Joaquín Caserza: «Creo que el sufrimiento es algo que podemos elegir»

Joaquín Caserza fue portero profesional de fútbol y actualmente trabaja como actor. Ha participado en proyectos audiovisuales como ‘Sky rojo’ (Netflix), ‘No matarás’ (Filmax) o ‘Com Si Fos Ahir’ (TV3). Recientemente se ha hecho viral gracias a sus vídeos en redes sociales sobre salud mental desde el humor. 

Joaquín Caserza.

Joaquín Caserza.

Elizabeth López Caballero

Elizabeth López Caballero

Es usted un hombre polifacético: portero de fútbol profesional, actor, humorista y creador de contenido... ¿Cómo han influido cada uno de estos roles en la persona que es hoy?

Desde muy pequeñito jugué al fútbol y logré hacerlo de forma profesional hasta los 23 años. En esta etapa de mi vida aprendí la importancia de la disciplina, el compromiso y, sobre todo, me di cuenta de que eso no era lo que quería seguir haciendo el resto de mi vida, cosa que me motivó a perseguir mi verdadero sueño: ser actor. Empecé esta segunda etapa lleno de ilusión y con la sensación, por primera vez en mi vida, de sentirme en casa y no un pez fuera del agua. Durante cinco años he estado formándome y trabajando de forma esporádica. En esta etapa he aprendido a amar lo que hago e inicié un viaje de autoconocimiento lleno de momentos complicados que me ayudaron a acercarme cada vez más a mi esencia.

Cuéntenos un poco más…

Hace un año, aproximadamente, cuando estaba viviendo en Madrid, empecé a desmotivarme… Llevaba demasiado tiempo persiguiendo un sueño y dedicando toda mi energía cada día a la interpretación para no obtener ningún resultado. Cuando atravesé ese duro momento en el que no sabía en qué dirección avanzar, decidí volver a Barcelona y tomarme un tiempo para descansar. Una vez ya en Barcelona, inicié un proceso de terapia que me ayudó a entender lo siguiente: «No hay ningún sueño que perseguir, todo ya está pasando ahora».

¿Marcó esto un antes y un después en su vida?

Tras comprender esto, entendí que no podía seguir teniendo una actitud pasiva y que debía empezar a sentir ya lo que siempre he querido: disfrutar actuando. Por lo tanto, lo que hice fue juntar mis pasiones: la salud mental, el autoconocimiento y el humor. Y así fue como surgió esta tercera etapa como creador de contenido. En esta fase estoy aprendiendo que la diversión y la felicidad siempre tienen que ser la brújula sin esperar nada a cambio.

Se ha hecho viral en su Instagram por los vídeos en los que desde el humor -y respeto- aborda temas relacionados con la salud mental. ¿Cómo surge este proyecto?

Desde hace años participo en talleres de meditación e interpretación con mi amigo y director de cine David Victori. Estos talleres son un laboratorio en los que estudiamos de cerca cómo la espiritualidad, el arte y la creatividad van muchas veces de la mano. Una de las premisas del taller es la siguiente: «Jugar como un niño, pero con la seriedad con la que juega un niño». Lo bonito de ver jugar a un niño es que es fiel a la diversión sin esperar nada a cambio. Por eso empecé a buscar la diversión sin expectativas y junté la salud mental, el humor y la interpretación. Está siendo una maravilla el resultado, pero quiero que siempre sea una consecuencia de pasarlo bien yo, en mi habitación, jugando como un niño.

En una sociedad en la que cualquier conducta se psicologiza, ¿dónde cabe el humor?

Creo que hacer humor sobre nuestros procesos mentales nos ayuda a despersonalizarnos de ellos: si puedo reírme de mi mente, de mi ansiedad, de mi síndrome del impostor, etc., puedo entender que eso no soy yo y creo que ese es el inicio de todo cambio. También creo que el humor permite ver las cosas desde una perspectiva menos agresiva y nos invita a reflexionar sobre nuestras propias conductas. Además, me encanta que, gracias al humor, la salud mental pueda llegar a un mayor número de personas.

