El encuentro literario 'Verbena' culmina en Arrecife como refugio de los vínculos humanos y el paisaje

El evento finalizó el fin de semana con un recital de Janet Rey y Nyno Artiles en el Bar Picasso del centro cultural lanzaroteño El Almacén

Inauguración de 'Verbena' con su directora Lana Corujo y el artista plástico David Machado

Inauguración de 'Verbena' con su directora Lana Corujo y el artista plástico David Machado / LP/DLP

Leer en soledad es un acto de autodescubrimiento, donde el silencio exterior contrasta con el bullicio interno de la reflexión. Cuando se trata de lectura colectiva, las letras logran abrirse paso fuera del libro y las armonías individuales resuenan como una sinfonía compartida. La experiencia de la literatura sigue la afirmación de Jorge Luis Borges, en cuanto que la lectura "no puede ser obligatoria", hecho al que se aferra el encuentro literario 'Verbena', en donde se rompen los márgenes de lo escrito.

'Verbena' eclosiona al calor de la temporada del verano y el barullo de las romerías en los pueblos isleños. El acento se coloca en la creación de una comunidad y resignificar la literatura bajo un sentido de la pertenencia y las identidades. Ya no se trata de encontrar espacios que descubran o recomienden novelas y poemarios —característica que se cumple con creces—, sino de establecer vínculos humanos. Un pequeño espacio para la literatura de la anarquía; del tejer redes desde las urbes para reivindicar lo colectivo antes que lo individual; de enaltecer el mundo rural para reconectar consigo mismo. 'Verbena' es una forma de vivir y convivir gracias a las letras.

Merchandising de 'Verbena'

Merchandising de 'Verbena' / Lía González Valderas

En la aridez volcánica de Lanzarote, esta iniciativa sucede como un oasis en el horizonte de la cultura, infundiendo vida a la literatura más allá de los libros en espacios de resguardo parecidos a los socos conejeros que protegen del viento. La gestora cultural Lana Corujo, una ilustradora y escritora joven de la Isla, aterriza la corta trayectoria del festival con palabras de honestidad que sirven como brújula: "estamos empezando, hay que estar abiertos".

El pasado domingo, el encuentro literario culminó su tercera edición con una parranda en Arrecife. La tradición verbenera surgió en la entrega pasada, con un modesto recital en el Bar Picasso que hay en el centro cultural de El Almacén. Así, se juntaron de nuevo los artistas musicales Janet Rey y Nyno Artiles, con todas las caras visibles del cartel. Mezclar Marejada o Despechá y rescatar una mítica La gata bajo la lluvia de Rocío Durcal, supusieron un momento cumbre "de disfrute" para cerrar 'Verbena'. Momentos de fiesta que se anteponen a los grises de la vida, "pero sobre todo que nos unen, nos desnudan del miedo y nos hacen libres", como escriben desde la organización.

Durante la semana pasada, uno de los espacios lanzaroteños de referencia en materia cultural, el edificio El Almacén en Arrecife, vivió cinco días de intensa actividad con diferentes encuentros y talleres transversales. "Mis primeras impresiones durante esta edición fueron los nervios y la ilusión de que todo salga bien. Este año, además, hemos podido aumentar el equipo", reconoce la creadora del evento Lana Corujo. Afirma que una mayor infraestructura humana y la posibilidad de delegar en ella, le permitieron "disfrutar 'Verbena' con menos sensación de cansancio".

Fue la misma Corujo, acompañada por el artista plástico David Machado, la encargada de inaugurar esta tercera edición, en un acto donde se presentó la antología Dos verbenas, tres verbenas. A modo de 'manifiesto' de la filosofía del encuentro, la publicación reúne a los autores de la segunda y tercera edición. Ahí se encuentran los textos escritos por María Sánchez, Mario Obrero, Óscar Liam, Mare Cabrera, Guacimara Hernández, Marina Speer, Juli Mesa, Ale Coello, María Limón, Alejandro Marín, Juanpe Sánchez López, Carlos Alayón, Beatriz Morales y María de la Cruz.

El encuentro literario estuvo dedicado en esta ocasión a indagar acerca de la relación entre los vínculos humanos y el paisaje que habitan. Algo que dialoga en consonancia a la línea seguida años anteriores, como en su segunda edición, que versó sobre la literatura y la ruralidad, y también el desarraigo y la ocupación que caracterizó a su edición piloto. La filosofía de la gestora cultura, "busca hacer de la lectura una reivindicación popular y festiva, aunque se trate de malestares contemporáneos".

Público fiel y diverso

Como punto de encuentro intergeneracional, 'Verbena' reunió a una gran variedad de público. En esta edición se homenajeó la figura de la escritora Josefina Plá (Isla de Lobos, 1903-Paraguay, 1999). La 'dama de la cultura', como se le conoce popularmente, fue uno de los eslabones de la literatura feminista en las Islas Canarias, a pesar de vivir una mudanza temprana a la Península, y una posterior emigración a Paraguay. Su tan prolífica obra dejó todo un arsenal de libros, cuentos y obras teatrales, que son ya un 'evento canónico' de las letras canarias.

'Verbena' también contó con la participación de caras reconocidas y ya asociadas al evento, como la escritora Ale Coello y Juli Mesa, que a principios de mes recaló en Las Palmas de Gran Canaria para presentar su poemario Soo, I Premio Ana Santos Payán, expuesto por primera vez en Las Palmas de Gran Canaria al abrigo de la 36º Feria del Libro de la ciudad. Coello presentó junto a Mesa su libro Cazarán todavía esta noche (Lastura Editorial, 2024), que derriba los límites de lo poético y lo teatral.