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Arte

Vega de Agua abre sus puertas a tres artistas poniendo en el centro la identidad canaria

Daniasa Curbelo, Ninf.a y Carla Marzán conviven en la residencia artística dentro del proyecto ‘Retomando el centro’ | La filósofa Larisa Pérez Flores organiza charlas semanales con la ciudadanía en el CCA Gran Canaria

Las artistas Daniasa Curbelo, Ninf.a y Carla Marzán en una visita guiada por Ingenio, dentro del proyecto 'Retomando el centro' de la residencia artística de Vega de Agua.

Las artistas Daniasa Curbelo, Ninf.a y Carla Marzán en una visita guiada por Ingenio, dentro del proyecto 'Retomando el centro' de la residencia artística de Vega de Agua. / LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

En mitad del barranco de El Lirón hay una casa bautizada como Vega de Agua, en la que Daniasa Curbelo, Ninf.a y Carla Marzán descubren los alrededores de Ingenio, dialogan y pasean por el patio, entre los cardones, a altas temperaturas o cuando la noche cae. Las artistas ya llevan algunos días de convivencia en la residencia artística que se desarrolla durante el mes de mayo dentro del proyecto Retomando el centro con el fin de identificar, cuestionar y transmitir un resignificado de la identidad canaria y su territorio, cuya pieza final será el resultado del trabajo conjunto sobre sus propias raíces.

El comisario Jorge Esda y el artista audiovisual Javier Estupiñán reconvirtieron el hogar de sus abuelas en un espacio creativo autogestionado el año pasado al acoger la exposición de ámbito internacional Beyond Myths: Reimaging Folk Tales. Después de esta incursión, "queríamos hacer algo que tuviera mayor arraigo en la comunidad y en el tejido cultural canario con artistas de aquí", explica Esda.

Así, lograron ser seleccionados en la convocatoria de proyectos que realiza la Consejería de Cultura insular a través del CCA Gran Canaria. Retomando el centro se divide en dos partes; la primera es esta residencia artística en la que comparten aprendizaje y experiencia las participantes en el caserón del siglo XIX, "esta primera etapa ha sido muy intensa porque hemos hecho visitas guiadas por Ingenio para que las artistas se inspiren, conecten y conozcan este lugar", que tiene como fin una exposición en la que se dará a conocer el proceso de investigación más que la propia obra en sí; y la segunda con un foro en el que invitarán a la colaboración ciudadana. 

Vista de Vega de Agua, el proyecto de Jorge Esda y Javier Estupiñán.

Vista de Vega de Agua, el proyecto de Jorge Esda y Javier Estupiñán. / LP/DLP

Unidas por una reivindicación común

La investigadora y artista multidisciplinar Daniasa Curbelo ha cuestionado tanto la masculinidad, la heterosexualidad y el carácter occidental del canon a sabiendas de su influencia en la representación de la cultura canaria. Por ello, apuesta por este camino. "Creo que es necesario revisitar la historia de nuestras islas desde visiones no hegemónicas que fueron y siguen siendo marginalidazas. ¿Quién escribe el pasado y presente de Canarias? ¿Qué lugares ocupamos los cuerpos que no entramos en una o varias de esas categorías de poder?", se pregunta.

"El espacio donde ocurre un proceso de investigación influye innegablemente en el mismo", afirma acerca de permanecer un mes en el mismo sitio que le da la oportunidad de interactuar con sus gentes. "Distintas personas de Ingenio me comentaron que les da coraje que mucha gente de la capital de la isla no sepa ubicar a Ingenio en el mapa y siga siendo un lugar desconocido por población canaria. Eso me hizo recordar a mi historia y el lugar donde me crié en Tenerife, y como esa sensación de lejanía de las capitales y centros urbanos nos ubica en una suerte de estado de incapacidad discursiva", reflexiona, como una de las vías que, de una manera u otra, estará presente en el diálogo con sus compañeras. 

