que no envejezcan.

Hablando de algo punk, Calixto Bieito hizo un Macbeth en la que los cantantes aparecían defecando en el baño mientras leían el periódico.

Pero la música era la misma. Otra cosa es que tú estés o no de acuerdo con eso. La música de Verdi es tan maravillosa que soporta cualquier cosa. Hay gente que le gusta provocar y es su forma de entender el arte y lo puedes compartir o no. Estamos en un momento en que parece que las cosas tienen que ser innovadoras y rompedoras para que funcionen, si no son aburridas. Pero yo creo que es un problema de fondo, que los acontecimientos van muy rápidos y las cosas necesitan impresionar. Recuerdo que cuando era pequeño se veían ciertas imágenes en televisión muy rara vez. Y hoy en día es constante. Vivimos en una época de contaminación en todos los sentidos. De contaminación acústica, lumínica, y también sentimental.

Aunque ahora los jóvenes usan el móvil hasta para respirar.

Y a la velocidad de las redes, con una cantidad de información extrema. Y la gente no profundiza. La gente, hoy en día, crea una opinión solamente con los titulares. A mí me gusta leer tres o cuatro periódicos, y ver los puntos de vista de tres, cuatro o cinco personas, y luego tú ya te haces la tuya y estás más informado porque es así, porque me enseñaron así o me apetece. Pero hoy en día eso no está de moda. Hoy en día es siempre motivando el clic y no siempre es lo que a ti te gusta, sino aquello que te llame la atención. Y todo va por ahí: la música, el cine, los espectáculos. Es un momento histórico que nos ha tocado vivir, que es como otros momentos históricos, aunque yo creo que ahora se nos ha pasado la rosca un poco.

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