Muchos psicólogos comparten en redes sus vídeos para explicar cómo la mente nos manipula y para relativizar muchas de nuestras preocupaciones. ¿Se imaginaba que sus publicaciones tendrían ese alcance?

Para nada. En ningún momento pensé en la repercusión que estos podrían tener. Todo resultado está siendo completamente inesperado. Me alegra mucho saber que estos vídeos están ayudando a profesionales de la salud mental, me motiva a seguir jugando y creando.

En un vídeo en el que se ve rodeado por los estímulos de Time quare habla de la importancia de la meditación. ¿Nos podría contar su experiencia en esta práctica?

Empecé a meditar para poder actuar desde un estado meditativo y poder actuar «mejor». Cuando realmente entraba en un estado meditativo y actuaba desde ese lugar, se abrió un mundo de posibilidades. Cuando estaba en ese estado al que llamo «Flow» no había ni «mejor» ni «peor», simplemente había lo que había y siempre estaba contento con el resultado fuese el que fuese. Poco a poco quise empezar a meditar para entrar en ese estado de «Flow» en mi vida, y ahora, mirándolo con perspectiva, puedo afirmar que la meditación ha sido el factor más importante en mi desarrollo como persona y artista. Es un lugar que siempre está disponible y me permite experimentar una realidad profunda y neutra de la vida. Ahora mismo estoy intentando que la línea entre mis meditaciones y el resto de mi día sea menor para estar el mayor tiempo presente, sin estar meditando.

¿Se considera un estoico?

Entré en el mundo del autoconocimiento a través de esta filosofía y ha cambiado mi forma de ver el mundo. Siempre que tengo un problema intento entender qué depende de mí y hacer todo lo posible para solucionarlo y simplemente aceptar lo que no depende de mí. Por como yo lo entiendo, el estoicismo no es una identidad fija, sino un camino de práctica y crecimiento continuo. Ser estoico no es un estado que se alcanza de una vez, sino un proceso de vivir de acuerdo con los principios estoicos cada día. Me gusta mucho esta cita de Epicteto: «No es el hombre que ha leído la mayoría de los libros, ni el que ha hablado más, ni el que ha escrito más, el que es estoico; sino aquel que puede mostrar en su propia vida que puede responder a los desafíos y dificultades de la vida de una manera racional y virtuosa».

Su filosofía de vida, dentro de la incertidumbre que supone la industria audiovisual, será una herramienta muy útil para no perder su foco…

Sí, en la industria en la que trabajo la incertidumbre es una constante y cada persona tiene que encontrar la forma de manejarlo porque puede ser una fuente de sufrimiento inagotable. Durante los casi seis años que he estado trabajando como actor han sido demasiadas las veces que casi me cambia la vida de un día para otro y finalmente no ha sucedido. Y hace poco entendí que no es culpa de la industria ni de nadie, todo el sufrimiento que he generado lo he creado yo mismo con las expectativas que me ponía cuando estaba en algún proceso de audición que finalmente no ha salido. Por tanto, intento estar siempre muy presente y no imaginar que mi vida cambiará a mejor por algún proyecto concreto. Ahora puedo disfrutar de todo lo que es sin añadir fantasías ni expectativas.

¿Está trabajando en alguna serie, representación teatral o largometraje en este momento?

Recientemente he trabajado en varias producciones que verán la luz pronto, pero sin duda hay dos proyectos que me hacen muchísima ilusión. El primero es un cortometraje que voy a producir y en el que seré el protagonista, donde explicaré mi transición del fútbol a la interpretación y el viaje espiritual que ha significado. En él hablaré sobre temas como la relación con nuestros padres, las expectativas propias -y ajenas- y la importancia de la autenticidad como camino a la felicidad. El segundo proyecto es crear una charla-monólogo sobre la salud mental desde el humor y la interpretación. Ya son muchas las empresas y personas que me han contactado para dar una charla en sus conferencias o retiros y, una vez que he superado el síndrome del impostor, estoy preparado para crear este espectáculo en el que intentaré llevar la esencia de mis vídeos a un escenario.