El decolonialismo y la resignificación acompañan las piezas sonoras de Ninf.a. La creadora, sin doblegarse ante ninguna descripción, plasmó en Vacaguaré o Psicokanary esa crítica al sistema que la circunda. Este es un momento de inflexión personal, pero también colectivo: "Esta forma de trabajar me genera la necesidad de romper mis fronteras mentales y buscar comúnmente intereses o situaciones que sufrimos dentro de la comunidad artística o dentro de las periferias y colectivos sociales en Canarias".

Se refiere, por ejemplo, a la imagen que durante siglos se ha construido del Archipiélago en base a los relatos de los conquistadores, de los comerciantes o de los turistas, más que en lo relatado por sus habitantes. "No somos conscientes de lo mucho que sigue calando el colonialismo dentro de la mentalidad social y de la comunidad de arte, y mucho menos de las personas que intentamos rescatar estos valores decoloniales y orgánicos de una 'cultura' que nunca hemos tenido la oportunidad de estudiar al completo o reescribir y reinterpretar".

Más residencias artísticas

En ese sentido, la tinerfeña Carla Marzán ha generado intercambios entre la oralidad y la memoria corporal en sus más recientes trabajos, una cuestión sobre la que profundiza en Ingenio. "La motivación principal es volver la escucha a las precursoras de la transmisión oral del contexto canario. Algo que me permitiría –atravesada por una mirada inclusiva y coetánea– especular sobre el archivo local sonoro, entendiendo que la tradición oral no es una cuestión inmutable sino viva". Esta voluntad está lejos del ruido urbano gracias a la residencia artística, fundamental para llevar la cultura a otras latitudes y facilitar los recursos a cualquier persona, "que nos da la oportunidad de descentralizar el arte de las capitales en un municipio repleto de cultura que trata de preservarse a sí misma".

Las urgencias del día a día hacen imposible la dedicación completa cuando hay otras necesidades, "como sacar perras para el alquiler", dice Curbelo, así que las residencias constituyen una vía de dedicación y conciliación para las profesionales. Pero, sin caer en lo "paternalista, conduccionista o poco horizontales", remarca, por lo que escuchar y acompañar desde lo cercano y lo afectivo, como apunta, es la clave. Una función que Ninf.a remarca: "La reflexión, la conexión y la unión entre espectros hace que sea un espacio atemporal donde poder viajar y oscilar en realidades diversas que permiten a las personas y artistas que participamos generar una visión global sobre una temática o cuestión social, ideológica y artística".

Javier Estupiñán y Jorge Esda lanzaron esta segunda incursión con la ilusión de contribuir a la comunidad, aún compaginando sus trabajos en ciudades tan dispares como Berlín o París. El resultado se verá a principios de junio, a la espera de qué ocurre tras la escucha paciente y abierta de sus iguales.

Diálogo con la comunidad

La iniciativa del proyecto liderado el artista audiovisual Javier Estupiñán comprende una segunda etapa que articula la filósofa decolonial Larisa Pérez Flores. La teórica tinerfeña organiza cuatro sesiones cada miércoles de mayo, a las 19.00 horas, con la intención de involucrar a la ciudadanía en el cuestionamiento de la herencia y el espacio. Las jornadas se desarrollan en el CCA Gran Canaria, así que la próxima charla es el día 10 de este mes bajo el nombre La otra isla en donde se analiza el discurso externo sobre la insularidad. La semana siguiente, el día 17, tendrá lugar Nadamos en caca, en la que la temática medioambiental irrumpe en la discusión. Y, por último, Carne de agua será la última sesión el día 24 en la que se hablará sobre medidas de transformación, mediación y nuevas perspectivas en el territorio. Además, Vega de Agua realizará en el tercer fin de semana de mayo una visita guiada por el entorno, cuya información estará disponible en su cuenta de Instagram. | C.R.

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